MINUSTAH: La fuerza de paz que levantó a un país necesitado

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha desempeñado un papel activo en Haití desde 1990, pero no fue sino hasta que el Consejo de Seguridad adoptó la resolución 1542 que la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) fue oficialmente establecida el 30 de abril de 2004.
Claudia Sánchez-Bustamante/DIÁLOGO | 3 febrero 2015

El General Jaborandy conduce su comando en una operación en Cité Soleil, una vez considerada una de las barriadas más violentas de Puerto Príncipe, en agosto de 2014. (Foto: Ejército Brasileño)

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha desempeñado un papel activo en Haití desde 1990, pero no fue sino hasta que el Consejo de Seguridad adoptó al resolución 1542 que la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) fue oficialmente establecida el 30 de abril de 2004.

Un pacificador argentino de la ONU ayuda a acarrear sacos de arroz en el Stade Sylvio Cator, el estadio nacional de fútbol, después del terremoto del 2010 en Haití. (Foto: NECC DET COMBAT CAMERA NORFOLK)

Aunque la misión se estableció originalmente con el fin de dar apoyo al gobierno de transición de Haití para restaurar y mantener un ambiente seguro y estable y para promover y proteger los derechos humanos, la función de la MINUSTAH ha cambiado con el tiempo, de acuerdo con la situación actual del país. El Teniente General José Luiz Jaborandy, Jr., actual Comandante de Fuerza de la MINUSTAH, recientemente dijo a Diálogo que el papel del componente militar de la misión era más fuerte cuando se estableció por primera vez. “En la actualidad, el componente militar ya no desempeña un papel predominante. Ha adoptado un papel secundario para dar apoyo a las acciones de la autoridades haitianas sobre seguridad, desarrollo de infraestructura, acciones humanitarias y mejoramiento de las condiciones de vida de su población", expuso.

Además de incluir 1.622 agentes policiales, cerca de 1.550 miembros de personal civil local e internacional y 150 voluntarios de las Naciones Unidas, el mandato original de la MINUSTAH autorizó un componente militar de hasta 6.700 efectivos militares de varios países, entre los que se cuentan Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Ecuador, El Salvador, Francia, Guatemala, Honduras, Indonesia, Jordania, Nepal, Paraguay, Perú, Filipinas, la República de Corea, Sri Lanka, los Estados Unidos y Uruguay, según datos de las Naciones Unidas. Pero estas cifras también han variado de acuerdo con los mandatos actualizados bajo los cuales opera la misión pacificadora.

Con el fin de ayudar en los esfuerzos para la recuperación, reconstrucción y estabilidad inmediatas de Haití después del terremoto de 2010, por ejemplo, el componente militar se incrementó a un tope en la historia de la misión. Para mencionar un solo caso, Brasil, que ha liderado el componente militar de la MINUSTAH desde 2004, vio la necesidad de desplegar un segundo batallón, el BRABAT II, para incrementar la fuerza y satisfacer las necesidades del país.

Después del terremoto y pese a haber perdido 18 miembros de su personal militar, los batallones BRABAT I y II fueron responsables de proporcionar asistencia y seguridad a un millón y medio de haitianos desplazados. Removieron escombros, pavimentaron, excavaron y repararon caminos, distribuyeron 375.000 toneladas de alimentos, y realizaron 19.000 cirugías y consultas médicas, según los datos proporcionados por el Ministerio de la Defensa de Brasil. El BRABAT tiene su base en Puerto Príncipe, e incluye miembros del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada (Infantería de Marina) de Brasil, así como un pelotón del Ejército paraguayo.

Por su parte, el Batallón Chileno, integrado por miembros del Ejército y de la Armada de Chile y cuya base es Cape Haitien, inmediatamente desplegó un pelotón en Puerto Príncipe para ayudar a proporcionar seguridad en los centros de distribución de alimentos y a los vehículos que transportaban los mismos. Según el Capitán de Navío de la Armada de Chile Pedro Ábrego, quien funge como oficial de enlace en el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM), “este tipo de acciones toca en lo profundo a los soldados, que si bien su tarea es dar seguridad, ordenar a la población para que mantengan las filas y evitar los disturbios y saqueos en busca de alimentos, estos estaban contribuyendo en una acción humanitaria, y podían tender la mano a aquellos que más lo necesitaban".

