Mientras los pacientes esperaban en clínicas abarrotadas y el personal médico con sus uniformes impecables se movía de una habitación a otra, un pequeño taller de mantenimiento situado en un rincón del Hospital Académico de Paramaribo, en Surinam, zumbaba con un tipo de energía diferente, menos visible, pero no menos esencial.
El Aerotécnico Jefe de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos Adrese Atkins, especialista en equipos biomédicos, asignado al 931.º Escuadrón Médico Aeroespacial, pasaba la mayor parte de sus días no con bata, sino en un pequeño espacio de trabajo de no más de 65 metros cuadrados. Rodeado de cajas con cables, equipos obsoletos, herramientas y manuales de instrucciones, apoyaba a un componente crítico de la misión AMISTAD 2025 que pocas personas veían.
El Aerotécnico Jefe Atkins es uno de los casi 40 aviadores de la Fuerza desplegada en Surinam, para apoyar la misión de preparación médica respaldada por las Fuerzas Aéreas del Sur, de los EE. UU.; y el Comando de la Reserva de la Fuerza Aérea.
La iniciativa Global Health Engagement, de dos semanas de duración, se llevó a cabo del 14 al 25 de julio en tres lugares del país sudamericano: el Hospital Wanica, la Clínica Brownsweg y el Hospital Académico de Paramaribo.
Reunió a médicos, técnicos y personal de apoyo del Ejército estadounidense con socios surinameses, para proporcionar atención dental, familiar y de urgencia, al tiempo que intercambiaban conocimientos médicos vitales.
“Proporciono equipo listo para atender las necesidades de los pacientes, reparando lo que no funcionaba cuando me lo entregaron”, explicó el Aerotécnico Jefe Atkins. “Puede llevar semanas o a veces meses conseguir equipo nuevo. Tenemos que ser innovadores para que los proveedores de la salud puedan seguir atendiendo a los pacientes”.
A diferencia de los médicos y enfermeros cuyo trabajo era el centro de atención, la contribución del Aerotécnico Jefe Atkins se desarrolló entre bastidores mientras atendía las camas de los pacientes, los electrocardiogramas, los lectores de presión arterial, los dispositivos respiratorios y “cualquier cosa que estuviera en contacto con los pacientes”, dijo. Su papel de apoyo al equipo de operaciones técnicas biomédicas del hospital, conformado por cuatro personas, fue esencial para mantener la funcionalidad y la seguridad de los aparatos en los que confían los equipos de atención médica cada día.
El Aerotécnico Jefe Atkins, comenzó su carrera en el servicio activo como especialista en tecnología de metales para aeronaves, donde aprendió a diagnosticar problemas, pensar de forma creativa y adaptarse a problemas impredecibles de mantenimiento. Esa base, dice, ha moldeado su forma de abordar su trabajo actual.
“Lo que la gente quizá no sabe es lo creativos que tenemos que ser bajo presión”, afirma. “Los médicos y enfermeros utilizan equipos de los que dependen a diario. Nosotros tenemos que mantenerlos en funcionamiento pase lo que pase. Yo lo llamo inteligencia profesional, porque siempre surgen problemas únicos que no se aprenden en los libros”.
Su enfoque no pasó desapercibido para el equipo con el que trabajó durante las dos semanas que duró la misión.
“Su ayuda es primordial”, afirma Nico Djamikoen, uno de los técnicos biomédicos del Hospital Académico de Paramaribo. “Se asegura de que el trabajo sea hecho. Ha sido de gran ayuda y es muy divertido tenerlo entre nosotros”.
Otro miembro del equipo añade entre risas: “Puede quedarse todo el tiempo que quiera; nos encantaría que se quedara”.
AMISTAD 2025 fue diseñada para mejorar el acceso a la atención sanitaria y reforzar la infraestructura sanitaria regional, en cooperación con el país anfitrión. La misión también permite a los médicos estadounidenses y de los países socios compartir procedimientos, adquirir conocimientos culturales y prepararse para futuras operaciones humanitarias y de respuesta ante catástrofes.
“[Los surinameses] han sido muy acogedores y abiertos al compartir cómo hacen las cosas”, dijo el Aerotécnico Jefe Atkins. “Me alegro de estar aquí para ayudar. Siento que lo que hacemos aquí es realmente importante, que es una misión esencial”.
La experiencia del Aerotécnico Jefe Atkins subraya uno de los objetivos fundamentales de AMISTAD: preparar a los médicos para operar en entornos expedicionarios con recursos limitados. Trabajar con herramientas limitadas, sistemas desconocidos y equipos interculturales, refleja las condiciones a las que se pueden enfrentar estos aviadores en situaciones de emergencia reales.
Misiones como AMISTAD, ponen a prueba la agilidad y la adaptabilidad de los equipos médicos, al tiempo que fomentan la confianza y la interoperabilidad en toda la fuerza. Al integrar personal en servicio activo, de reserva y de países aliados, la misión refuerza la capacidad colectiva para responder eficazmente a futuras crisis médicas.



