Operación con vehículos blindados entrena militares para defensa de Brasil

Operation with Armored Vehicles Trains Brazilian Service Members in National Defense

Por Andréa Barretto/Diálogo
noviembre 01, 2017

Para terminar el año de instrucción de la 5.ª Brigada de Caballería Blindada (5.ª Bda C Bld) del Ejército de Brasil (EB), la unidad militar realizó la Operación Acero entre el 18 y el 27 de septiembre, cuyo enfique fue el adiestramiento en el campo con el uso de vehículos blindados durante una simulación de combate real. El ejercicio contó con la participación de 521 militares entre comandantes, autoridades de los estados mayores de las organizaciones militares y soldados. La operación involucró la planificación que llevaron a cabo los rangos superiores, incluyó la emisión de órdenes y la conducción de tropas en dirección a la conquista de objetivos; y conllevó a la ejecución de las tareas por parte del conductor del vehículo, del comandante del vehículo, del disparador y del auxiliar del disparador, quienes tuvieron la oportunidad de practicar en el campo la conducción y el tráfico con el vehículo, lo que culminó en la realización del disparo. Esta operación tiene una periodicidad anual, pero en 2017 fue más amplia que el año anterior e involucró a siete de las 12 organizaciones militares subordinadas a la 5.ª Bda C Bld y 88 vehículos, entre los cuales 16 son vehículos blindados de transporte de personal M113 BR y 16 vehículos de combate Leopard 1A5 BR, también blindados. El adiestramiento solía llevarse a cabo en los alrededores de la ciudad de Ponta Grossa, en el estado de Paraná, donde se encuentra la 5.ª Bda C Bld. En esta edición, sin embargo, se trasladó al Campo de Instrucción de São Borja, uno de los más grandes del EB y especialmente preparado para adiestramientos de fuerzas blindadas. El campo está ubicado a aproximadamente 1.000 kilómetros de la sede de la brigada. “Este cambio nos permitió hacer un desplazamiento estratégico, que contó como adiestramiento para las organizaciones militares de la brigada, como una fuerza de actuación estratégica del Ejército que tiene que estar lista para actuar en cualquier lugar del país e incluso fuera de él”, explicó el General de División del EB Jorge Roberto Fossi, comandante de la 5.ª Bda C Bld. Con todo La Operación Acero empezó el adiestramiento de disparo desde los vehículos de combate. El 3.º Regimiento de Vehículo de Combate fue el primero en efectuar los disparos durante los primeros tres días del ejercicio. Luego, le tocó al 5.º Regimiento de Vehículo de Combate asumir esa responsabilidad. “Allí consumimos 450 disparos de cañón a partir de los vehículos Leopard. También se hicieron más de 1.000 disparos con las ametralladoras de los vehículos M113 BR”, dijo el Gral. de Div. Fossi. Después de esa etapa se efectuó la planificación de las actividades, el reconocimiento del terreno por parte de las tropas participantes y, por último, la ejecución de la operación en el campo de batalla. Todo esto tuvo una duración de cinco días. La situación fue que existía una fuerza oponente que ocupaba determinadas posiciones que nuestras tropas debían conquistar. Otros militares, que también estaban equipados con vehículos de combate, representaban al enemigo ficticio. “El adiestramiento fue muy intenso. Pudimos darnos cuenta de que el combate real es bastante agotador. Teníamos restringidos la alimentación y el sueño porque teníamos que monitorear el campo de batalla todo el tiempo”, contó el Sargento del EB Jhonatan Fernando de Lima, del 3.º Regimiento de Vehículo de Combate. En la Operación Acero actuó como adjunto de pelotón, que es el responsable de comandar una sección con dos vehículos de combate. En la operación, además de los combatientes, estaban presentes equipos de apoyo con instalaciones de mantenimiento de vehículos y de salud, con médicos, dentistas y auxiliares, entre los cuales había cuatro mujeres. “El personal de apoyo simuló una base logística de brigada. A medida que iba desarrollándose la operación, los equipos de apoyo también avanzaban, mientras acompañaban el progreso de las tropas”, afirmó el Gral. de Div. Fossi. La Operación Acero culminó con un ataque a una localidad con acciones desarrolladas en el terreno durante 12 horas ininterrumpidas. “A pesar del cansancio, la experiencia fue muy positiva. Creo que la mayor lección fue en cuanto a la coordinación de fuegos, porque la tropa utilizó municiones reales, lo que es completamente distinto de lo que habíamos practicado en otros adiestramientos con disparos simulados”, evaluó el Sgto. Jhonatan sobre su experiencia en la misión. “Además, fue una oportunidad para que los participantes pudieran conocerse dentro de sus unidades”, recordó. Para el Gral. de Div. Fossi la operación fue un éxito. “Todo salió de la mejor manera posible. Considero que los objetivos fueron totalmente alcanzados”, afirmó. Vehículos modernizados Los vehículos M113 B del EB han sido modernizados desde 2011. Las 16 unidades que empleó la 5.ª Bda C Bld en la Operación Acero ya forman parte de lotes que concluyeron ese proceso. Tienen más potencia que los anteriores y, por ende, pueden alcanzar una velocidad de hasta 60 kilómetros por hora en rutas y cerca de 45 km por hora en el terreno. “Son velocidades que permiten a los vehículos M113 BR seguir al vehículo de combate Leopard, que también alcanza los 62 km por hora”, explicó el Gral. de Div. Fossi. Asimismo, afirmó que los vehículos tienen un periscopio actualizado, lo que facilita al conductor la observación del campo de batalla. Además, las orugas son de goma, un material que permite mejores condiciones de operación.
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