Nueva edición de Operación Ágata, centrada en la fiscalización de productos explosivos

New Edition of Operation Ágata Focuses on Supervision of Explosives

Por Dialogo
agosto 08, 2012


La necesidad de intensificar la fiscalización del comercio de productos explosivos se transformó en uno de los aspectos más importantes de la Operación Ágata 5, iniciada el 6 de agosto por el Ministerio de Defensa de Brasil (MD) en la frontera con Uruguay, Argentina, Paraguay y Bolivia. El sector de inteligencia del Ejército brasileño identificó al menos seis lugares que pueden estar abasteciendo el material a las cuadrillas que roban cajeros automáticos en la región sur del país.

La Operación Ágata es una acción que integra el Plan Estratégico de Fronteras (PEF) y fue lanzada en junio de 2011 por la presidenta Dilma Rouseff. Funciona bajo la coordinación del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCFA), con la participación efectiva de la Marina, Ejército y Aeronáutica, ocho ministerios y 20 agencias reguladoras y entidades federales, estatales y municipales.

Cerca de diez mil militares y civiles están actuando en la represión y fiscalización de crímenes transfronterizos en un área de casi 3,9 mil kilómetros que abarca desde Chuí, en el extremo sur del país, hasta el distrito de Acorizal, municipio de Corumbá.

El ministro de Defensa Celso Amorim visitará el 8 de agosto distintos puntos de la región que abarca la Operación Ágata para acompañar o desarrollar las actividades militares. Además de la cuestión de productos explosivos, las Fuerzas Armadas se ocupa del bloqueo de carreteras nacionales, ríos y riachuelos y miradores de aeródromos. El objetivo es reducir la incidencia del tráfico de drogas y de armas, el contrabando de animales y de productos importados de países vecinos, entre otros delitos.

La quinta edición de la Operación Ágata retoma la serie de acciones de carácter puntual que las Fuerzas Armadas vienen emprendiendo a lo largo de los 16.880 kilómetros de frontera con los diez países sudamericanos. Iniciada en el mes de junio, la planificación de la operación militar exigió una serie de reuniones para detallar los lugares que contarán con una fiscalización más efectiva. Por tal motivo, el MD, bajo el mando del EMCFA, optó por patrullar la región de frontera de los estados de Río Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná y Mato Grosso do Sul.

Participan también de la operación la Policía Federal, la Policía Rodoviária Federal, la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin), la Secretaría Nacional de Seguridad Pública (Senasp), la Hacienda Federal, el Instituto Chico Mendes (ICMBio), la Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac), la Agencia Nacional de Petróleo (ANP) y entidades y organismos de los cuatro estados de la federación.

Además de la lucha a los crímenes en el área de frontera, las Fuerzas Armadas desarrollarán acciones cívico-sociales con el apoyo de organismos del gobierno federal, estatal y municipal. Conocidas como Aciso, estas acciones alcanzan la actuación de médicos y profesionales de la salud dedicados a la atención de pueblos carenciados. En esta instancia de la Operación Ágata, el Ministerio de Salud participa de forma más activa, incluso con el abastecimiento de medicamentos a los habitantes de las ciudades vecinas.

La Operación Ágata 5 concluirá en la segunda quincena de agosto con la desmovilización de los sectores involucrados en la fiscalización.
Acto seguido, y conforme al Plan Estratégico de Fronteras (PEF), el Ministerio de Justicia aplicará la Operación Sentinela, que también tiene como fin seguir combatiendo los crímenes en las fronteras de los países sudamericanos.



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