Los países del Triángulo Norte y EE.UU. cooperan para fomentar la prosperidad y la seguridad

Northern Triangle Countries and U.S. Cooperate to Promote Prosperity, Security

Por Dialogo
abril 06, 2015




Autoridades de El Salvador, Guatemala, Honduras y Estados Unidos cooperan en una amplia estrategia, el “Plan de la Alianza para la Prosperidad en el Triángulo Norte”, para mejorar las condiciones económicas y, por extensión, la seguridad.

La mitad del presupuesto del plan se centra en proporcionar empleo, recortar la pobreza e implementar cambios en las políticas económicas, mientras que el resto de los fondos se utilizarían para impulsar las instituciones económicas y mejorar la seguridad. Esta última iniciativa demostrará ser crucial para el desarrollo de la región.

“Una Centroamérica pacífica, con oportunidades para su gente, con justicia y seguridad, será muy beneficiosa, no solamente para nuestros ciudadanos, sino también para los Estados Unidos y otros pueblos del mundo”, dijo el Presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, en una conferencia sobre la inversión en Centroamérica en el Banco de Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington, D.C., en noviembre.

Varias naciones contribuirán al fondo


Aunque la mayor parte de los fondos procederán de las naciones del Triángulo Norte –El Salvador, Guatemala y Honduras– los beneficios globales de los que habló el Presidente Hernández dan a otros países un incentivo para contribuir al programa.

“Están intentando que el 80% del plan proceda de ellos mismos y el 20% del extranjero”, declaró Jason Marczak, Director Adjunto del Adrienne Arsht Latin America Center, en el Consejo Atlántico.

Asimismo, el plan incluye una propuesta de hasta $1.000 millones (USD) en fondos de los Estados Unidos.

“Este nivel de apoyo es casi el triple de lo que hemos proporcionado a Centroamérica en el pasado reciente”, escribió el Vicepresidente estadounidense, Joe Biden, en un artículo de opinión publicado en varios periódicos en marzo. “Pero el costo de invertir ahora en una Centroamérica en la que los jóvenes puedan tener éxito en sus propias comunidades no es comparable a los costos de otra generación de violencia, pobreza, desesperación y migración.”

No obstante, a pesar de inversiones financieras significativas en el programa, éste continuará adelante, no como una solución rápida, sino como una iniciativa amplia y a largo plazo.

“Muchas de estas medidas no van a mostrar resultados en tres años, sino en 10”, indicó Adam Isacson, Asociado de Política de Seguridad Regional en la Oficina para Latinoamérica en Washington (WOLA, por sus siglas en inglés).



Autoridades de El Salvador, Guatemala, Honduras y Estados Unidos cooperan en una amplia estrategia, el “Plan de la Alianza para la Prosperidad en el Triángulo Norte”, para mejorar las condiciones económicas y, por extensión, la seguridad.

La mitad del presupuesto del plan se centra en proporcionar empleo, recortar la pobreza e implementar cambios en las políticas económicas, mientras que el resto de los fondos se utilizarían para impulsar las instituciones económicas y mejorar la seguridad. Esta última iniciativa demostrará ser crucial para el desarrollo de la región.

“Una Centroamérica pacífica, con oportunidades para su gente, con justicia y seguridad, será muy beneficiosa, no solamente para nuestros ciudadanos, sino también para los Estados Unidos y otros pueblos del mundo”, dijo el Presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, en una conferencia sobre la inversión en Centroamérica en el Banco de Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington, D.C., en noviembre.

Varias naciones contribuirán al fondo


Aunque la mayor parte de los fondos procederán de las naciones del Triángulo Norte –El Salvador, Guatemala y Honduras– los beneficios globales de los que habló el Presidente Hernández dan a otros países un incentivo para contribuir al programa.

“Están intentando que el 80% del plan proceda de ellos mismos y el 20% del extranjero”, declaró Jason Marczak, Director Adjunto del Adrienne Arsht Latin America Center, en el Consejo Atlántico.

Asimismo, el plan incluye una propuesta de hasta $1.000 millones (USD) en fondos de los Estados Unidos.

“Este nivel de apoyo es casi el triple de lo que hemos proporcionado a Centroamérica en el pasado reciente”, escribió el Vicepresidente estadounidense, Joe Biden, en un artículo de opinión publicado en varios periódicos en marzo. “Pero el costo de invertir ahora en una Centroamérica en la que los jóvenes puedan tener éxito en sus propias comunidades no es comparable a los costos de otra generación de violencia, pobreza, desesperación y migración.”

No obstante, a pesar de inversiones financieras significativas en el programa, éste continuará adelante, no como una solución rápida, sino como una iniciativa amplia y a largo plazo.

“Muchas de estas medidas no van a mostrar resultados en tres años, sino en 10”, indicó Adam Isacson, Asociado de Política de Seguridad Regional en la Oficina para Latinoamérica en Washington (WOLA, por sus siglas en inglés).
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