Nicaragua y Estados Unidos cooperan para combatir al narcotráfico

Nicaragua and U.S. Cooperate to Fight Drug Trafficking

Por Dialogo
marzo 12, 2015




Nicaragua y Estados Unidos cooperan en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado para detectar de manera más efectiva las embarcaciones que transporten cocaína sudamericana a través del istmo centroamericano.

La Armada de Nicaragua y las fuerzas de seguridad estadounidenses participan en un entrenamiento conjunto para desarrollar los mejores métodos para detectar aeronaves y lanchas rápidas que transporten cocaína desde los países productores de drogas: Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y Bolivia.

La cooperación entre las Fuerzas Armadas de Nicaragua y las fuerzas de seguridad estadounidenses ha llevado a algunas incautaciones de drogas importantes. Por ejemplo, en diciembre, la Armada de Nicaragua incautó 560 kg de cocaína como consecuencia de la Operación Martillo, un esfuerzo conjunto realizado por 14 países aliados del Hemisferio Occidental y Europa, entre ellos Nicaragua y Estados Unidos, a través del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), para combatir el narcotráfico en las aguas costeras a lo largo del istmo centroamericano.

En dicho operativo, la tripulación de una aeronave P-3 de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos detectó un pequeño buque pesquero utilizado por narcotraficantes a unas 150 millas de la costa de Costa Rica. La tripulación del buque tiró por la borda 20 fardos de cocaína, que la Armada de Nicaragua, en cooperación con las fuerzas de seguridad estadounidenses, luego recuperó. Las Fuerzas Navales de El Salvador también colaboraron en la operación.

Cooperación internacional para combatir el narcotráfico


Las fuerzas de seguridad de Nicaragua y Estados Unidos, junto a la Armada de México, cooperaron para realizar otra gran incautación de droga en diciembre.

El 22 de diciembre, Fuerzas de Inteligencia de la Marina de México emitieron una alerta acerca de un buque sospechoso, la lancha rápida “Betty”, que estaba equipada con dos motores fuera de borda de 75 caballos de fuerza y tenía bandera ecuatoriana.

La Armada de Nicaragua, en coordinación con autoridades estadounidenses, interceptó el buque 85 millas náuticas al sureste de Puerto Corinto, uno de los principales puertos nicaragüenses en el Pacífico, ubicado a 148 km al noreste de Managua. Las autoridades navales localizaron 28 paquetes con 630 kg de cocaína, que estaban atados a un motor tres metros por debajo de la superficie del agua. Las autoridades navales detuvieron a tres ecuatorianos y un colombiano, e incautaron la cocaína y la embarcación.

La embarcación había partido desde Ecuador y estaba viajando hacia el Golfo de Fonseca, que Nicaragua comparte con El Salvador y Honduras.

La incautación ocurrió en el marco de un operativo conjunto entre la Armada de Nicaragua y las fuerzas de seguridad estadounidenses, “Navidad sin drogas”, según el Capitán de Navío nicaragüense Gerardo Fornos, jefe del Distrito Naval del Pacífico.

Narcotraficantes dependen de las rutas marítimas


Nicaragua es un punto clave de transbordo para los narcotraficantes internacionales que transportan cocaína a México, Estados Unidos y otros países. Cerca del 90 por ciento de la cocaína destinada al mercado estadounidense se transporta por vía marítima, principalmente a través de rutas a lo largo de la costa centroamericana.

Los narcotraficantes a menudo contratan a algunos miembros de las comunidades costeras, entre ellos algunos grupos indígenas, para brindar apoyo logístico. Algunos indígenas en áreas remotas trabajan con narcotraficantes para complementar sus escasos ingresos, según el informe de las Naciones Unidas realizado en 2012 “Delincuencia Organizada Transnacional en Centroamérica y el Caribe”.

Dado que los narcotraficantes dependen tan fuertemente de las rutas marítimas, la cooperación internacional es crucial.

“Uno de los principales desafíos que enfrenta Nicaragua, al igual que otros países centroamericanos, es el control de su espacio aéreo y marítimo”, manifestó el Coronel retirado del Ejército de Guatemala Mario Mérida.

La Operación Martillo, lanzada en enero de 2012, desempeña un papel fundamental en la lucha contra el narcotráfico marítimo internacional en la región. La Fuerza de Tarea Conjunta Interinstitucional del Comando Sur (JIATF-South) supervisa la participación de Estados Unidos en la Operación Martillo.

“El resultado de las interceptaciones marítimas coordinadas por fuerzas de países americanos para combatir el tráfico internacional actúa como freno porque representa un obstáculo considerable para los carteles de droga”, manifestó Mérida.

En particular, la cooperación y el entrenamiento entre Estados Unidos y Nicaragua “es muy positivo para Nicaragua”, añadió el Coronel retirado.

Para mejorar las capacidades en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado internacional, el Comando Sur recientemente donó un sistema de energía solar a la Armada de Nicaragua en los Cayos Miskitos.





