Se encuentra Chile en nivel más alto de combate a la trata de personas

Chile ahora se encuentra en el nivel más alto de 188 países por sus esfuerzos para prevenir y procesar el delito de usar a seres humanos para trabajo forzado o comercio sexual, de acuerdo con el “Reporte sobre Trata de Personas 2014” del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Gordon Dillow | 16 julio 2014

Fuerzas de seguridad y agencias gubernamentales de Chile han logrado importantes avances en el combate a la trata de personas, de acuerdo con un reporte publicado recientemente.

Chile ahora se encuentra en el nivel más alto de 188 países por sus esfuerzos para prevenir y procesar el delito de usar a seres humanos para trabajo forzado o comercio sexual, de acuerdo con el “Reporte sobre Trata de Personas 2014” del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

El reporte califica a los países de acuerdo con sus esfuerzos por combatir la trata de personas. El Nivel 1 es la calificación más alta, Nivel 3 es la más baja.

Chile estaba en el Nivel 2 en 2013. Al trasladar a Chile al Nivel 1, el reporte señaló que el gobierno chileno ha aumentado las capacidades de policías y fiscales para combatir la trata de humanos, mejorado la cooperación entre agencias y ofrecido servicios especializados para ayudar a las víctimas de trata de personas para fines sexuales y laborales.

Mejor trabajo policiaco

En años recientes, las autoridades chilenas han aumentado el entrenamiento para esfuerzos antitrata e incrementado el número de oficiales de policía que combaten la trata de personas, señaló el reporte.

Las autoridades han entrenado a más de 1,000 oficiales de policía en detección y combate a la trata de personas.

La Academia de Policía de Chile imparte entrenamiento obligatorio para el combate a la trata de personas a todos los nuevos detectives.

El gobierno chileno también aumentó el personal de la unidad de policía en Santiago, que investiga la trata y el contrabando de humanos, de acuerdo con el reporte.

Un enfoque amplio

El gobierno chileno está empleando un enfoque holístico para combatir la trata de personas, que no depende exclusivamente de los esfuerzos policiacos.

Por ejemplo, además de mejorar el entrenamiento de los policías, el gobierno también está ofreciendo entrenamiento especializado sobre trata de personas a otros funcionarios, como fiscales, trabajadores sociales y funcionarios laborales, a menudo en sociedad con organizaciones no gubernamentales y organizaciones internacionales.

La Fiscalía Nacional designó a un fiscal en cada región del país para coordinar las investigaciones y entrenamiento sobre trata de personas y formó un grupo interno de trabajo sobre trata de personas para garantizar la coordinación entre fiscales, de acuerdo con el reporte.

Mantener registros detallados de los casos de trata de personas es una parte importante del esfuerzo del gobierno para erradicar esta actividad.

En diciembre de 2013, funcionarios gubernamentales chilenos firmaron un acuerdo interagencias en el que las autoridades se comprometieron formalmente a generar reportes periódicos sobre casos de trata de personas.

Una amenaza trasnacional

Combatir la trata de personas, que es una empresa delictiva trasnacional, requiere de cooperación con fuerzas de seguridad de otros países, reconocen las autoridades chilenas.

Los fiscales chilenos cooperaron con gobiernos extranjeros en 29 investigaciones, nuevas y en curso, de trata trasnacional de personas en 2013, según el reporte.

Grupos del crimen organizado utilizan a Chile como fuente, lugar de tránsito y país de destino para hombres, mujeres y niños a los que obligan a participar en comercio sexual o servidumbre forzada. Pandillas y grupos delictivos trasnacionales obligan a algunas mujeres y niños chilenos a participar en comercio sexual, indica el reporte. Las organizaciones delictivas también transportan a mujeres de otros países a Chile y las obligan a participar en el comercio sexual. Enetre estos países se incluyen Argentina, Bolivia, Perú, Paraguay, República Dominicana y Colombia.

La sólida economía de Chile ha atraído a hombres, mujeres y niños de Bolivia, Perú, Paraguay, Colombia, Ecuador, y otros países, que vienen al país en busca de trabajo. Pero las pandillas derlictivas han obligado a muchos de ellos a trabajar de manera involuntaria en los sectores de minería, agricultura y hotelería en Chile, así como en el servicio doméstico, señala el reporte.

Leyes duras para combatir la trata de personas

Para combatir la trata de personas, funcionarios chilenos promulgaron en 2011 la Ley 20.507 para criminalizar la trata de personas para propósitos sexuales y laborales. Cualquier persona que infrinja la ley puede recibir una condena de cinco a 15 años de prisión y una multa de entre $4,000 y $8,000 (USD).

La ley también obliga al Ministerio del Interior y Seguridad Pública a crear la Brigada de Trata de Personas dentro de la Policía de Investigaciones de Chile para investigar la trata de personas y el contrabando de migrantes.

En 2013, los fiscales chilenos iniciaron 90 procesos por trata de personas, de los que 72 involucraron prostitución infantil, 14 involucraron tráfico sexual de adultos y cuatro involucraron tráfico laboral. El gobierno condenó a 12 delincuentes por trata de personas en 2013.

Entre los condenados por el gobierno en 2013 estuvieron dos hombres que fueron sentenciados a cinco años de cárcel por traer a 64 bolivianos a Chile y obligarlos a trabajar en un proyecto de líneas eléctricas en condiciones difíciles y de explotación sin remuneración alguna, de acuerdo con reportes de prensa.

Rescates y apoyo para víctimas

En otro caso, en mayo de 2013, policías chilenos que investigan la trata de personas rescataron a 12 ciudadanos de la India que trabajaron en condiciones forzadas durante dos años en un restaurante de Santiago sin remuneración alguna.

El Ministerio del Interior y Seguridad Pública reportó que de 2011 a 2013, las fuerzas de seguridad han rescatado a 152 víctimas de trata de personas. Las víctimas provienen principalmente de Bolivia, Colombia, Paraguay, República Dominicana y Haití, señalaron las autoridades.

Además de investigaciones y procesos, el gobierno chileno abrió en 2013 un centro de apoyo para víctimas de delitos violentos en Santiago, con psicólogos, trabajadores sociales y abogados especializados para ayudar a víctimas de trata de personas. Fue el primer centro de este tipo especializado en atender a esa población. Las autoridades chilenas también empezaron a entrenar personal de otros centros en todo el país para ofrecer asistencia especializada a víctimas de trata.

El gobierno chileno siguió financiando un albergue para mujeres adultas víctimas de trata de personas y para sus hijos, ayudándoles con problemas de salud, migración y empleo.

El Servicio Nacional de Menores (SENAME) ofrece servicios a niños que son víctimas de trata sexual a través de su red nacional de 16 centros abiertos al público para niños sometidos a explotación para comercio sexual. SENAME también financió un albergue residencial exclusivamente para niños que son víctimas de explotación en comercio sexual.

La policía chilena tiene “clara” la seriedad de la trata de personas, dijo Denisse Araya, directora de ONG Raíces, una asociación con sede en Santiago que protege los derechos de las víctimas de trata de personas y trabajadores migrantes.

Muchos proxenetas chilenos “tratan de esclavizar a mujeres y niñas” en el comercio sexual, dijo Araya. Julieta Pelcastre contribuyó a este artículo.

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