Operación Formosa 2016 adiestra infantes de marina en el centro oeste de Brasil

Operation Formosa 2016 to Train Marines in the Brazilian Midwest

Por Roberto Cordeiro, Public Affairs Office, Brazilian Ministry of Defense
octubre 24, 2016

Bajo el sol radiante en medio de la densa jungla brasileña, 2.400 infantes de marina de Río de Janeiro efectuaron un simulacro de operaciones de combate. Son ejercicios que tienen como objetivo preparar a los militares de la Armada de Brasil para situaciones que van desde las más sencillas hasta las más extremas. El ministro de Defensa, Raul Jungmann, oficiales generales de la Fuerza Naval y observadores extranjeros presenciaron este entrenamiento el 17 de octubre en la finca Bonsucesso, un campo de entrenamiento del Ejército ubicado a casi 100 kilómetros del centro de Brasília. Después de presenciar los ejercicios de ataque y defensa, el desembarco de tropas y el uso de robots para desactivar explosivos, el ministro Jungmann destacó que los infantes de marina constituyen “la línea del frente compuesta por estos valientes profesionales, capacitados con diligencia y disciplina”. "Aquí traigo el mensaje del presidente Michel Temer por el comportamiento, la disciplina, la dedicación y la valentía de los infantes de marina”, dijo el ministro. Operación Formosa El ministro Jungmann llegó el 17 de octubre al campo de entrenamiento para presenciar los ejercicios de los infantes de marina en el marco de la Operación Formosa. El ministro, acompañado por el Almirante Ademir Sobrinho, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, fue recibido por el Vicealmirante Alexandre José Barreto de Mattos, comandante de la Fuerza de Infantes Marina. El Valmte. Alexandre presentó los detalles del adiestramiento en el interior de una tienda de campaña. “Este tipo de ejercicio requiere de una enorme disciplina y superación. También de una planificación intensa. Para estas actividades, el campo de instrucción de Formosa, por su estructura, facilita la realización de este entrenamiento”, afirmó el Valmte. Alexandre. Para llegar a la finca Bonsucesso las tropas recorrieron 1.644 kilómetros. Comenzaron el despliegue en Río de Janeiro, en una operación logística que exige mucho poder de movilización. El convoy estaba compuesto por 59 vehículos ligeros, 71 vehículos pesados, 25 vehículos blindados y 50 autobuses. Después de la orientación, el ministro Jungmann presenció demostraciones en un puesto de control de tránsito. Allí, los militares simularon la detención de un vehículo sospechoso. Un robot detectó un explosivo en la defensa del vehículo y en seguida efectuaron su detonación. Cerca de ahí llevaron a cabo un ejercicio de descontaminación después de un ataque con agentes nucleares, químicos, biológicos y radiológicos (NQBR). Los militares que simularon estar heridos fueron llevados al hospital de campaña y atendidos de acuerdo con la gravedad de sus heridas. Después, el ministro recorrió las secciones del hospital y comprobó las principales actividades médicas de la unidad. Práctica en el campo Luego, la comitiva llegó al campo de entrenamiento, donde los infantes de marina hicieron una demostración de situaciones reales de combate. El ejercicio comenzó con el lanzamiento de paracaidistas del Batallón de Operaciones Especiales Tonelero. La infiltración de los paracaidistas fue un ejemplo de una acción de reconocimiento del terreno. Inmediatamente después, aviones AF 1 lanzaron bombas, entraron los tanques a la zona para desembarcar militares y luego dispararon secuencias de misiles. Estas situaciones muestran la preparación militar para enfrentar las situaciones más diversas. Al final del ejercicio, Jungmann habló a los 1.400 infantes de marina. En esta oportunidad, el ministro destacó la importancia de esta tropa de élite de la Armada. “Los infantes de marina son la primera línea de protección de la patria. Aquí he visto otro ejemplo más de profesionalismo. Les dejo un abrazo y me voy con la certeza de que Brasil está en buenas manos”, afirmó.
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