Destacados: Una conversación con nuestros líderes

Fuerza Aérea Brasileña se reestructura hacia un futuro exitoso y perenne

El General Nivaldo Luiz Rossato, comandante de la Fuerza Aérea Brasileña, habla con Diálogo sobre la reforma administrativa y operativa implementada en la institución.
Andréa Barretto/Diálogo | 23 enero 2018

El General Nivaldo Luiz Rossato asumió el mando de la FAB en enero de 2015. Tiene 48 años de carrera en la institución. (Foto: Sargento Primero de la FAB Bruno Batista)

Los cambios estructurales marcaron a la Aeronáutica de Brasil en 2017. El General Nivaldo Luiz Rossato, comandante de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) hace un balance sobre las principales operaciones realizadas en 2017, y detalla los planes para el 2018.

Diálogo: ¿Cuáles son los principales aspectos que guían a la reestructuración actual en la FAB, iniciada en 2016 bajo su mando?

General Nivaldo Luiz Rossato, comandante de la Fuerza Aérea Brasileña: La reestructuración que planeamos está de acuerdo con el desarrollo más moderno, desde el punto de vista de los recursos de la tecnología de la información, simulación, y los procesos de administración de gestión y dirección. Entendemos que, con la concentración de las unidades aéreas y la reducción del tamaño de nuestras bases, tendremos una ganancia operacional acompañada de reducción de costos. En cuanto al plantel de la FAB, también redujimos la cantidad del personal de carrera y absorbimos más personal temporal, aprovechamos profesionales del mercado laboral como ingenieros, médicos y comunicadores, además del personal de nivel técnico. Estos cambios no implican despidos de personas. Solo dejamos de contratar gente nueva para la FAB, reemplazándolos por profesionales temporales. Estimamos que, en 20 años, tendremos una disminución de 20.000 a 25.000 personas en nuestra plantilla laboral.

Diálogo: ¿Cuáles de los cambios definidos como prioritarios ya comenzaron a hacerse?

Gral. Rossato: La reestructuración fue establecida para ser desarrollada a lo largo de 25 años, hasta 2041, cuando la FAB cumpla 100 años. El decreto presidencial que regula los cambios en las organizaciones de la fuerza fue firmado en junio de 2017, pero antes ya habíamos iniciado muchas etapas y algunas ya habían concluido. Por ejemplo, ya desactivamos y transferimos unidades que operan de forma normal. En cuanto a las prioridades, uno de los temas que identificamos como necesarios tiene que ver con la cultura de nuestro personal dentro de la FAB. Si cambiamos la estructura también tenemos que cambiar la cabeza. Por eso, mejoramos la capacitación de nuestros oficiales y capitanes. Ampliamos también la duración del curso de Estado Mayor y brindamos oportunidades para nuestros militares en las universidades de Brasil y del exterior. Tenemos que convencer a todos nuestros oficiales y graduados para que se adapten a los nuevos tiempos, a las nuevas tecnologías, a los nuevos procesos de administración, como cualquier empresa lo hace en el mercado.

Diálogo: En 2017 usted visitó la 12.a Fuerza Aérea de los Estados Unidos (en la Base Davis-Monthan, en Arizona). Entre otros temas, el diálogo con los oficiales de esta organización militar estuvo enfocado en los procesos de administración implementados allí. ¿Qué puede aprender al respecto la FAB de la Fuerza Aérea de los EE. UU.?

Gral. Rossato: Cuando estuve allí participamos de una presentación sobre la forma de operación de la fuerza y notamos la similitud con lo que hacíamos aquí en la FAB. Pero ellos ya trabajan desde hace muchos años con esta estructura que nosotros apenas construimos ahora. En esa ocasión quedó claro cómo los militares de cada sector dominan la información sobre su área de participación. En la FAB queremos que también sea así: que nuestro oficial, al alcanzar el nivel de capitán o mayor, defina su cargo y domine los conocimientos correspondientes al área elegida, ya sea de logística, control del espacio aéreo, operativa o administrativa.

Diálogo: A mediados de 2017 la FAB realizó el Ejercicio Multinacional Amazonas I, misión que involucró por primera vez a tres países vecinos en forma simultánea. ¿Cuáles son las perspectivas de intercambio con las fuerzas aéreas de Sudamérica?

Gral. Rossato: Ya tenemos acuerdos de transferencia de control del espacio aéreo con Uruguay, Argentina, Paraguay, Bolivia y Colombia. Eso existe desde hace más de 15 años. El [ejercicio] Amazonas I fue el primero en incluir a tres países; pero hacemos este tipo de entrenamiento con regularidad entre Brasil y otro país. Nuestro próximo paso es lograr que esa transferencia del control del tráfico aéreo sea automática y que no esté restringida a los ejercicios, es decir, que se convierta en una práctica entre las fuerzas aéreas.

Diálogo: Entre los logros de la FAB que marcaron 2017 está la Operación Ostium, una de las mayores iniciativas de defensa implementadas en las fronteras de Brasil. ¿Cómo evalúa usted el desempeño de esta operación?

Gral. Rossato: La Fuerza Aérea Brasileña tiene como principal misión constitucional la defensa del espacio aéreo. Este monitoreo, incluido en las áreas de frontera, es realizado 24 horas al día desde hace más de 40 años. Con la Operación Ostium, iniciada en marzo de 2017, reforzamos las operaciones de patrullaje en el área de frontera, e impedimos la práctica de ilícitos por aire. Podemos ver una evaluación positiva en los números de la Operación Ostium. Con esta operación fue posible reducir casi el 80 por ciento del tráfico aéreo no identificado en la región fronteriza. De marzo a agosto, por ejemplo, fueron realizadas más de 150 interceptaciones. Además de las capturas divulgadas en los medios [de información], es importante destacar el trabajo de inteligencia, con el mapeo de las rutas aéreas y la integración con los demás organismos de seguridad. El combate de los ilícitos en la frontera requiere de un esfuerzo conjunto.

Diálogo: ¿Qué planea y espera la FAB para el 2018?

Gral. Rossato: A diferencia de lo que muchas personas piensan, la reestructuración de la Fuerza Aérea Brasileña no es reciente. Fue pensada hace tiempo y comenzó a ponerse en práctica en 2016. Entre los principales objetivos de estos cambios, que buscan garantizar la perpetuidad y la evolución de la FAB, están la reorganización administrativa y operativa de la fuerza. Buscamos la mejora continua de los procesos y el aumento de la efectividad de los recursos disponibles para la fuerza, tanto humanos como materiales, para su propósito final. Este año [2017] fue más evidente debido a la transferencia de algunos escuadrones aéreos y a la segmentación de las áreas de entrenamiento y operaciones. Todavía habrá más cambios que sucederán en el primer trimestre de 2018, con nuevas transferencias de escuadrones aéreos. Los objetivos serán alcanzados en forma gradual y las adaptaciones tendrán continuidad, ya que el proceso de reestructuración es algo dinámico y hacemos correcciones durante la implantación. Nuestra gran meta es que la institución llegue más preparada al 2041, cuando cumplirá cien años.

Compartir
Comentarios:
Le Gusta la Historia? Si 10
Cargando las Conversaciones