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Una nueva era de liderazgo

La Fuerza de Defensa de Jamaica está conduciendo a sus tropas hacia una nueva era de profesionalismo y participación.
Geraldine Cook/Diálogo | 5 junio 2017

El objetivo principal del General de División Rocky Mead, jefe del Estado Mayor de Defensa de la JDF, es proteger los intereses nacionales de Jamaica y del pueblo jamaiquino. (Foto: Cortesía de la JDF)

La nueva visión estratégica de la Fuerza de Defensa de Jamaica (JDF, por sus siglas en inglés) consiste en apoyar a la juventud, interactuar con la comunidad, prestar apoyo militar a la policía en la lucha contra la delincuencia y colaborar de forma continua con sus amigos a nivel regional e internacional. El hombre detrás de esta nueva era es el General de División Rocky Meade, jefe del Estado Mayor de Defensa de la JDF, quien asumió ese cargo el 1.º de diciembre de 2016. El Gral. de Div. Meade habló con Diálogo acerca de su misión, sus planes y sus desafíos como jefe de la JDF.

Diálogo: ¿Cuál es el objetivo principal de la JDF?

General de División Rocky Mead, jefe del Estado Mayor de Defensa de la JDF: El objetivo principal de la fuerza es proteger los intereses nacionales de Jamaica y del pueblo jamaiquino, lo que puede consistir en hacer frente a las dificultades naturales, las creadas por el hombre o las de cualquier otro tipo que puedan tener un efecto negativo sobre los jamaiquinos o sus intereses.

Diálogo: ¿Cuál es el enfoque de sus esfuerzos militares?

Gral. de Div. Meade: Nos preocupa conocer nuestro entorno, en otras palabras, saber lo que está ocurriendo en el espacio que nos rodea (en el aire o el océano). Otro objetivo es desarrollar la fuerza. Después de adquirir conocimiento sobre lo que está ocurriendo debemos tener la habilidad y la capacidad para hacer algo al respecto. Ese desarrollo implica expansión, entrenamiento y desarrollo capacidades. Otro aspecto consiste en respaldar la seguridad interna para colaborar con la policía. El cuarto objetivo para mí, como jefe, es la participación de la juventud: encontrar un modo de emplear y hacer participar a una mayor cantidad de jóvenes.

Diálogo: Usted asumió este cargo en diciembre. En los últimos meses, ¿se ha modificado su perspectiva de la JDF?

Gral. de Div. Meade: Lo más importante que he debido enfrentar es la dificultad que supone hacer grandes cambios. Teóricamente uno sabe que esto es así, pero se vuelve más evidente cuando hay que enfrentarlo como líder. Creo que los seres humanos y las organizaciones tenemos una resistencia natural al cambio, a la mayoría de las personas les inquieta lo desconocido. Es difícil ingresar con la visión general de modificar programas y la estructura de la fuerza. Por ejemplo, en este momento no tenemos una gran presencia en la región oriental de Jamaica [Montego Bay], y estoy tratando de que eso cambie. Es desafortunado, porque Montego es nuestra segunda ciudad más grande y la capital del turismo. Estoy tomando medidas para adquirir tierras y desarrollar una capacidad similar en la zona.

Mi intención es regionalizar la fuerza. Reclutamos principalmente en Kingston y St. Andrew, y luego desplegamos al personal en toda la isla. En ocasiones, una persona resulta asignada a un sitio que está a cuatro horas de distancia de su lugar de residencia, por lo que no puede ir a casa con frecuencia. Eso es normal en las fuerzas armadas, es algo que se da por sentado cuando uno está asignado en el exterior. Pero en lo que respecta al interior del país, creo que podríamos regionalizar, es decir, asignar al personal a sitios que se encuentren cerca de donde viven. Esto podría facilitar las cosas. Solemos rotar los batallones asignándolos a diferentes sitios. Estoy intentando que los batallones residan en sectores del país donde se asentarán en forma permanente. Pretendo introducir muchos cambios importantes. El personal y los mandos subordinados no se resisten, pero son lentos para aceptar que, en el futuro, haremos las cosas de una manera diferente.

Diálogo: ¿Cómo piensa cambiar esa mentalidad?

