Paraguay continúa dando importantes pasos en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, con el apoyo de países amigos de la región y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
A finales de abril, a través de su Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), Paraguay realizó su primer ejercicio de manejo y eliminación segura de precursores químicos, incautados en operativos antidrogas. Un equipo interinstitucional, en el marco del programa STAND de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), destruyó, bajo estrictas normas de protección, bidones con ácido sulfúrico, comúnmente utilizados en la producción de cocaína. El evento, que concluyó una semana de capacitaciones técnicas, representa un paso fundamental para la seguridad regional y reafirma el compromiso de Paraguay en la lucha contra el crimen organizado.
Un mes antes, el presidente de Paraguay Santiago Peña se reunió con el secretario de Estado de los Estados Unidos Marco Rubio, para fortalecer la cooperación en materia de defensa y seguridad. Durante su visita, Rubio felicitó a Peña por la primera compra, en febrero, de equipos bajo el programa Ventas Militares al Extranjero (FMS). El equipo adquirido consistió en radares de alta tecnología AN/TPS-78, de la empresa Northrop Grumman.
La incorporación de los radares es “un punto de inflexión” en la defensa nacional del Paraguay, ya que “marca el inicio de una nueva era en la lucha contra el crimen organizado transnacional y el narcotráfico”, afirmó el Gobierno paraguayo en un comunicado.
“Con la adquisición de los radares, logramos fortalecer nuestra capacidad de defensa ante cualquier tipo de amenaza interna o externa”, dijo a Diálogo el General del Aire Julio Rubén Fullaondo Céspedes, comandante de la Fuerza Aérea Paraguaya (FAP). “En el complejo panorama de la seguridad regional, el despliegue de tecnologías de vigilancia aérea sobrepasa las fronteras y se posiciona como un componente esencial, para garantizar tanto la soberanía como la seguridad de la población”, añadió el Gral. del Aire Fullaondo.
La Embajada de los EE. UU. en Paraguay destacó la importancia de la operación. “Celebramos con el Gobierno de Paraguay la decisión de adquirir un sistema de radar primario para vigilancia aérea. Esta herramienta servirá de apoyo a la Fuerza Aérea Paraguaya, para contrarrestar el impacto del crimen organizado a nivel local y regional”, afirmó la Embajada de los EE. UU. en Paraguay en su cuenta de X. “Esta iniciativa es una muestra del compromiso y trabajo conjunto de los EE. UU. y Paraguay, por un hemisferio más fuerte y seguro”, añadió.
Alta tecnología
El radar AN/TPS-78 es un sistema de vigilancia aérea avanzado, diseñado para detectar y rastrear objetivos aéreos en condiciones ambientales difíciles. El radar tiene una cobertura de hasta 444 km, para la detección simultánea de hasta 1000 objetivos a alta y baja altitud, informó el sitio español Defensa.
El equipamiento está diseñado para ser altamente móvil y fácil de desplegar. Todos sus componentes electrónicos, incluyendo el transmisor, pueden ser transportados en un avión C-130 Hércules o en un helicóptero, y desplegados por un equipo de cuatro personas en menos de 30 minutos, indica Northrop Grumman en su sitio web.
“Estos sistemas permitirán monitorear en tiempo real el 100 por ciento del espacio aéreo nacional, incluyendo zonas fronterizas críticas como el Chaco y la Triple Frontera”, dijo el Gobierno de Paraguay.
Según el diario paraguayo Última Hora, la adquisición contempla la capacitación de 20 técnicos y 20 operadores de radar, 20 operadores del centro de mando y control; y de infraestructura tanto para el personal operativo como para los técnicos. “El Gobierno norteamericano garantiza el servicio posventa a través del programa FMS”, agregó Última Hora.
Vigilancia aérea
“[La adquisición de los radares] representa un avance tecnológico y estratégico muy importante en materia de defensa nacional, dotando a la Fuerza Aérea de medios para el cumplimiento de su misión constitucional, que es la vigilancia y protección del espacio aéreo nacional”, dijo el Gral. del Aire Fullaondo. El oficial también destacó que la nueva tecnología contribuirá al establecimiento de un “sistema de defensa integral y disuasivo”, que protege sus fronteras aéreas y actúa como un “elemento clave” en la coordinación con otras instituciones del Estado.
Durante los últimos años, Paraguay se ha convertido en un país clave para el tránsito de cocaína, transportada a través del Atlántico en buques portacontenedores. La cocaína, producida principalmente en Perú y Bolivia, transita por Paraguay hacia Brasil y Argentina, entrando generalmente desde la vecina Bolivia por rutas terrestres y aéreas a través del Chaco, la vasta y escasamente poblada región al noroeste del país, en la que se construyen pistas de aterrizaje para el narcotráfico. La adquisición del radar ayudará a Paraguay a frenar estas actividades delictivas.
Modernización militar
El Gobierno de Paraguay explicó que el radar se enmarca en una estrategia multisectorial de seguridad, que incluye la adquisición de seis aviones Super Tucano para interdicción aérea, la incorporación de cuatro helicópteros donados por Taiwán y la reparación en Israel de dos radares móviles.
“Con esto, Paraguay no solo adquiere tecnología de última generación, sino que también fortalece su posición como socio estratégico en la región, garantizando la seguridad y protección de sus ciudadanos con los más altos estándares internacionales, renovando así su compromiso con la seguridad regional”, concluyó el Gral. del Aire Fullaondo.


