Perú despliega mujeres oficiales a la MINUSCA

Las primeras mujeres oficiales peruanas en unirse a la misión de paz en la República Centroafricana contribuyen al equilibrio de género.
Gonzalo Silva Infante/Diálogo | 20 marzo 2019

Relaciones Internacionales

Por primera vez, un grupo de 20 mujeres oficiales de las Fuerzas Armadas del Perú fue parte del contingente que desplegó a la misión de paz en la República Centroafricana. (Foto: Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú)

El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú inició el 2019 con un hito en la historia de su participación en misiones de paz: Por primera vez mujeres oficiales se juntaron a la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA, en francés). El IV Contingente de la Compañía de Ingeniería Perú desplegó a África el 14 de enero por un período de un año.

Integrado por 205 oficiales de las Fuerzas Armadas, el contingente cuenta con 20 mujeres –11 del Ejército, seis de la Marina de Guerra y tres de la Fuerza Aérea. La unidad cuenta con la mayor cantidad de mujeres oficiales desplegados en un mismo contingente, además de integrar el primer grupo de mujeres oficiales en unirse a la MINUSCA.

El objetivo del Comando Conjunto es incrementar la participación de la mujer en operaciones militares de no guerra, conforme a las recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Asimismo, el contingente incluye una amalgama de oficiales de las tres ramas de las Fuerzas Armadas, para difundir el beneficio de la experiencia.

“Para cualquier persona, salir al extranjero es una experiencia personal que marca la vida profesional”, dijo a Diálogo el Coronel del Ejército del Perú Carlos Sánchez Silva, jefe de la Unidad de Operaciones de Paz de la Oficina de Asuntos Internacionales del Comando Conjunto. “Incrementa la capacidad personal. Es una gran oportunidad sobre todo para involucrar más a nuestro personal femenino”.

Participación crucial

Según la ONU, la participación de la mujer oficial en misiones de paz es crucial para el éxito de cualquier operación. Las tareas que desempeñan los cascos azules –recopilar información, identificar puntos de conflicto para desarrollar patrullas, y brindar alivio a la población– dependen de una interacción positiva con la comunidad.  

Los trabajos de investigación de la ONU sugieren que las mujeres oficiales tienen mayor facilidad para ganarse la confianza de la población. Asimismo, tienen mayor conciencia de las necesidades de los miembros más vulnerables de la comunidad. 

El IV Contingente de la Compañía de Ingeniería Perú cuenta con 205 oficiales, de los cuales 20 son mujeres con especialidades diversas, tales como en el área de medicina. (Foto: Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú)

“Podría resaltar que es más sencillo acercarnos a mujeres y niños que están saliendo de algún tema relacionado a explotación o abuso sexual relacionado a los conflictos”, dijo a Diálogo la Mayor de la Fuerza Aérea del Perú Pamela Vilela, asignada al Cuartel General del Sector Oeste de la MINUSCA, en Bouar, capital de la República Centroafricana. “Una mujer casco azul proporciona un modelo a seguir para las mujeres en la comunidad. Es un hecho que las mujeres pueden y deben desempeñar un papel de liderazgo en la resolución de conflictos y la transición de conflicto a paz”.

En 2015, la ONU aprobó la resolución 2242, que insta a duplicar el número de mujeres en contingentes militares y policiales en un plazo de cinco años. En varios informes, el Consejo de Seguridad también alentó a Estados miembros a que desplieguen el mismo porcentaje de mujeres que se encuentran en sus fuerzas armadas. Sin embargo, según un informe de la ONU de febrero de 2019, las mujeres oficiales solo representaban el 4,6 por ciento de los casi 75 000 efectivos militares desplegados en misiones de paz y algunas misiones políticas especiales.

“Estamos en 12,2 por ciento”, comentó el Cnel. Sánchez. “Vamos a incrementar cada año esa participación. Al 2023 tenemos que estar al 15 por ciento. Yo soy el jefe para el contingente del próximo año [2020]; mi responsabilidad también es incrementar la participación de las damas en este tipo de misiones”. 

Sin ninguna limitación

La participación de los cascos azules peruanos en la misión de paz en la República Centroafricana se remonta a diciembre de 2015. Desde entonces, las tropas se dedican a varias tareas de ingeniería, tales como la construcción y mantenimiento de aeródromos en el país, reparación de pistas de aterrizaje, carreteras y puentes, sostenimiento de las instalaciones del Cuartel General de MINUSCA y transporte de material de construcción, entre otras actividades.

Según el Cnel. Sánchez, las mujeres oficiales cumplen con labores similares en puestos que antes ocupaban sus compañeros varones. Realizan funciones administrativas en el área de recursos humanos, logística y protocolo, así como en medicina y salud mental.

“Para lo que es contingentes, no es la primera experiencia”, dijo el Cnel. Sánchez. “En la MINUSTAH [Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití] ha habido personal femenino. Las mujeres son bastante responsables en los trabajos que se les asigna, es una característica muy particular que tienen. Son bien perseverantes y crean un efecto de transmisión, de contagio que se genera en la misma fuerza”.

Para la May. Vilela, la oportunidad es fundamental no solo para su carrera, pero para la mujer oficial peruana. “Hoy en día hablar de la mujer militar peruana es hablar de una mujer multi-tareas”, concluyó la oficial. “[Es] una mujer capaz de desempeñarse en cualquier área sin ninguna limitación. Considero que tener por primera vez un contingente mixto de Perú en África es sinónimo de nuevos retos que sin duda serán de gran impacto para nuestro país”.

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