Protección de nuestras fronteras

Protecting Our Borders

Por Dialogo
julio 01, 2011



A lo largo de la Carretera Panamericana, que conecta Chile con Perú, los
viajeros pueden apreciar kilómetros de paisajes diversos del desierto de Atacama,
entre ellos dunas de arena doradas, valles y montañas. Los chilenos suelen cruzar
esta frontera para visitar la ciudad costera más austral del Perú, Tacna, y
disfrutar los platillos locales tradicionales. Los peruanos viajan 19 km desde la
frontera hasta la ciudad chilena de Arica para aprovechar las compras sin impuestos
y disfrutar la dinámica vida nocturna.
El paso de personas, vehículos y mercancía está sujeto a los controles de
seguridad pública de ambos lados de la frontera en Santa Rosa-Chacalluta, principal
punto para el tránsito entre Tacna y Arica. Desde diciembre de 2010, más de 4,5
millones de personas recorrieron la zona; la cifra proyectada para el año 2011 es de
4,8 millones, según el Gobernador de Arica, José Miguel Durana, de acuerdo con el
periódico chileno, El Morrocotudo.
Además de los hermosos paisajes y la circulación constante de ciudadanos que
cruzan las fronteras vecinas, los narcotraficantes han convertido la frontera en una
ruta principal de tránsito, problema que exigió el esfuerzo conjunto de Perú y Chile
para luchar contra los narcotraficantes y elaborar un nuevo acuerdo fronterizo.

Trabajo Conjunto
El tráfico de cocaína que atraviesa Chile procedente del Perú ha hecho de la
nación más austral uno de los principales países de tránsito de estupefacientes,
según el Informe Mundial de la ONU sobre las Drogas. Los narcotraficantes peruanos
utilizan las rutas de tráfico de drogas que salen del país por vías marítimas o
terrestres.
Las rutas marítimas parten principalmente de los puertos peruanos ubicados en
la costa del Océano Pacífico, mientras que las terrestres infiltran la droga a
través de las fronteras con Brasil, Bolivia y Chile, comentó Jaime Antezana, experto
en narcotráfico del Instituto de Estudios Internacionales de la Pontificia
Universidad Católica del Perú, en una entrevista con el periódico peruano La
Primera.
Si bien Chile no es productor ni el principal destino de esta substancia
ilícita, el informe de la ONU sobre las drogas señala que se ha extendido más el uso
de la cocaína en el país. Según el documento, Chile ocupa el segundo lugar en el uso
de cocaína per cápita en Sudamérica, precedido por la Argentina.

Para combatir la amenaza del narcotráfico, Perú y Chile firmaron un acuerdo
de control fronterizo a principios de 2011. El acuerdo prevé un sistema integrado de
control fronterizo que facilite el cruce legal de personas y mercancía sin duplicar
las iniciativas de los organismos gubernamentales. Mantiene también los requisitos
de frontera necesarios para disuadir el delito y la actividad ilícita.
“Permite hacer más eficiente el control y aumenta la integración, algo tan
anhelado por ambos países”, comentó Paola Valenzuela, representante de la Unidad de
Pasos Fronterizos del Ministerio del Interior de Chile, durante un taller
internacional destinado a explicarles el acuerdo a los delegados de los organismos
fronterizos chilenos y peruanos. Las autoridades locales recibieron bien el acuerdo
destinado a luchar contra las amenazas comunes en beneficio de la seguridad de sus
fronteras y convinieron trabajar en una serie de acciones para alcanzar el éxito del
acuerdo. “Para lograr una cosa efectiva, tenemos que integrar los sistemas en cada
uno de nuestros países… que se concentre en puntos específicos y concretos que nos
permitan avanzar”, señaló Javier Miranda, director de la oficina de Relaciones
Exteriores de Tacna- Moquegua, Perú, con relación al acuerdo fronterizo.
Los problemas relativos a la seguridad de las fronteras y a las drogas, como
el consumo y el narcotráfico, comprenden áreas comunes de preocupación tanto para el
Perú como para Chile. Debido a ello, los líderes de ambos gobiernos reafirmaron su
sólida relación bilateral al firmar, a principios de 2011, tres acuerdos de
cooperación antinarcóticos para abordar estos problemas.

Chile y Perú desarrollaron una metodología de tres flancos para combatir la
droga en los países vecinos. Desde una perspectiva de interdicción, las fuerzas
policiales contarán con el respaldo de un acuerdo de intercambio de información
entre la Policía Nacional del Perú y la Policía de Investigaciones de Chile en
materia de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias
Sicotrópicas. Además, los ministerios de educación de ambos países firmaron un
memorando de entendimiento para implementar políticas en contra del consumo de
narcóticos. Se realizarán intercambios con expertos para debatir la implementación
de programas de prevención de la droga y reforzar la pericia alcanzada en la
materia. El último punto, la cooperación en respaldo de las cuestiones judiciales,
incluye la revisión de las leyes y los procedimientos actuales que abordan el
consumo de drogas, así como la revisión del tratado de extradición en apoyo a las
medidas antinarcóticos.

Fuentes: El Comercio, agencia de noticias Andina, Ministerio Peruano de
Relaciones Exteriores, Informe Mundial de la ONU sobre las Drogas de 2009,
http://chile-hoy.blogspot.com, www.soychile.cl, www.eumed.net,
InfoSurHoy.com

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