Gral. de Div. Meade: Lidero con el ejemplo. La mayoría de las personas tienen una zona de confort. Hacen lo mismo desde hace 10 años y saben cómo hacerlo, por lo que tienen mucho miedo de intentar algo nuevo. Se han escrito muchos libros acerca de la gestión del cambio, porque generalmente los seres humanos temen al cambio. Estoy liderando con el ejemplo para abordar esto. Por ejemplo, en lo que respecta al programa de participación de los jóvenes que deseo emprender, las leyes no contemplaban que las Fuerzas Armadas den participación a la juventud de esa manera. Por eso, tuve que cambiar las leyes. Todos los abogados me dijeron que cambiarlas llevaría de seis meses a un año. Yo dije que no, que deseaba comenzar en el nuevo año fiscal [abril]. Tuve que hablar con el primer ministro y el fiscal de la nación, reunirme con ellos e impulsar los cambios. Tras algunos meses, estos ya se encuentran en el Parlamento. Cuando los especialistas me dicen que algo no es posible y yo creo que lo es, en lugar de simplemente ordenarles que lo hagan, participo y demuestro que se puede hacer.

Diálogo: ¿Cuál es su propuesta en lo que respecta a la participación de los jóvenes?

Gral. de Div. Meade: Tengo tres proyectos principales independientes. El primero es la creación de un servicio militar nacional integrado por jóvenes de entre 18 y 23 años, donde se les capacite para prestar servicio militar durante un año. Al final de ese año, si desean seguir con el servicio militar, entonces podrán inscribirse en el servicio normal habitual a tiempo completo. Si no les gustan las Fuerzas Armadas, podrán conseguir otro tipo de trabajo en el sector público o privado, dado que ya contarán con algo de capacitación. Es probable que estas personas sean de mucho interés para la policía, los servicios correccionales e incluso para el sector privado. Al principio, el servicio nacional de los jóvenes será voluntario, pero espero que en el futuro se vuelva obligatorio. En este momento, el dilema es que no cuento con el presupuesto suficiente para aceptar a todos los jóvenes que salen de la escuela. Estoy comenzando en pequeña escala, con tan solo 1.000 por año, pero el plan a largo plazo, cuando haya suficiente dinero, es que todos participen. Por supuesto, dado que estarán haciendo el servicio militar, no participarán en actividades armadas entre la población.

El segundo proyecto consiste en un programa de capacitación técnica militar destinado a los jóvenes. Aquellos que participen no se convertirán en soldados. Serán civiles que vendrán a la base a recibir capacitación técnica y a hacer una pasantía. Cuando salgan del programa, contarán con un certificado en uno de varios oficios, como carpintería, fontanería, electricidad u otros oficios técnicos. Tal vez también aceptemos jóvenes que hayan abandonado la escuela secundaria.

El tercer proyecto se centrará en los jóvenes que asisten a la escuela. Aumentaré el apoyo que le brindo a la Fuerza Combinada de Cadetes de Jamaica para ayudar a estos jóvenes. Se trata de una organización uniformada que trabaja en las escuelas secundarias y brinda capacitación, disciplina y conocimientos. En el transcurso de los próximos tres a cinco años, pretendo duplicar la cantidad de niños de la escuela secundaria que participa en este grupo uniformado.

Diálogo: Se le ve muy motivado cuando habla del programa destinado a los jóvenes…

Gral. de Div. Meade: Lo estoy. Estoy haciendo avances importantes. El Gobierno cuenta con un programa de mayor envergadura que se llama LEGS (que por sus siglas en inglés significa: aprender, ganar, dar y salvar). Por consiguiente, encuadré mi programa dentro de éste para que el Gobierno financie mi proyecto. También he logrado que participen algunos dirigentes empresariales y el sector privado, diciéndoles que si saco a los jóvenes de las calles y les brindo capacitación, podrán convertirse en mejores empleados y tendrán menos posibilidades de integrar pandillas. Muchos empresarios se están alineando con mis ideas. Una empresa ya se ha comprometido a apoyar a 50 de esos jóvenes, y estoy tratando de que el sector privado apoye a 500. Existe un poco de recelo, pero procuro motivar a todos.

Diálogo: ¿Cómo es su relación con la Fuerza de Policía de Jamaica?

Gral. de Div. Meade: Se trata de una relación que se ha construido con el correr de los años. Nuestro papel supone ayudar a la policía en asuntos de seguridad interna que trascienden la actividad policial comunitaria habitual. Tenemos el deber de ayudar a la policía cuando enfrenta pandillas violentas que tienen armas muy potentes o actividades de extremistas que superan las capacidades policiales normales. Trabajamos juntos de dos maneras. Existe un acuerdo de asociación permanente en virtud del cual brindamos cierto grado de apoyo de forma cotidiana. Pero luego, si ocurre algo especial, pueden solicitar apoyo adicional. Nuestra relación ha sido muy buena. Es obvio que tenemos costumbres y prácticas diferentes, pero hemos hallado el modo de dialogar a nivel del comando conjunto para que la cooperación sea posible. Mi intención es que las Fuerzas Armadas no trabajen de forma indefinida en las ciudades. Espero ser proactivo y lograr más. En este momento deseo hacer mucho más para que la actividad policial comunitaria vuelva a ser normal y yo pueda retirar a los soldados en el futuro.

