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El SENAFRONT de Panamá trabaja junto al Ejército Nacional de Colombia y la población en la lucha contra el narcotráfico

Panama’s SENAFRONT Works with Public and Colombian National Army to Fight Drug Trafficking

Por Dialogo
febrero 23, 2015




El Ejército Nacional de Colombia y la población civil de la provincia de Darién, en Panamá, están cooperando con el Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) para combatir las actividades del crimen organizado en la frontera que el país comparte con Colombia.

La colaboración es parte de un esfuerzo integral para desbaratar las empresas ilícitas del grupo terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y otros grupos ilícitos. El SENAFRONT se ha ganado la confianza de la población de Darién por su accionar contra las FARC, que mantuvieron una fuerte presencia en la región hasta el año 2009.

Autoridades del SENAFRONT y efectivos del Ejército de Colombia han trabajado en conjunto en proyectos que incluyen el cavado de trincheras para impedir el tráfico de drogas en la frontera compartida por ambas naciones. Además, están desarrollando actividades comunitarias para involucrarse con la población del lugar.

“Decidimos intensificar los vínculos con las comunidades fronterizas”, declaró el General Frank Ábrego, director del SENAFRONT, cuyo equipo es responsable de desarrollar diversos programas sociales para beneficiar a los habitantes del lugar.

Por ejemplo, el SENAFRONT ofrece controles médicos y talleres de nutrición gratuitos para los habitantes de Darién. Las autoridades del SENAFRONT comenzaron el año 2015 visitando todas las comunidades de Darién para entregar regalos a los niños y jóvenes en celebración del Día de Reyes.

Sin embargo, no fue la primera vez que las autoridades del SENAFRONT brindan asistencia a la población local. En noviembre pasado, para conmemorar el sexto aniversario del SENAFRONT, se entregaron sillas de ruedas, colchones, herramientas, machetes, palas, bolsas de alimentos y leche en polvo para apoyar a la comunidad.

El SENAFRONT también llega a la población civil a través del programa Vecinos Vigilantes, que alienta a la población civil a brindar información a las fuerzas de seguridad sobre actividades sospechosas, según declaró Luis Trejos, subcomisionado del SENAFRONT. La iniciativa dispone también la implementación de programas educativos y actividades deportivas para niños y adolescentes. Vecinos Vigilantes tiene dos objetivos principales:


Estimular la cooperación de la población civil con el SENAFRONT en la lucha contra las actividades ilegales.

Ofrecer actividades positivas a los jóvenes en riesgo, quienes podrían ser reclutados por las FARC y otros grupos del crimen organizado.


Como consecuencia de esta participación ciudadana y de los sólidos operativos ejecutados por las fuerzas de seguridad, el SENAFRONT ha derrotado a las FARC en la región de Darién.

Participación ciudadana y medidas de seguridad


Un ejemplo de las iniciativas de seguridad del SENAFRONT se pudo observar durante la Operación Nia Sapur, el 13 de diciembre, cuando fuerzas del SENAFRONT desmantelaron un campamento que presuntamente pertenecía al grupo criminal Autodefensas Gaitanistas de Colombia. El campamento estaba ubicado en el nacimiento del río Pucuru, junto a la frontera entre la provincia de Darién y Colombia.

El grupo utilizaba el campamento para descansar y organizar y poner en marcha sus actividades delictivas, tales como el narcotráfico y la minería ilegal. Según Ábrego, el campamento era utilizado por unas 50 o 60 personas. Los presuntos integrantes del grupo delictivo lograron huir del lugar.

“Resulta evidente que estas estrategias están arrojando buenos resultados”, señaló William Brownfield, subsecretario de Estado adjunto para Asuntos Narcóticos Internacionales y Aplicación de la Ley.

Panamá, Colombia y Estados Unidos colaboran en la lucha contra el narcotráfico y otras actividades del crimen organizado, principalmente mediante el intercambio de información.

