Marina de Guerra del Perú: pilar en la lucha antidrogas

La Marina de Guerra del Perú incautó casi una tonelada de cocaína en operaciones costeras.
Gonzalo Silva Infante/Diálogo | 4 diciembre 2017

La Marina de Guerra del Perú halló 850 kilogramos de cocaína enterrados en una playa de Los Órganos, en el departamento de Piura, a fines de septiembre de 2017. (Foto: Marina de Guerra del Perú)

En solo dos operaciones, la Marina de Guerra del Perú (MGP) interceptó 971 kilogramos de cocaína en las costas del país. En los últimos meses de 2017, la MGP contribuyó en incautar más de dos toneladas de cocaína.

La noche del 30 de septiembre, la MGP halló 700 paquetes de droga en una playa de Los Órganos, en el departamento norteño de Piura. Según la MGP, la patrullera marítima BAP Río Cañete persiguió a una embarcación que se aproximó a la playa y huyó al notar los patrulleros. Se incautaron 850 kilogramos de cocaína enterrados en la arena, envueltos en paquetes tipo ladrillo y colocados en 20 sacos de polietileno negro.

Según las autoridades, la droga ingresó del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM) con destino a los EE. UU. o Europa por medio de Ecuador. Las autoridades trabajan bajo la premisa de que la mercadería podría pertenecer a un cartel mexicano –los paquetes de droga tenían los logos “Speedy Gonzales” y “Kuka”– y tendría un valor de US$ 25.000 en el mercado internacional.

En la operación se detuvo a una persona y se intervino una camioneta y una lancha deportiva. La incautación se realizó bajo la Dirección Ejecutiva Antidrogas (DIREJANDRO) de la Policía Nacional del Perú (PNP) con el apoyo de la MGP. “Cuando tenemos esta información [sobre un caso de narcotráfico] trabajamos conjuntamente”, dijo a Diálogo el Capitán de Navío Bruno Fatur Díaz, comandante de Operaciones de Guardacostas de la MGP. “Tanto ellos, que nos pueden dar información de nuestra área de jurisdicción, como también podemos tener datos y se le informa a su área de inteligencia”.

Golpe en Ilo

A mediados de septiembre, la MGP incautó 121 paquetes de cocaína a bordo de una embarcación de bandera maltesa. El buque de carga Dimitris C, anclado en el puerto de Ilo en la costa sur del país, procedía de Iquique, Chile, y tenía previsto continuar su viaje al puerto de Guayaquil, Ecuador.

“Hubo una pequeña información de que, al parecer, se había descargado algo sospechoso por una banda del buque”, contó el Capitán de Fragata de la MGP Augusto Alzamora Olivari. “Aunque no se llegó a concretar, no se llegó a ver exactamente, el comandante del buque [de bandera maltesa] informó que había algo inusual en su embarcación”.

Con la información se convocó a la fiscalía, aduanas y PNP, quienes colaboraron con la MGP. La revisión del buque duró más de 12 horas. Al terminar la búsqueda, se hallaron tres bolsas de lona y un maletín con 121 kilogramos de cocaína.

En el buque de bandera maltesa Dimitris C, anclado en el puerto de Ilo, la Marina de Guerra del Perú incautó 121 kilogramos de cocaína. (Foto: Marina de Guerra del Perú)

“Hicimos dos grupos de guardia” detalló el Cap. de Frag. Alzamora. “Nos pusimos bajo órdenes del fiscal y trabajamos en dos grupos con un total de 15 personas. Uno estaba en tierra controlando que nadie ingrese y otro haciendo propiamente la inspección”.

Inteligencia y perseverancia

La región selvática montañosa del VRAEM es la mayor zona de producción cocalera del Perú, el segundo país productor de cocaína en el mundo. Según el organismo antidrogas de Perú, la Comisión Nacional Para el Desarrollo y Vida Sin Drogas (DEVIDA), el área sembrada de coca se estima en 55.000 hectáreas.

El medio marítimo sigue siendo el más utilizado por los narcotraficantes para el transporte de droga. Con un litoral de casi 2.400 kilómetros y decenas de puertos, las amenazas a la costa peruana son importantes.

La carga total movilizada por terminales portuarias públicas peruanas se estimó en más de 44 millones de toneladas en 2016. El alto tráfico portuario no permite revisar cada una de las embarcaciones. Además, el tráfico de droga en los puertos aumentó debido a los esfuerzos de las redes criminales para reclutar trabajadores portuarios quienes ayudan en a disimular y transportar las drogas.

“Cuando llegan los buques hacemos inspecciones aleatorias”, explicó el Cap. de Frag. Alzamora. “Aparte hay buques que están de guardia y ven si quieren descargar la droga por el costado del buque, no en el muelle en sí porque ahí hay más controles, salvo que el personal del muelle esté comprometido, pero normalmente lo tratan de descargar por fuera del buque, hacia el mar, para llevarlo a otro sector”.

La MGP interviene en el mar. “Ahí [en el mar] el buque de guardia actúa, además del personal de la Capitanía que hace inspecciones aleatorias”, djio el Cap. de Frag. Alzamora. El trabajo de inteligencia y la cooperación entre las diferentes autoridades involucradas en la lucha en contra el narcotráfico permite detectar embarcaciones con carga ilícita para cumplir con su misión.

“No necesitamos una recompensa, pues nuestro trabajo es combatir las actividades ilícitas en nuestra jurisdicción”, concluyó el Cap. de Nav. Fatur. “Lo hacemos como Estado, en conjunto con todas las instituciones, como un solo puño”.

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