Nicaragua y Estados Unidos cooperan en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado para detectar de manera más efectiva las embarcaciones que transporten cocaína sudamericana a través del istmo centroamericano.

La Armada de Nicaragua y las fuerzas de seguridad estadounidenses participan en un entrenamiento conjunto para desarrollar los mejores métodos para detectar aeronaves y lanchas rápidas que transporten cocaína desde los países productores de drogas: Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y Bolivia.

La cooperación entre las Fuerzas Armadas de Nicaragua y las fuerzas de seguridad estadounidenses ha llevado a algunas incautaciones de drogas importantes. Por ejemplo, en diciembre, la Armada de Nicaragua incautó 560 kg de cocaína como consecuencia de la Operación Martillo, un esfuerzo conjunto realizado por 14 países aliados del Hemisferio Occidental y Europa, entre ellos Nicaragua y Estados Unidos, a través del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), para combatir el narcotráfico en las aguas costeras a lo largo del istmo centroamericano.

En dicho operativo, la tripulación de una aeronave P-3 de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos detectó un pequeño buque pesquero utilizado por narcotraficantes a unas 150 millas de la costa de Costa Rica. La tripulación del buque tiró por la borda 20 fardos de cocaína, que la Armada de Nicaragua, en cooperación con las fuerzas de seguridad estadounidenses, luego recuperó. Las Fuerzas Navales de El Salvador también colaboraron en la operación.

Cooperación internacional para combatir el narcotráfico


Las fuerzas de seguridad de Nicaragua y Estados Unidos, junto a la Armada de México, cooperaron para realizar otra gran incautación de droga en diciembre.

El 22 de diciembre, Fuerzas de Inteligencia de la Marina de México emitieron una alerta acerca de un buque sospechoso, la lancha rápida “Betty”, que estaba equipada con dos motores fuera de borda de 75 caballos de fuerza y tenía bandera ecuatoriana.

La Armada de Nicaragua, en coordinación con autoridades estadounidenses, interceptó el buque 85 millas náuticas al sureste de Puerto Corinto, uno de los principales puertos nicaragüenses en el Pacífico, ubicado a 148 km al noreste de Managua. Las autoridades navales localizaron 28 paquetes con 630 kg de cocaína, que estaban atados a un motor tres metros por debajo de la superficie del agua. Las autoridades navales detuvieron a tres ecuatorianos y un colombiano, e incautaron la cocaína y la embarcación.

La embarcación había partido desde Ecuador y estaba viajando hacia el Golfo de Fonseca, que Nicaragua comparte con El Salvador y Honduras.

La incautación ocurrió en el marco de un operativo conjunto entre la Armada de Nicaragua y las fuerzas de seguridad estadounidenses, “Navidad sin drogas”, según el Capitán de Navío nicaragüense Gerardo Fornos, jefe del Distrito Naval del Pacífico.

Narcotraficantes dependen de las rutas marítimas


Nicaragua es un punto clave de transbordo para los narcotraficantes internacionales que transportan cocaína a México, Estados Unidos y otros países. Cerca del 90 por ciento de la cocaína destinada al mercado estadounidense se transporta por vía marítima, principalmente a través de rutas a lo largo de la costa centroamericana.

Los narcotraficantes a menudo contratan a algunos miembros de las comunidades costeras, entre ellos algunos grupos indígenas, para brindar apoyo logístico. Algunos indígenas en áreas remotas trabajan con narcotraficantes para complementar sus escasos ingresos, según el informe de las Naciones Unidas realizado en 2012 “Delincuencia Organizada Transnacional en Centroamérica y el Caribe”.

Dado que los narcotraficantes dependen tan fuertemente de las rutas marítimas, la cooperación internacional es crucial.

“Uno de los principales desafíos que enfrenta Nicaragua, al igual que otros países centroamericanos, es el control de su espacio aéreo y marítimo”, manifestó el Coronel retirado del Ejército de Guatemala Mario Mérida.

La Operación Martillo, lanzada en enero de 2012, desempeña un papel fundamental en la lucha contra el narcotráfico marítimo internacional en la región. La Fuerza de Tarea Conjunta Interinstitucional del Comando Sur (JIATF-South) supervisa la participación de Estados Unidos en la Operación Martillo.

“El resultado de las interceptaciones marítimas coordinadas por fuerzas de países americanos para combatir el tráfico internacional actúa como freno porque representa un obstáculo considerable para los carteles de droga”, manifestó Mérida.

En particular, la cooperación y el entrenamiento entre Estados Unidos y Nicaragua “es muy positivo para Nicaragua”, añadió el Coronel retirado.

Para mejorar las capacidades en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado internacional, el Comando Sur recientemente donó un sistema de energía solar a la Armada de Nicaragua en los Cayos Miskitos.


todo por el mal de la humanidad me parece bien hay que esterminar ese beneno
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