Refuerzan lucha contra el narcotráfico en El Salvador

El Grupo Conjunto Cuscatlán (GCC) ha logrado confiscar más de 500 kilos de diferentes drogas desde marzo de 2012 a octubre de 2013.
Lorena_Montserrat_Carcamo_Baires | 29 octubre 2013

SAN SALVADOR, El Salvador – El Grupo Conjunto Cuscatlán (GCC) es la punta de lanza que está debilitando las intricadas estructuras del narcotráfico que utilizan al país como ruta alternativa para el trasiego de drogas hacia Estados Unidos.

La principal misión del GCC, un grupo operativo interagencial, es combatir el trasiego de grandes cargamentos de droga, constituyéndose como el brazo operativo que frena el paso de los narcotraficantes por territorio salvadoreño.

El Centro de Monitoreo Antidrogas (CMA) en el Aeropuerto Internacional de El Salvador produce la inteligencia sobre posible trasiego de narcóticos en el pais, información que luego es traspasada al Centro de Operaciones Antinarcóticas Interangencial (COAI), la que planifica operativos contra los narcotraficantes que son llevados a cabo por el GCC.

El COAI es integrado por la Policía Nacional Civil (PNC), Fuerza Armada de El Salvador (FAES), Fiscalía General de la República (FGR), Ministerio de Hacienda, Dirección de Migración y Extranjería y Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) del Ministerio de Gobernación.

“[Gracias al GCC] se han agilizado los procedimientos. Antes debíamos esperar que desde San Salvador llegara personal con equipo para transferir la información de los procedimientos en el interior del país”, expresó el teniente coronel de Artillería, Luis Enrique Viera Santamaría, representante de la FAES en el GCC. “Sin duda ahora es más rápido, porque tenemos equipo tecnológico adecuado para registrar los procesos legales en los operativos. Todo es más eficiente”.

El GCC opera desde la II Brigada Aérea de Comalapa, en el departamento de La Paz, en la zona centro-sur del país.

Los principales logros

Desde la conformación del GCC en marzo de 2012, han confiscado más de 500 kilos de cocaína y marihuana, avaluadas en US$12 millones.

El 18 de julio el GCC fue alertado sobre el ingreso de un furgón sospechoso con matrícula costarricense que venía de Nicaragua pretendía llegar a Belice.

Rápidamente, el GCC montó un retén de control vehicular a la altura del municipio de San Martín, departamento de San Salvador, con personal militar, policial y perros rastreadores, para revisar el contenido del vehículo.

Eventualmente, se descubrieron 460 kilos de cocaína avaluados en US$11,5 millones. El conductor del furgón, el nicaragüense Juan José Matamoros de 36 años, y el costarricense José Francisco González de 34 años; fueron acusados de tráfico internacional de drogas y esperan juicio.

Los detenidos arriesgan condenas de hasta con 15 años de cárcel, según Jorge Cortez, fiscal jefe de la Unidad Especializada de Delitos de Narcotráfico de la FGR.

El 20 agosto, habitantes del cantón Sihuapilapa del municipio de Teotepeque, 52 km al suroeste de San Salvador, en el departamento de La Libertad, denunciaron a miembros del GCC que existía un plantío de marihuana oculto entre un sembradío de sorgo. En medio del maicillo se encontraron 667 plantas de marihuana.

“Tenemos fuertes indicios de que las zonas montañosas y alejadas de nuestro país están siendo utilizadas para plantar marihuana. Es probable que haya más en la zona donde se dio este decomiso”, expresó un oficial de la DAN, quien no se identificó por protocolos de seguridad.

Cooperación internacional

Estos logros son gracias al apoyo internacional que recibe El Salvador en la lucha contra las drogas..

La embajadora estadounidense en El Salvador, Mari Carmen Aponte, entregó el 6 de marzo vehículos, lanchas rápidas y equipo tecnológico avaluado en US$455.000 para apoyar las labores del GCC.

“El GCC representa una alianza histórica entre el gobierno de Estados Unidos, la policía, las Fuerzas Armadas, quienes unen sus fuerzas para combatir el crimen transnacional a través de operaciones antinarcóticos”, dijo en la oportunidad Aponte.

La asistencia entre El Salvador y EE.UU. está basada en la Carta de Acuerdo de la Iniciativa Regional para la Seguridad Centroamericana (CARSI) de enero de 2009, que facilita la coordinación del GCC con la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur (JIATF-Sur), ubicada en Cayo Hueso, Florida, EE.UU.

El GCC también ha colaborado con la Operación Martillo, un esfuerzo de la JIATF-Sur para neutralizar a las organizaciones criminales transnacionales limitando su capacidad de utilizar Centroamérica como zona de tránsito, según Viera Santamaría.

“La operación es ejemplo tener socios para combatir el narcotráfico. Con todas sus acciones coordinadas, el Grupo colabora de manera indirecta a estos esfuerzos regionales”, dijo.

En el último año, la Operación Martillo ha enfocado sus esfuerzos en la zona noroccidental de Honduras y el norte de Guatemala, según la FAES. Se considera que el 80% del tráfico de drogas hacia EE.UU. cruza por la zona norte de Honduras y Guatemala, según la FAES.

“A raíz del trabajo realizado por el Centro de Monitoreo, El Salvador no se ha convertido en la zona principal de tráfico de droga”, detalló Howard Cotto, director ejecutivo de la Comisión Nacional Antidrogas (CNA). “El Salvador no es un paso obligado, sino alternativo”.

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