Operación UNITAS LIX finaliza con excelente balance

Operation UNITAS LIX Ends on a High Note

Por Myriam Ortega/Diálogo
octubre 18, 2018

El ejercicio marítimo multinacional más antiguo del mundo de la Marina de los EE. UU., realizado entre el 31 de agosto y el 11 de septiembre, concluyó con éxito con entrenamientos rigurosos en el mar Caribe bajo el liderazgo de la Armada Nacional de Colombia. Se trata de la Operación UNITAS LIX que reunió a más de 1800 militares, 17 buques de guerra –seis de ellos extranjeros– y 17 aeronaves de 10 países.

UNITAS LIX realizó un total de 70 ejercicios navales enfocados en operaciones de ayuda humanitaria y atención de desastres. Asimismo, las unidades participantes se desempeñaron en tareas de guerra de superficie, guerra antiaérea, ejercicios de buceo, interdicción marítima y control del mar, búsqueda y rescate y fuego real, entre otros.

Elementos de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos, México, Panamá, Perú y Reino Unido pusieron a prueba sus capacidades de interoperabilidad. Ecuador participó después de 11 años de ausencia.

“UNITAS nos permite entrenar para luchar unidos en contra del terrorismo para defender la democracia y la libertad de las naciones”, dijo la Contralmirante de la Marina de los EE. UU. Linda Wackerman, subcomandante de las Fuerzas Navales del Comando Sur de los EE. UU. “Unidos somos más fuertes para afrontar los nuevos retos que surgen en materia de seguridad cada día”.

Operaciones de rescate y guerra

Entre los ejercicios realizados, los participantes enfocaron sus esfuerzos en operaciones humanitarias y de rescate ante desastres. Los elementos multinacionales unieron sus esfuerzos para enfrentar un terremoto ficticio en el golfo de Morrosquillo, en la costa del Caribe colombiano, que requirió la creación de una fuerza multinacional y el despliegue de medios aéreos y navales para apoyar a la población afectada, y mitigar los efectos del sismo.

“Eso quiere decir que es necesario, a través de una resolución de las Naciones Unidas, conformar una fuerza de tarea multinacional que llega a la zona con apoyo humanitario de diferente índole”, dijo a Diálogo el Vicealmirante Gabriel Pérez Garcés, comandante de la Fuerza Naval del Caribe de la Armada Nacional de Colombia y comandante general de UNITAS LIX. “Debe utilizar unos buques de desembarco anfibio que puedan llegar hasta la zona costera, proveer el apoyo y al mismo tiempo garantizar la seguridad y la libre navegación en el entorno marítimo cercano a esta línea costera”.

Los militares realizaron ejercicios combinados de búsqueda y rescate en tierra así como en el mar. Buzos de Colombia, Ecuador, Estados Unidos y Perú participaron con equipos de salvamento y nuevas tecnologías de inspección y reconocimiento subacuático como el uso de sonares laterales que generan imágenes de fondos marinos y vehículos submarinos operados a distancia.

“Pudimos generar unos aprendizajes comunes gracias a las muy buenas capacidades tecnológicas de última generación de los Estados Unidos”, puntualizó el Valmte. Pérez. “Sabemos cómo son de sensibles los temas de búsqueda y rescate y dónde podemos utilizar capacidades de buceo; eso nos permitió crecer en ese sentido”.

A bordo del buque USS Gunston Hall, fuerzas colombianas y estadounidenses también realizaron ejercicios de rapel desde un helicóptero UH-60 Black Hawk del Ejército de los EE. UU. asignado a la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo de la Base Aérea Soto Cano, en Honduras. En el mar, los militares desempeñaron tareas de control marítimo con buques patrulleros de Brasil, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, México y Perú, además de realizar un entrenamiento con tres submarinos colombianos, los ARC Tayrona, Intrépido e Indomable, con el objetivo de detectar y monitorear los submarinos.

“Hicimos una integración entre los submarinos colombianos en la parte inicial de work up [elaboración] y efectuamos un ejercicio antisubmarino para la búsqueda del submarino con un avión de guerra P8 norteamericano”, dijo a Diálogo el Capitán de Navío de la Armada de Colombia Luis Felipe Rojas, comandante de la Flotilla de Submarinos. “Finalmente, en la fase escenario, colocamos bajo el control de cada una de las fuerzas un submarino para que explotara de la mejor manera las capacidades de las unidades”.

Excelente balance

Además de los ejercicios ficticios, los participantes de UNITAS LIX realizaron una jornada humanitaria en la isla de Tierrabomba, en la bahía de Cartagena, que benefició un corregimiento local. Unos 60 militares llegaron a la isla, donde brindaron diversión y bienestar a 180 niños con la donación de un parque infantil, tableros acrílicos, pupitres dobles con sillas, textos educativos, y material lúdico y deportivo.

Realizado por primera vez en 1960, UNITAS, de la palabra unidad en latín, se lleva a cabo cada año. El ejercicio permite fortalecer los lazos de amistad entre las armadas de los países amigos participantes y genera cooperación y entendimiento mutuo.

“Me siento muy orgulloso y muy complacido con los resultados de la operación”, concluyó el Valmte. Pérez. “Contando con el profesionalismo y el liderazgo de los comandantes de las unidades y sus tripulaciones se notó y se evidenció el grado de alistamiento, la preparación [y] la aplicación de la doctrina”.
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