El Ministerio de Seguridad Pública (Minseg) de Panamá reactivó el proyecto de la Red Interinstitucional de Microondas, una iniciativa estratégica para modernizar las comunicaciones de las fuerzas de seguridad del país. El proyecto cuenta con el apoyo de Estados Unidos, que invirtió USD 8 millones para instalar nuevas torres en cuatro provincias, con el objetivo de reforzar el control de las instituciones de seguridad sobre sus propios sistemas de telecomunicaciones.
Iniciado en 2017 para el Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) y ampliando para incluir al Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) y la Policía Nacional (PNP), el proyecto consiste en sustituir los equipos de telecomunicaciones existentes en 13 emplazamientos, incluidas las torres de la empresa china Huawei.
La medida refleja una creciente preocupación mundial por el espionaje, los riesgos de la cadena de suministro y el control de las infraestructuras críticas, y se hace eco de la cautela mostrada por otros países hacia los proveedores chinos.
“Una vez completado el proyecto, en aproximadamente dos años, las instituciones de seguridad de Panamá tendrán la capacidad de controlar y administrar sus propios sistemas de telecomunicaciones, fortaleciendo su seguridad”, afirmó la embajada de los EE. UU. en Panamá en un comunicado.
“Esta decisión refleja una alineación estratégica con los Estados Unidos y la necesidad de que cada nación pueda mantener control sobre sus infraestructuras y sistemas críticos”, afirmó a Diálogo Víctor Ruiz, fundador del centro de ciberseguridad SILIKN, en México. En enero, Panamá se retiró de la Iniciativa del Cinturón y la Ruta de China (BRI).
En opinión de Ruiz, el apoyo estadounidense permitirá a Panamá “operar con mayor seguridad y desempeño, evitando depender de proveedores externos, especialmente de China, cuya transparencia en el manejo de datos siempre genera mucha incertidumbre”.
Riesgos asociados a la infraestructura china
Huawei han sido objeto de escrutinio internacional por riesgos que representan para la seguridad nacional, que implican espionaje, vigilancia e interferencia estatal, así como por los riesgos de ciberseguridad, como la transferencia de datos y la falta de transparencia, derivados de su vínculo con el Partido Comunista de China (PCCh). Estas preocupaciones han dado lugar a prohibiciones y restricciones a la participación de Huawei en las redes 5G y otras infraestructuras críticas a nivel mundial.
En Latinoamérica, Costa Rica prohibió a las empresas que no son signatarias del Convenio de Budapest sobre Ciberseguridad participar en los procesos de licitación de 5G, excluyendo de facto a todas las empresas tecnológicas chinas, incluida Huawei. En febrero, Guatemala canceló un contrato de la empresa por riesgos a la seguridad de la información e influencia extranjera, reportó el diario guatemalteco La Hora.
En Cuba, se vio personal de Huawei y ZTE entrando en instalaciones sospechosas de espionaje chino, según informó The Wall Street Journal en 2023. Según el think tank Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), Huawei facilitó a las autoridades cubanas mecanismos para limitar o cortar el Internet durante protestas. En Uganda y Zambia, técnicos de la empresa regida por Pekín apoyaron a servicios de inteligencia en la vigilancia de opositores, detalló el CSIS.
Huawei abrió una sede regional en Panamá en 2011 y un centro de distribución en 2013. En 2024, anunció el Centro Regional de Ciberseguridad y Transparencia.
“Los Estados Unidos tienen prácticas, estándares y certificaciones que pueden compartir con Panamá para fortalecer los sistemas y el desempeño general del país. Ya lo hizo con Costa Rica tras varios ciberataques, con resultados positivos”, precisó Ruiz.
Cooperación bilateral en seguridad y ciberdefensa
En febrero, la Autoridad del Canal de Panamá y el Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM) firmaron un acuerdo de cooperación en ciberseguridad, para fortalecer la protección digital y garantizar la continuidad operativa ante posibles ataques. El convenio contempla capacitación, intercambio de información y asistencia técnica, complementando compromisos previos con agencias estadounidenses para aumentar la resiliencia del Canal.
En abril, ambos países firmaron un memorando de entendimiento que amplía su asociación para la seguridad del Canal de Panamá. El entendimiento allanará el camino para un mayor intercambio de información, cooperación cibernética, ejercicios conjuntos, diálogos bilaterales de seguridad y mejoras en la infraestructura del Canal.
Estos acuerdos forman parte de una alianza estratégica más amplia. Con la nueva infraestructura de telecomunicaciones, los EE. UU. reafirman su compromiso en la lucha contra el narcotráfico, el contrabando de armas y la trata de personas, informó el Minseg en un comunicado. El proyecto busca fortalecer la seguridad compartida entre ambos países y consolidar una alianza estratégica en defensa y ciberseguridad, informó la Embajada de los EE. UU. en Panamá. “El reemplazo de la tecnología Huawei y la experiencia de los Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, junto con metodologías perfeccionadas durante años, pueden transferirse directamente gracias a una relación tecnológica más estrecha” señaló Ruiz. “Esto permitirá a Panamá acceder a capacidades de defensa de última generación”.
Los casos de Panamá y Costa Rica evidencian un cambio de enfoque en la gestión de los riesgos de seguridad: evitar activamente la dependencia de tecnologías con posibles vínculos con el PCCh y los riesgos de vigilancia o espionaje asociados. “Esta decisión podría motivar a otros países centroamericanos a revisar sus relaciones tecnológicas con empresas chinas”, consideró Ruiz.