Diálogo: ¿Qué es lo que más le preocupa desde el punto de vista de la seguridad nacional?

Gral. de Div. Meade: La vulnerabilidad de los jóvenes y lo susceptibles que son a incurrir en conductas reprobables. El concepto de conducta reprobable es amplio y puede abarcar desde el extremismo religioso, hasta las pandillas, las actividades ilegales o el abandono escolar. Si bien estamos combatiendo los delitos individuales que ocurren, creo que hay un problema profundo en nuestros jóvenes. Muchos de ellos no se comprometen con la escuela o el trabajo, ni están lo suficientemente centrados. Los que no están comprometidos podrían incurrir en conductas reprobables y sentir la tentación de convertirse en extremistas o participar en delitos transnacionales, pandillas locales o estafas. Creo que si podemos abordar ese problema obtendremos muchos beneficios a largo plazo.

Diálogo: ¿Cuál es su mayor preocupación en cuanto a la seguridad de la región del Caribe?

Gral. de Div. Meade: El principal problema de la región es el tráfico ilegal de todo tipo: la trata de personas, el contrabando, como el de cigarrillos ilegales y otros productos, armas y narcóticos de diversos tipos que entran y salen. Nosotros producimos marihuana que se trafica fuera del país, y otros países producen cocaína. Estas actividades son llevadas a cabo por coaliciones multinacionales. Un problema secundario, pero relacionado, es el potencial de comportamiento extremista que hay en la región. No se trata de un gran problema todavía, pero es algo que tenemos que tener en cuenta. El tercer aspecto que me preocupa es que nos encontramos en una zona donde ocurren fenómenos naturales, principalmente huracanes y terremotos.

Diálogo: ¿Cómo trabaja Jamaica con los países vecinos para hacer frente a la delincuencia transnacional?

Gral. de Div. Meade: Intercambiamos una enorme cantidad de información y también nos capacitamos en forma conjunta. Jamaica cuenta con pocas escuelas, a diferencia de los Estados Unidos. No obstante, somos líderes regionales en materia de capacitación marítima y aviación militar, capacitación de comando y estado mayor y oficios técnicos. Esa capacitación nos brinda la posibilidad de contar con un conocimiento común de modo que, cuando tenemos que trabajar juntos, todos tenemos ideas similares. También llevamos a cabo ejercicios regionales grandes y pequeños y trabajamos juntos para brindarnos ayuda recíproca.

Diálogo: ¿Qué tipo de cooperación tiene en la actualidad con el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM, por sus siglas en inglés)?

Gral. de Div. Meade: Cooperamos de forma excelente y tenemos un gran programa de intercambio de información. Recibimos apoyo en todos los niveles de la capacitación, desde los reclutas, hasta la escuela de candidatos a oficiales y los altos mandos. Recibimos ayuda con ejercicios, conferencias y una gran cantidad de actividades en las que podemos aprovechar el apoyo que nos brindamos de forma recíproca en la región. Nuestra relación con SOUTHCOM es de verdadera amistad. Si detectamos un problema conjunto que no forma parte de un convenio o un memorándum, podemos simplemente hablar y, si no existe un protocolo establecido, hallar la manera de trabajar juntos. Esto es lo que marca la verdadera amistad.

Diálogo: ¿Desea añadir algo más para nuestros lectores de la región?

Gral. de Div. Meade: Soy muy afortunado de haber heredado una fuerza que es muy respetada. Intentaré preservar eso y aumentar la confianza del pueblo de Jamaica y de nuestros amigos extranjeros. Creo que las personas confían en nuestras Fuerzas Armadas y no deseo que en el futuro haya ninguna señal de que mis tropas hayan tratado incorrectamente a los ciudadanos. No toleraré eso en lo absoluto, ya que creo que es muy importante que los ciudadanos confíen en sus fuerzas armadas.

También deseo mantener y desarrollar los buenos vínculos que tenemos con los amigos del exterior. En ocasiones, la relación entre las fuerzas armadas puede incidir en la relación entre los Estados, lo que también es un aspecto muy importante para mí. Valoro mucho la educación y es por ello que estoy procurando la participación de la juventud. De hecho, este año inauguré la Revista Caribeña de Estudios Estratégicos y de Seguridad, con el propósito de que se convierta en un foro para publicar trabajos.

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