Destacados: Una conversación con nuestros líderes

El comandante de MINUSTAH afirma que la acción coordinada de ayuda en Haití mejoró mucho respecto a la del terremoto de 2010

Brasil envió infantes de marina a la región más afectada previo al paso del huracán Matthew; parte del hospital militar argentino se trasladó al área afectada.
Marcos Ommati/Diálogo | 13 octubre 2016

El Tte. Gral. Ajax da un discurso durante una ceremonia oficial de la ONU en BRABAT. (Foto: MINUSTAH)

Durante el terremoto que devastó Puerto Príncipe en enero de 2010, el entonces Coronel Ajax Porto Pinheiro comandaba el Batallón brasileño (BRABAT, por sus siglas en inglés) que forma parte del contingente militar de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH). Casi siete años después, el Teniente General Ajax, ahora comandante de fuerza de MINUSTAH, se vio nuevamente en el ojo – literalmente – de una catástrofe natural: el huracán Matthew.

El fenómeno meteorológico de categoría 4 azotó el litoral sur del país caribeño con vientos de más de 230 km/h que destruyeron millares de casas, derribaron árboles y puentes, además de dejar más de 470 muertos hasta el momento, según informan las autoridades locales.

El Tte. Gral. Ajax, con más de 25 años de experiencia militar nacional e internacional, se ha desempeñado como observador militar de la Misión de Observación de las Naciones Unidas en El Salvador en 1992 y del Grupo de Observación de las Naciones Unidas en América Central en 1991, entre otras. El 11 de octubre, Diálogo conversó con el Tte. Gral. Ajax sobre los daños causados por el huracán Matthew en Haití y lo que han hecho y siguen haciendo las tropas militares de la MINUSTAH para aliviar el dolor y el sufrimiento del pueblo haitiano.

Diálogo: Usted estuvo presente en las mayores tragedias recientes de Haití, el terremoto de 2010 y, ahora, el huracán Matthew en 2016. ¿Qué cambió en cuanto al manejo de la ayuda humanitaria recibida en ambas tragedias, principalmente en términos de coordinación entre las diversas agencias, las organizaciones no gubernamentales, las Fuerzas Armadas de los EE. UU. y la MINUSTAH?

Teniente General Ajax Porto Pinheiro: La coordinación ahora es más eficiente por dos razones principales. Es que, aunque el tiempo haya sido corto, el huracán avisa que va a pasar, por lo que da tiempo para preparar una estructura para empezar las coordinaciones desde antes de la tragedia. Es diferente de un terremoto, que no avisa. En el terremoto, la cúpula de la ONU fue diezmada, aniquilada, sufrió las consecuencias del derrumbe del edificio Christopher. En este caso, gracias a Dios, todos están aquí [en Puerto Príncipe] en condiciones de ejercer sus funciones. En cuanto a los líderes de la ONU, civiles y militares, que estaban presentes a la hora del paso del huracán, ya sabían que iba a pasar. Esperábamos el efecto, por lo que yo diría que esas son las dos grandes diferencias y requieren una mayor coordinación ahora. Esto no quiere decir que todo funcione sin problemas. Aún hubo fallas en las comunicaciones, faltó más coordinación en los pedidos de apoyo y seguridad para convoyes, pero pudimos ajustarnos. Hoy [11 de octubre], se envía el mayor convoy desde que pasó el huracán y se trata de 25 camiones con suministros que están camino a Les Cayes. Salieron a las 5 a.m., con una compañía de nuestros infantes de marina que se ocupan de la seguridad, porque es un convoy muy grande y muy valioso, es decir, blanco de ataques.

Diálogo: ¿Quiere decir que si no hubiera protección, la ayuda humanitaria no llegaría a su destino, solo llegaría el camión, y la carga correría el riesgo de ser robada?

Tte. Gral. Ajax: Desgraciadamente, transportar un convoy de abastecimientos con tres semirremolques y 25 camiones, como este, de aquí al sur de Haití, a más de 250 kilómetros por carreteras sinuosas, complicadas y de acceso difícil, es algo así como transportar un barco con abastecimientos de sangre en un océano repleto de tiburones. No llega al destino. Así pues, hay que tener seguridad. Hay pandillas que atacan en la carretera, saben que ahora es la hora en que pasan los suministros. Si ven dos camiones con placas de una ONG por la carretera, saben que allí hay raciones, provisiones, por lo que los atacarán. Otro problema son las poblaciones a lo largo de la carretera y en el destino que ya están impacientes y también van a querer quedarse con todo, lo cual no es el objetivo. Los abastecimientos tienen que llegar y ser distribuidos a todos.

Diálogo: ¿Mejoró el diálogo con las fuerzas estadounidenses en estos años?