En septiembre de 2014, Brownfield visitó varias comunidades rurales en la provincia de Darién y destacó los esfuerzos de las autoridades panameñas para desmantelar los asentamientos usados por organizaciones involucradas en el tráfico de sustancias ilegales.

“Existe un compromiso entre los gobiernos de Panamá, Colombia y Estados Unidos para combatir el crimen internacional y mejorar la seguridad pública”, señaló el funcionario.

Como resultado de estas iniciativas, el narcotráfico desde Panamá a los mercados del norte, incluido Estados Unidos, ha disminuido en un 50%, añadió.

Panamá y Colombia cooperan para combatir el narcotráfico


La cooperación entre Panamá y Colombia en la lucha contra el narcotráfico y otras actividades ilegales se consolidó en el año 2008, cuando se creó la Comisión Binacional de Frontera (COMBIFRON). La comisión, integrada por autoridades de inteligencia y fuerzas de seguridad de ambos países, estableció un intercambio absoluto de información entre Panamá y Colombia en la lucha contra el narcotráfico y otras actividades ilegales.

La COMBIFRON permite a las autoridades del orden público de ambos países compartir información, monitorear acontecimientos en áreas remotas, como en la región de Darién, y desarrollar estrategias para mejorar la seguridad pública.

Esta estrategia ha recibido elogios de las autoridades estadounidenses.

“Panamá incauta el 10% de las drogas que se producen en Colombia, lo cual es el resultado del trabajo llevado a cabo por el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) y el SENAFRONT, particularmente en las regiones costeras y la frontera con Colombia”, según Rodolfo Aguilera, ministro de Seguridad Pública de Panamá. “Esto ha llevado a que la DEA [Agencia Antidrogas de EE.UU.] y el Comando Sur (SOUTHCOM) feliciten al gobierno panameño por los resultados obtenidos”.

La incautación de drogas es un parámetro importante para medir si la estrategia está funcionando. No obstante, el SENAFRONT, junto a Colombia y EE.UU., continuará protegiendo las fronteras de Panamá, según manifestó Rogelio Donadía, viceministro de Seguridad Pública.





El Ejército Nacional de Colombia y la población civil de la provincia de Darién, en Panamá, están cooperando con el Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) para combatir las actividades del crimen organizado en la frontera que el país comparte con Colombia.

La colaboración es parte de un esfuerzo integral para desbaratar las empresas ilícitas del grupo terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y otros grupos ilícitos. El SENAFRONT se ha ganado la confianza de la población de Darién por su accionar contra las FARC, que mantuvieron una fuerte presencia en la región hasta el año 2009.

Autoridades del SENAFRONT y efectivos del Ejército de Colombia han trabajado en conjunto en proyectos que incluyen el cavado de trincheras para impedir el tráfico de drogas en la frontera compartida por ambas naciones. Además, están desarrollando actividades comunitarias para involucrarse con la población del lugar.

“Decidimos intensificar los vínculos con las comunidades fronterizas”, declaró el General Frank Ábrego, director del SENAFRONT, cuyo equipo es responsable de desarrollar diversos programas sociales para beneficiar a los habitantes del lugar.

Por ejemplo, el SENAFRONT ofrece controles médicos y talleres de nutrición gratuitos para los habitantes de Darién. Las autoridades del SENAFRONT comenzaron el año 2015 visitando todas las comunidades de Darién para entregar regalos a los niños y jóvenes en celebración del Día de Reyes.

Sin embargo, no fue la primera vez que las autoridades del SENAFRONT brindan asistencia a la población local. En noviembre pasado, para conmemorar el sexto aniversario del SENAFRONT, se entregaron sillas de ruedas, colchones, herramientas, machetes, palas, bolsas de alimentos y leche en polvo para apoyar a la comunidad.