El Batallón Chileno permaneció apostado y continuó apoyando a sus hermanos haitianos aunque Chile mismo fue azotado por un terremoto de magnitud 8,8 con un tsunami posterior tan solo unas semanas después, el 27 de febrero de 2010. “A pesar de esta nueva catástrofe natural, pero ahora acontecida en sus casas, los soldados siguieron trabajando para aliviar y dar seguridad a aquellos más necesitados y desprotegidos del pueblo Haitiano, dando fiel cumplimiento a su misión de mantener un ambiente seguro y estable y contribuir a las tareas de recuperación y apoyo a la población de Haití", dijo el Cap. de Nav. Ábrego.

El Batallón de Canadá en la MINUSTAH contribuyó con los esfuerzos de recuperación de Haití con una fuerza de tarea humanitaria encargada de proporcionar diversos servicios y recursos humanitarios al gobierno de Haití y a la Embajada de Canadá en Puerto Príncipe.

La sección de Reducción de Violencia Comunitaria de la MINUSTAH ofrece a los niños de Cité Soleil un día de refrigerios y alegría navideña en la Nochebuena de 2014. (Foto: Logan Abassi UN/MINUSTAH)

“Específicamente, la Fuerza de Tarea proporcionó servicios médicos de emergencia; pericia de ingeniería; movilidad marítima, aérea y terrestre, así como apoyo a la seguridad y defensa de Haití", dijo el Teniente Coronel del Ejército Canadiense Daniel Theriault, oficial de enlace canadiense en SOUTHCOM y anterior participante en el Batallón Canadiense en la MINUSTAH entre 2005 y 2006. “En el punto culminante de la misión, la Fuerza de Tarea incluyó 2.050 efectivos militares canadienses desplegados en Puerto Príncipe, Leogane y Jacmel”, apuntó. "El Batallón Canadiense fue responsable de la estabilización de Leogane, el área más afectada, según la ONU, con pérdidas y daños del orden de entre 80 y 90 por ciento y entre 20.000 y 30.000 muertes."

Tomando en cuenta que el terremoto de magnitud 7 asoló el país y a gran parte de la propia fuerza de la MINUSTAH, –el mismo causó la muerte de 102 miembros del personal de la ONU entre el total de 220.000 vidas perdidas como resultado, según estadísticas de la ONU– estos logros muestran la fortaleza y el lado humano de la gente que ha trabajado de manera conjunta para hacerse presente y ayudar a que Haití vuelva a ponerse de pie.

Según el Tte. Gral. Jaborandy, “el ánimo, el entusiasmo y el compromiso de quienes tienen el honor de representar a su país trabajando para Haití a través de las Naciones Unidas” son factores importantes para vencer los retos que involucra este tipo de misión.

Para junio de 2011, la situación de seguridad había mejorado desde que se produjo el terremoto. Las elecciones presidenciales democráticas de 2010 y la segunda vuelta de marzo de 2011 que siguió fueron exitosas en reinstituir el proceso democrático y el Secretario-General de la ONU, Ban Ki-Moon, recomendó la primera de varias reducciones parciales en los componentes militar y policial de la misión.

“Confío en que el plan de reducción parcial de la presencia militar y policial de la misión no va a perjudicar el progreso alcanzado hasta ahora y tampoco va a afectar la capacidad de la MINUSTAH para realizar las funciones que recibió como mandato", aseguró en su informe de agosto de 2011 al Consejo de Seguridad.

Durante su entrevista, el Tte. Gral. Jaborandy declaró que la fuerza actual tiene 5.021 elementos, pero se espera una reducción mayor a cerca de 2.370 en marzo, una vez que se apruebe la resolución 2180 del Consejo de Seguridad de octubre de 2014. Dicha resolución estipula una presencia más reducida, así como también una nueva función operacional para desempeñarse como una Fuerza de Respuesta Rápida que brinde apoyo a la UNPOL, la PNH y las tropas militares.

Asimismo, el número de participantes es solo uno de los factores que han hecho de la MINUSTAH esta poderosa fuerza detrás de la recuperación de Haití. Trabajando conjuntamente y en colaboración con la comunidad internacional, la presencia de la MINUSTAH también ha significado que el mundo entero se ha unido para trabajar y darle una mano a esta nación hermana necesitada.

"Vivimos en una sociedad de abundancia y, por esta misma causa, debemos compartir nuestras experiencias y métodos exitosos para ayudar en el desarrollo de una sociedad menos afortunada," dijo el Tte. Cnel. Theriault.

“A pesar de las diferencias culturales y de las diferentes formas de trabajo entre las Fuerzas Armadas que están representadas [en la MINUSTAH], todos nosotros estamos unidos bajo la hermandad de una única bandera y una meta común. Desplegamos muchas banderas diferentes, pero somos un solo grupo. Formamos una sola familia...", expresó el Tte. Gral. Jaborandy.

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