Para subrayar sus compromisos con la seguridad regional, Panamá y los Estados Unidos llevaron a cabo la Operación Triángulo Sur contra el narcotráfico, entre diciembre de 2025 y enero de 2026. Esta misión conjunta sirvió para reforzar un esfuerzo internacional destinado a desarticular las operaciones narcoterroristas en el Caribe y el Pacífico oriental.
Durante décadas, las fuerzas panameñas y estadounidenses han formado un frente unido contra los narcoterroristas marítimos como parte de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur (JIATF-S), con sede en la Estación Aérea Naval (NAS) de Cayo Hueso. Más allá de la colaboración diaria, ambas fuerzas realizan ejercicios conjuntos anuales para garantizar la unidad de acción y la interoperabilidad de los equipos y los procesos de planificación, lo que garantiza el éxito de las operaciones. Ambas naciones comparten un firme compromiso en la lucha contra el tráfico ilícito de drogas en toda Centroamérica y Sudamérica.
“La JIATF-S trabaja en estrecha colaboración con nuestra nación socia, Panamá”, afirmó el jefe de Planes para Centroamérica de la JIATF-S. “Son socios talentosos, con un historial probado en completar con habilidad y profesionalismo operaciones antidrogas desafiantes. Nuestra asociación de décadas contra la amenaza común del tráfico ilícito se ha visto fortalecida por el liderazgo de Panamá, ya que continuamente elevan el nivel de excelencia en nuestra misión compartida”.

En la operación más reciente, el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) de Panamá encabezó las incautaciones tácticas, mientras que los militares estadounidenses proporcionaron un mayor apoyo logístico y de inteligencia. Los interceptores panameños completaron con éxito múltiples incautaciones, contrarrestando a docenas de narcoterroristas y evitando que toneladas de drogas ilícitas entraran en la comunidad regional. En una notable intervención, las fuerzas del SENAN incautaron más de 5,5 toneladas de cocaína en cuestión de minutos.
Según un alto funcionario panameño autorizado para hablar en nombre de la operación, estas victorias tácticas fueron el resultado de la sinergia interna. “Las fuerzas del Servicio Nacional Aeronaval de Panamá contaron con el apoyo de la Dirección de Inteligencia Nacional (DIAN) del SENAN, durante esta exitosa incautación de drogas”.
Esta última operación conjunta se caracterizó por importantes mejoras en la planificación de las operaciones, el intercambio de inteligencia y las comunicaciones en tiempo real; lo que permitió maximizar la asignación de recursos y aumentar la eficacia de la interceptación. A medida que Panamá y los Estados Unidos intensifican sus campañas de máxima presión contra las organizaciones criminales transnacionales (OCT), siguen en marcha múltiples operaciones conjuntas regionales contra los narcoterroristas, y actualmente se está planificando una nueva fase de operaciones específicas.
La JIATF-S coordina la Operación MARTILLO, una campaña multinacional de detección, monitoreo, selección de objetivos e interceptaciones. Las operaciones antinarcóticos son llevadas a cabo por militares y fuerzas del orden de 21 países socios de Norteamérica, Centroamérica, Sudamérica y Europa. Con el apoyo de la Marina, la Guardia Costera y las fuerzas del orden federales de los Estados Unidos, y reforzada por el Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), la Operación MARTILLO bloquea las rutas de transporte de narcóticos y otros productos ilícitos.
Los esfuerzos de la JIATF-S están teniendo cada vez más éxito, impulsados en parte por la tecnología avanzada. La JIATF-S conduce ahora un Centro de Operaciones Conjuntas (JOC) de Inteligencia Artificial y Aprendizaje Automático (IA/AA), para mejorar sus operaciones y prestar un mejor apoyo a países socios como Panamá.
En el año fiscal 2025, las operaciones apoyadas por la JIATF-S dieron como resultado la incautación y la interrupción de 455,8 toneladas métricas de cocaína. Según se informa, la agencia multinacional está en camino de “batir ese récord” en 2026, impulsada por una inteligencia más avanzada, la integración operativa y la capacidad de los países socios.
Según el subjefe de Proyectos Especiales de la JIATF-S, “el Laboratorio de Batalla de IA de la JIATF-S está proporcionando una ventaja operativa decisiva. Estamos viendo una notable mejora en la forma en que la JIATF-S facilita las interceptaciones y apoya a sus socios. Panamá ha contribuido a esta mejora, y estamos muy agradecidos por su competente colaboración”.
Las fuerzas panameñas se mantienen firmes en su campaña de vigilancia contra las redes narco-terroristas. En última instancia, el impacto de estas operaciones se mide mucho más allá del mero volumen de narcóticos incautados o del número de células criminales desmanteladas. La victoria se encuentra en la seguridad de todas las comunidades, protegidas de los efectos desastrosos de la adicción a las drogas, la destrucción ecológica, la corrupción y la violencia que provocan las ganancias de los narcóticos.