El SENAFRONT también llega a la población civil a través del programa Vecinos Vigilantes, que alienta a la población civil a brindar información a las fuerzas de seguridad sobre actividades sospechosas, según declaró Luis Trejos, subcomisionado del SENAFRONT. La iniciativa dispone también la implementación de programas educativos y actividades deportivas para niños y adolescentes. Vecinos Vigilantes tiene dos objetivos principales:


Estimular la cooperación de la población civil con el SENAFRONT en la lucha contra las actividades ilegales.

Ofrecer actividades positivas a los jóvenes en riesgo, quienes podrían ser reclutados por las FARC y otros grupos del crimen organizado.


Como consecuencia de esta participación ciudadana y de los sólidos operativos ejecutados por las fuerzas de seguridad, el SENAFRONT ha derrotado a las FARC en la región de Darién.

Participación ciudadana y medidas de seguridad


Un ejemplo de las iniciativas de seguridad del SENAFRONT se pudo observar durante la Operación Nia Sapur, el 13 de diciembre, cuando fuerzas del SENAFRONT desmantelaron un campamento que presuntamente pertenecía al grupo criminal Autodefensas Gaitanistas de Colombia. El campamento estaba ubicado en el nacimiento del río Pucuru, junto a la frontera entre la provincia de Darién y Colombia.

El grupo utilizaba el campamento para descansar y organizar y poner en marcha sus actividades delictivas, tales como el narcotráfico y la minería ilegal. Según Ábrego, el campamento era utilizado por unas 50 o 60 personas. Los presuntos integrantes del grupo delictivo lograron huir del lugar.

“Resulta evidente que estas estrategias están arrojando buenos resultados”, señaló William Brownfield, subsecretario de Estado adjunto para Asuntos Narcóticos Internacionales y Aplicación de la Ley.

Panamá, Colombia y Estados Unidos colaboran en la lucha contra el narcotráfico y otras actividades del crimen organizado, principalmente mediante el intercambio de información.

En septiembre de 2014, Brownfield visitó varias comunidades rurales en la provincia de Darién y destacó los esfuerzos de las autoridades panameñas para desmantelar los asentamientos usados por organizaciones involucradas en el tráfico de sustancias ilegales.

“Existe un compromiso entre los gobiernos de Panamá, Colombia y Estados Unidos para combatir el crimen internacional y mejorar la seguridad pública”, señaló el funcionario.

Como resultado de estas iniciativas, el narcotráfico desde Panamá a los mercados del norte, incluido Estados Unidos, ha disminuido en un 50%, añadió.

Panamá y Colombia cooperan para combatir el narcotráfico


La cooperación entre Panamá y Colombia en la lucha contra el narcotráfico y otras actividades ilegales se consolidó en el año 2008, cuando se creó la Comisión Binacional de Frontera (COMBIFRON). La comisión, integrada por autoridades de inteligencia y fuerzas de seguridad de ambos países, estableció un intercambio absoluto de información entre Panamá y Colombia en la lucha contra el narcotráfico y otras actividades ilegales.

La COMBIFRON permite a las autoridades del orden público de ambos países compartir información, monitorear acontecimientos en áreas remotas, como en la región de Darién, y desarrollar estrategias para mejorar la seguridad pública.

Esta estrategia ha recibido elogios de las autoridades estadounidenses.

“Panamá incauta el 10% de las drogas que se producen en Colombia, lo cual es el resultado del trabajo llevado a cabo por el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) y el SENAFRONT, particularmente en las regiones costeras y la frontera con Colombia”, según Rodolfo Aguilera, ministro de Seguridad Pública de Panamá. “Esto ha llevado a que la DEA [Agencia Antidrogas de EE.UU.] y el Comando Sur (SOUTHCOM) feliciten al gobierno panameño por los resultados obtenidos”.

La incautación de drogas es un parámetro importante para medir si la estrategia está funcionando. No obstante, el SENAFRONT, junto a Colombia y EE.UU., continuará protegiendo las fronteras de Panamá, según manifestó Rogelio Donadía, viceministro de Seguridad Pública.


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