Lima, la capital peruana, dio un paso crucial hacia la modernización de su movilidad urbana, con un ambicioso proyecto ferroviario con trenes donados por los Estados Unidos. El proyecto ferroviario Lima-Chosica conectará a Lima con la provincia de Huarochirí, marcando un avance significativo en infraestructura y calidad de vida, indicó el diario peruano La República.
El alcalde de Lima Rafael López Aliaga y el entonces secretario de Estado de los EE. UU. Antony J. Blinken formalizaron, el 16 de noviembre de 2024, la entrega de 20 locomotoras diésel-eléctricas y 93 vagones, para la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML). El equipo, transferido por el operador ferroviario de California Caltrain, convertido en excedente por la electrificación de una línea estatal, continuará su servicio en Perú, informó en un comunicado la Embajada de los EE. UU. en Lima.
“Más del 50 por ciento de los servicios e insumos para este proyecto, como equipos de señalización, vías férreas, ingeniería y diseño, serán proporcionados por compañías estadounidenses”, aseguró Blinken durante la ceremonia de donación.
El proyecto beneficiará a más de 200 000 pasajeros diarios, mejorando la movilidad, el turismo y la calidad de vida, precisó la Embajada estadounidense. Además, contribuirá a la sostenibilidad ambiental, al disminuir 20 000 toneladas métricas de emisiones anuales, equivalentes a retirar de circulación 4000 vehículos de gasolina. El proyecto también contribuirá a reducir de horas a minutos el tiempo de desplazamiento de los limeños, según informó la revista ferroviaria Trains.
“Tras completar los trámites legales para la donación se abre la oportunidad, a través del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, de replicar este modelo en otras regiones del país”, El alcalde López Aliaga dijo durante la ceremonia de donación.
Según la MML, la donación en aproximadamente USD 1000 millones. Los vagones y locomotoras llegarán al país en marzo, agregó La República.
De Silicon Valley a Lima

El proceso de donación inició cuando Caltrain lanzó una licitación, para determinar el destino de sus vehículos retirados. La MML manifestó interés en adquirir todo ese equipo y, tras negociaciones, se acordó la transferencia de vagones y locomotoras construidos entre 1985 y 1987, refiere Caltrain en un comunicado.
“Esta donación es positiva y práctica. Los Estados Unidos no aprobarían una donación si se tratara de equipos inservibles; no es su forma de proceder. Este no es un proyecto improvisado, sino cuidadosamente planificado e integral”, dijo a Diálogo Jorge Serrano, asesor de la Comisión de Inteligencia del Congreso de Perú.
Geopolítica y modernización
“Estos son trenes F40PH, de 3200 caballos de fuerza, diseñados para alcanzar velocidades de hasta 177 kilómetros por hora; cuentan con aire acondicionado, estructura de acero inoxidable, dos niveles y sanitarios”, dijo el alcalde López Aliaga a Willax Televisión. “Esto es un ejemplo de geopolítica sana, que beneficia a toda la metrópoli y especialmente a los que más lo necesitan”, agregó.
Juan de Dios Olaechea, presidente del Ferrocarril Central Andino, aseguró a Perú 21 TV que “los trenes donados tienen una vida útil estimada de 80 a 100 años, por lo que se encuentran en pleno ciclo operativo”. Además, subrayó la necesidad de mejorar la velocidad promedio del tráfico en Lima, actualmente reducida a 4 km/h en horas punta.
“Los trenes se instalarán rápidamente, ya que solo se requerirá acondicionar los paraderos. Este proyecto aliviará el caótico transporte público en la capital, beneficiando principalmente a las personas más vulnerables, al ser un tren de apoyo social que conectará Lima de este a oeste, un tramo fundamental”, comentó Serrano.
Para Serrano, la donación y el apoyo de Estados Unidos serán duraderos. “No solo se mejora la movilidad con esta donación, sino que también impulsa la modernización del sistema ferroviario, al demostrarse los beneficios de trabajar con un socio comprometido y confiable como los Estados Unidos”, dijo.
Olaechea explicó que el Ferrocarril Lima-Chosica será desarrollado en tres fases: una marcha blanca (viajes de prueba), el uso inicial de la vía férrea existente y la instalación de sistemas avanzados de control. Paralelamente se construirá una segunda vía férrea con un sistema de enrejado, cuya operación está proyectada para 2026.
Relación multifacética
La cooperación ferroviaria se enmarca en una relación más amplia y multifacética entre los EE. UU. y Perú, que abarca desarrollo económico, seguridad y lucha contra el narcotráfico. Durante el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en noviembre de 2024, los EE. UU. anunciaron un paquete de asistencia antinarcóticos de USD 65 millones, informó la plataforma Voz de América.
El paquete incluye la entrega de nueve helicópteros Black Hawk, la reactivación de programas de intercepción aérea no letal contra el narcotráfico, y el crimen organizado. Además, los Estados Unidos están contribuyendo a reforzar la seguridad en el puerto de Chancay con escáneres para fortalecer la inspección de la carga. Durante APEC, la NASA y la Agencia Espacial de Perú también firmaron un memorando de entendimiento para mejorar la cooperación espacial.
Además, la colaboración ferroviaria se alinea con los esfuerzos de Perú por avanzar en su plan de conectividad. Proyectos como los trenes de proximidad recorrerán la costa peruana, conectando Lima con ciudades del norte y sur del país. Según Serrano, el sistema de trenes donados por Caltrain, que operarán en la capital, “se integrarán a estos sistemas, permitiendo una movilidad más fluida y fomentarán el desarrollo regional”.