Teniente General Ajax: Sí. Fue y sigue siendo excelente. Tengo contacto seguido con el [Contra] Almirante Cedric Pringle [de la Armada de los EE. UU. y comandante de la Fuerza de Tarea Matthew] y con el personal del Comando Sur de los EE. UU. Ellos [militares estadounidenses] están realizando el transporte de suministros en helicópteros Chinook, Super Stallion y Black Hawk. Salen de aquí y llevan ayuda humanitaria a Jérémie, que es una de las capitales más afectadas, y van a puntos distantes, donde no hay acceso por tierra.

Diálogo: ¿Cuántos militares del contingente de MINUSTAH se enviaron a las áreas más afectadas?

Tte. Gral. Ajax: Actualmente tenemos allí cerca de 600 efectivos, porque quedó una parte aquí para atender nuestra rutina, como patrullar el barrio de Cité Soleil. Y tenemos una fuerza de reacción, una compañía lista para actuar en cualquier momento.

Diálogo: ¿Cómo y quién tomó la decisión de enviar 100 infantes de marina a la región que sería la más afectada por el huracán días antes de que llegara la tormenta?

Tte. Gral. Ajax: Fue nuestra [Estado Mayor de MINUSTAH]. La decisión inicial de enviarlos a Les Cayes fue mía, para que se quedaran allí esperando el paso del huracán y en seguida salieran en dirección a Jérémie, ya que sabíamos que, históricamente, cada vez que hay una tormenta tropical, esa conexión entre Jérémie y Les Cayes sufre interrupciones. Nosotros ya teníamos esa información desde antes, por eso quería llevarlos a Les Cayes. Entonces, mi Estado Mayor me aconsejó no hacerlo porque Les Cayes estaba a unos 30 kilómetros de donde pasaría el ojo del huracán y, por tanto, el riesgo de que las tropas fueran afectadas era muy grande. Los equipos de ingeniería, las máquinas grandes iban a recibir el violento impacto de los fuertes vientos y quedarían destruidas. Al principio no me gustó lo que me aconsejó el Estado Mayor, me pareció que debía a ir a Les Cayes, pero después me convencieron de que los enviara a un punto anterior, a Miragoâne. Según mi Estado Mayor, además de estar a 80 kilómetros del paso del huracán, Miragoâne está protegida por las montañas al lado contrario del paso del huracán. Queda al interior de la bahía de Gonâve.

Diálogo: Si lo analizamos ahora, después de lo ocurrido, ¿cree usted que esta fue la mejor decisión?

Tte. Gral. Ajax: Sí. Me convencieron y puse esas tropas lo más cerca del frente posible. Esa fue una decisión que nos permitió llegar al frente lo más rápido posible. Realmente Les Cayes se vio muy afectada. La base, las tropas de la ONU, los policías que estaban allí acuartelados, un pelotón de Bangladesh, todos sufrieron mucho, los vehículos quedaron dañados. Me parece que perdieron 10 vehículos. La base de la ONU, de los civiles – la ONU tiene una base avanzada allí – quedó muy dañada, y si nuestras tropas hubieran ido hacia allá habríamos sufrido muchos daños. Así pues, la decisión de ir a Miragoâne fue mejor. Y detrás de Miragoâne, entre Miragoâne y la capital Puerto Príncipe, hay una ciudad llamada Petit-Goâve. Por allí pasa un río, y el huracán destruyó el puente que cruza el río.

Diálogo: ¿Cómo hicieron para llegar hasta allá?

Tte. Gral. Ajax: Debido a la decisión que se tomó, ya habíamos pasado por allá, estábamos más delante. El orden de los lugares es Puerto Príncipe, Petit-Goâve, Miragoâne y Les Cayes. Estábamos en Miragoâne. Así pues el puente se derrumbó, pero estaba atrás de donde nosotros estábamos, y eso permitió que las tropas ganaran 24 horas, además del tiempo de desplazamiento que tardaría en llegar a Miragoâne. Así, las tropas pudieron seguir avanzando y llegar lo más rápido posible a Les Cayes y una vez allí, trabajaron durante tres días en la carretera – los infantes de marina y los ingenieros – para retirar los escombros causados por los deslizamientos de tierra. Así pudieron llegar el viernes (7 de octubre), a las 11 a.m. aproximadamente, y abrieron la ruta para el paso de los camiones de ayuda humanitaria.

Diálogo: ¿El puente que quedó destruido es fundamental para aquella región?

Tte. Gral. Ajax: Exactamente. Estamos trabajando en el lugar junto con una empresa contratada por el Gobierno haitiano y también junto a militares estadounidenses. Como ya bajó el nivel del agua, estamos abriendo un atajo por debajo y los camiones con tracción pueden pasar porque no ha llovido. Se debe construir un puente metálico de 70 metros, y creo que serán los ingenieros del Ejército de los EE. UU. que lo harán. Esa es una de las soluciones viables, pero no será de inmediato. Va a tardar algún tiempo. Mientras tanto, para mantener el flujo estamos trabajando en mejorar un pasaje por el lecho del río que es pedregoso. Se puede pasar con ciertas limitaciones si no está lloviendo. Si aumenta el cauce del río, el camino volverá a interrumpirse.

