Oficiales de la Fuerza Aérea del Perú entrenan en los EE. UU.

Los cursos en los EE. UU. fortalecen técnicas y tácticas de ayuda humanitaria y combate contra terrorismo y narcotráfico en Perú.
Julieta Pelcastre/Diálogo | 12 abril 2018

Capacitación y Desarrollo

Un piloto instructor del Ejército de los EE. UU. entra a la línea de vuelo mientras los equipos de mantenimiento inspeccionan un helicóptero UH-60M Black Hawk en Fort Rucker, Alabama. (Foto: Sargento de Primera Clase del Ejército de los EE. UU. Andrew Kosterman)

Un grupo de cuatro tenientes de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) recibió una capacitación de 32 semanas en el Curso Inicial de Ala Rotativa, en Fort Rucker, Alabama. Los oficiales integraron las habilidades y los requisitos para la certificación de la FAP en el cumplimiento de sus misiones aéreas. La instrucción se desarrolló con un total de 154 horas de vuelo en helicópteros Bell OH-58 Kiowa, entre julio de 2017 y febrero de 2018.

“Fort Rucker nos ayuda a elevar el nivel de conocimiento y alistamiento de nuestros militares mediante la capacitación”, dijo a Diálogo el Teniente General de la FAP Raúl Hoyos de Vinatea, comandante de Operaciones. “Entrenar con una de las fuerzas más reconocidas y prestigiosas del mundo actualiza nuestra doctrina. Eso inyecta mayor moral combativa y operativa a nuestro personal, porque se sienten en mejores condiciones de entrenamiento con nuevos conocimientos”.

Todos los pilotos de la FAP, así como pilotos de países amigos en el hemisferio, reciben adiestramiento en técnicas y tácticas en aeronaves de ala rotativa en la Escuela de Aviación del Ejército, en Fort Rucker. También asisten a la escuela los pilotos de la Fuerza Aérea de los EE. UU., para realizar entrenamientos en helicópteros.

La instrucción de los pilotos peruanos se dividió en cuatro fases. La primera constó de 60 horas de vuelo para su adaptación al vuelo de ala rotativa. La segunda correspondió al uso de los instrumentos de vuelo y al aterrizaje en aeropuertos y aeródromos. En el entrenamiento táctico, la tercera fase, los pilotos adquirieron técnicas de combate durante 39 horas de vuelo. Por último, en la cuarta fase nocturna, se adaptaron al vuelo nocturno y al uso de gafas de visión nocturna.

“A través del entrenamiento el piloto alcanza un alistamiento personal más elevado del que nosotros hacemos acá [en Perú]”, precisó el Tte. Gral. Hoyos. “Los entrenadores en Fort Rucker prácticamente han ido a la línea de operaciones de combate, a diferencia de los nuestros que pasan por otros programas. Esto nos permite contar con tripulaciones calificadas para incrementar nuestro número de operaciones”.

Desde 2010, gracias a los entrenamientos en Fort Rucker, la FAP incrementó su participación en las operaciones contra el narcoterrorismo, el tráfico ilícito de drogas, la tala y la minería ilegal. “A raíz de esta situación fue más frecuente el empleo de helicópteros en esos teatros y por consiguiente [hubo] mayor necesidad de pilotos entrenados y capacitados”, explicó el Tte. Gral. Hoyos. “Estados Unidos es la mejor opción”.

Operar en el VRAEM

“Egresar del curso de ala rotativa fue una experiencia única y provechosa”, comentó a Diálogo el Teniente de la FAP Adoniran Cruzado, piloto del Escuadrón Aéreo N.º 332. “Con el tipo de alistamiento que cumplo en la Fuerza Aérea con respecto a lo que aprendí de los instructores especializados de combate del Ejército norteamericano, la instrucción nocturna con gafas para visión nocturna la ejecuto en el VRAEM [Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro] en la lucha contra el narcoterrorismo”.

Instructores del Ejército de los EE. UU. (de pie) capacitaron en técnicas y tácticas de aeronaves con ala rotativa en la Escuela de Aviación del Ejército en Fort Rucker, Alabama, a cuatro pilotos de la Fuerza Aérea del Perú. (Foto: Fuerza Aérea del Perú)

La región del VRAEM es considerada de alta peligrosidad, pues allí existen remanentes terroristas del grupo Sendero Luminoso y grupos narcotraficantes que cultivan hoja de coca para procesar y comercializar clorhidrato de cocaína. El Tte. Cruzado recordó una ocasión en 2015, cuando una columna terrorista atacó el helicóptero en el que se desplazaba hacia Tapichi, en la zona del VRAEM, para extraer a dos elementos del Ejército que resultaron heridos tras una emboscada.

“Inmediatamente comencé a operar un criterio de vuelo que aprendí en la escuela. Luego de asegurar el terreno y sembrar una patrulla, con la participación de las fuerzas especiales logramos sacar a los militares heridos”, dijo el Tte. Cruzado. “No somos inmunes a los peligros inherentes al combate contra el terrorismo y las drogas; por eso son importantes las capacitaciones y los entrenamientos”.

El fortalecimiento de la competencia operativa de las fuerzas militares y de la Policía Nacional del Perú mejoró la seguridad en esa región del país. “La situación en el VRAEM es bastante favorable. En los últimos seis años se registraron grandes logros en lo que se refiere a captura, reducción de cultivos de producción de hoja de coca e interdicción de la droga”, aseguró el Tte. Gral. Hoyos. “Ahora está mucho más pacificada la zona, mucho más tranquila, pero no bajamos la guardia”.

La FAP vuela helicópteros similares a los del Ejército y la Policía Nacional del Perú. “Algunos elementos del Ejército y de la Policía se capacitan en Fort Rucker y otros con la Fuerza Aérea Colombiana”, indicó el Tte. Gral. Hoyos. “La cooperación nos ayuda a ser más interoperables en operaciones conjuntas e inclusive en operaciones combinadas entre fuerzas aéreas”.

Los adiestramientos de años anteriores permitieron a los pilotos peruanos volar sus helicópteros más de 700 horas durante 35 días, para atender todas las zonas del país golpeadas por el fenómeno climatológico El Niño Costero, en 2017. El despliegue de las unidades permitió socorrer a personas atrapadas e incomunicadas por las intensas lluvias, desbordes de ríos y deslizamientos de tierra y lodo, informó la FAP. “Necesitamos más pilotos calificados debido a todas las labores y misiones que cumplimos a lo largo y ancho de todo el país”, agregó el Tte. Cruzado.

Apoyo de SOUTHCOM

Además de la preparación y el entrenamiento en el extranjero, la FAP cuenta con el apoyo de unidades de Operaciones Especiales del Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), que periódicamente se desplazan a Perú. Su misión es compartir con los integrantes de la FAP técnicas de reacción ante desastres naturales, y tácticas para interrumpir el flujo de mercancías ilegales y dar continuidad a la estabilidad en el país. Durante 2018, SOUTHCOM ofrecerá a la FAP tres capitaciones de tácticas militares.

“Cada año viaja a nuestro país un equipo de Fuerzas Especiales del Comando Sur, para capacitar y entrenar a nuestros elementos de fuerzas especiales para operar mejor en el VRAEM. Los esfuerzos de instrucción de SOUTHCOM están produciendo buenos resultados. Tenemos mucho menos bajas, prácticamente cero bajas, porque estamos mejor entrenados con nuevas tácticas”, finalizó el Tte. Cruzado.

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