Diálogo: ¿Con relación a los militares de otros contingentes latinoamericanos que forman parte de MINUSTAH? ¿Qué participación tienen?

Tte. Gral. Ajax: Las tropas que están presentes se ubican en 10 cuarteles. Dos están al norte del país. En Cap-Haitien hay un batallón de Chile (CHIBAT por sus siglas en inglés) con 440 militares, y más en dirección a la República Dominicana, cerca de Fort Liberté, está el Batallón Uruguayo-Peruano. Se trata de un batallón combinado con dos banderas llamado URUPERBAT (por sus siglas en inglés), con 410 militares. La suma de los dos equivale al BRABAT. Esas tropas están al norte y no se están utilizando ahora porque el área de actuación afectada por el huracán está en la península sudoeste, que es justamente el área de BRABAT. Por eso las tropas brasileñas están allí. Si el huracán también hubiese golpeado el norte del país, y era lo que se anticipaba al principio, las tropas chilenas y peruanas también estarían dedicadas a esta misión. Todas las demás están en la sede [Puerto Príncipe]. Aquí tenemos ocho cuarteles o unidades. Tenemos, evidentemente, el batallón brasileño [BRABAT] y la compañía de ingeniería brasileña, que suman 970 militares; hay una compañía de ingeniería de Paraguay con 80 militares, muy bien equipada; hay una compañía que sería la Policía del Ejército, o Policía Militar (PM), de Guatemala, una compañía filipina, que da apoyo a nuestra comandancia del Campamento Delta y Long Base, donde están los líderes civiles de la ONU. Es una compañía de servicio que brindar apoyo al funcionamiento y a la administración de la ONU. Además, está el hospital de campaña argentino que sigue aquí y dos unidades de aviación: una chilena, (CHIAVIATION por sus siglas en inglés) con dos helicópteros 1H-1H y una unidad de aviación de Bangladesh con tres helicópteros MI-17 con una capacidad de transporte para 23 pasajeros. Nosotros tenemos cinco helicópteros.

Diálogo: General, ¿el hospital argentino se trasladó hacia el área más afectada por Matthew?

Tte. Gral. Ajax: Estaba dispuesto a trasladarse en el transcurso de hoy (11 de octubre). La intención era haber enviado un equipo del hospital. No va todo el hospital porque su misión es apoyar a los civiles y militares de la ONU. Ellos brindan una atención directa aquí muy buena. Por ejemplo, el domingo [9 de octubre], un soldado uruguayo y un soldado brasileño sufrieron fracturas causadas en un accidente ocurrido en la carretera en el área del huracán. El uruguayo regresó del norte con una fractura expuesta, es decir, grave, y quien lo atendió fue el hospital argentino. Por lo tanto, tienen que quedarse aquí. Vamos a mandar un equipo del hospital para el frente, para el área del desastre, pero para eso hay que tener una estructura para que puedan hacer pequeñas cirugías y prestar primeros auxilios a nuestras tropas y civiles de la ONU, no para atender a la población afectada. La población afectada será atendida por las instituciones de salud del gobierno y las agencias de la ONU. El hospital argentino cuenta con apenas 67 personas para hacer todo. Aun así, hubo que enviar parte del hospital argentino a la región más afectada, porque anticipamos un aumento generalizado de cólera, dengue y zika en el área. Nuestras tropas están al frente de la acción, y se verán afectadas, principalmente por dengue y zika. En cuanto al cólera, nosotros podemos mantener las condiciones sanitarias de las tropas. La probabilidad de contaminación es menor, pero es imposible proteger al 100 por ciento de las tropas contra el dengue, el zika y otras enfermedades que se transmitan por vía aérea. Entonces, también por eso, estamos mandando ese nivel avanzado del hospital allí.

Diálogo: Según el mandato actual de la ONU, la MINUSTAH estaba programada a disolverse ahora, en octubre. ¿Cree usted que se prolongará la presencia de las tropas extranjeras en Haití debido al huracán?

Tte. Gral. Ajax: El jefe del Departamento de Operaciones de Paz de la ONU, Hervé Ladsous, vino aquí el 30 de junio y le presentamos la situación del país, de la seguridad, el futuro de la Policía Nacional de Haití, la estabilidad política, etc., y el día 31 de agosto, el Secretario General de la ONU Ban-ki-moon, recomendó al Consejo de Seguridad prolongar la misión, programada a concluir este sábado, 15 de octubre, por seis meses más, o sea, hasta el 15 de abril de 2017. La ONU todavía debe decidir al respecto, pero creo que se prolongará seis meses más.

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