Ministro de Defensa brasileño busca aumentar gasto militar

El ministro de Defensa brasileño, Celso Amorim, sostiene que su país debería tener como mínimo el mismo presupuesto en defensa que el de los otros tres integrantes del llamado grupo BRIC, que reúne a las mayores economías emergentes del mundo: Rusia, India y China.
Janie Hulse | 9 julio 2012

El ministro de Defensa brasileño, Celso Amorim, sostiene que su país debería tener como mínimo el mismo presupuesto en defensa que el de los otros tres integrantes del llamado grupo BRIC, que reúne a las mayores economías emergentes del mundo: Rusia, India y China.

El ministro realizó su propuesta de equiparar los gastos de defensa con los del grupo BRIC, en una reciente audiencia ante la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa Nacional del Senado. Con datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), centro de estudios sueco que elabora informes anuales sobre gastos de defensa a nivel mundial, explicó que Brasil gasta el 1,5% de su PBI en Defensa, en tanto que los demás miembros del BRIC rondan el 2,3%.

Este aumento de los gastos militares sería contrario a los recortes aplicados en el área de defensa del año pasado. Brasil, que actualmente tiene el gasto más grande de Latinoamérica en materia de defensa, recortó su presupuesto militar de 2011 en un 8,2%, equivalente a $2.800 millones, como parte de los esfuerzos por enfriar la recalentada economía y reducir la inflación. Como resultado, el presupuesto militar para toda la región descendió un 3,3% en 2011, según el SIPRI.

Amorim plantea que si Brasil pretende ser aliado de países como Rusia, India y China, deberá revertir los recortes del año pasado y subir la apuesta inicial en el área de defensa. China y Rusia aumentaron los gastos militares en 2011 en un 6,7 y 9,3%, respectivamente, en tanto que los gastos de India cayeron parcialmente debido a las mismas presiones inflacionarias que vivió Brasil.

Rol emergente de Brasil a nivel mundial

Durante la reciente reunión de la Comisión de Defensa, el ministro ilustró el rol emergente de Brasil en el mundo con una anécdota en la que comparó una reunión que había mantenido con el exsecretario de Defensa de EUA, William Perry, hace dieciocho años y su encuentro reciente con el actual secretario del área, León Panetta.

“Cuando recibí a Perry, se dijo que Brasil no debía desarrollar su potencial de defensa porque existía una superpotencia que se haría cargo de todo. Nuestro Ejército sería responsable solamente de combatir el narcotráfico y el crimen organizado", explicó. "Hoy en día, la perspectiva es completamente diferente. El actual secretario declaró que, en el mundo contemporáneo, otros países también deberían poder hacer frente a los desafíos en materia de defensa".

Algunos analistas coinciden con este concepto, como Ricardo Rivas, profesor de la Universidad de Palermo de Buenos Aires.

“Es razonable para un país como Brasil, dada su dimensión como miembro del BRIC, aumentar los gastos de defensa", dijo Rivas a Diálogo. “Debe proteger sus recientemente halladas reservas de petróleo en aguas profundas, una idea validada recientemente por las Naciones Unidas en su tratamiento de zonas económicas exclusivas. Un mayor gasto en defensa no debe equipararse como una mayor agresión".

Guiado por un sentido de propósito e importancia global, Brasil continuará con su política de estado, que ya lleva una década, de reafirmar sus fuerzas de defensa. El anunciado aumento en el gasto se produce inmediatamente después de una política de reciente implementación que otorga exenciones impositivas a empresas de defensa. En octubre de 2011, la presidenta Dilma Rousseff presentó un proyecto de ley por el que se exime del pago de impuestos durante cinco años a las empresas locales que producen equipamiento estratégico, como armas, municiones, satélites, cohetes, aviones y vehículos militares.

SIPRI: Brasil ocupa undécimo lugar en gastos de defensa

El ministro de Defensa brasileño puso en marcha un programa de US$7 mil millones para desarrollar cuatro nuevos submarinos diésel-eléctricos, uno de los cuales será un submarino nuclear de ataque rápido, el primero de su tipo en la región. En su informe anual, el instituto SIPRI ubicó a Brasil en el undécimo lugar entre los primeros quince países del mundo en lo que se refiere a gastos militares en 2011. Aún así, sus gastos representan uno de los más bajos en porcentaje de PBI entre los países más grandes, y esto debería continuar así, según expresó el experto en seguridad regional Thomaz Guedes da Costa.

“La nueva propuesta de un porcentaje del presupuesto del BRIC como punto de referencia para Brasil en el gasto de defensa no parece convincente", añadió da Costa, profesor de la Facultad de Asuntos de Seguridad Internacional de la Universidad de Defensa Nacional. "Es dificil brindar argumentos que justifiquen equiparar la defensa de Brasil en cuanto a su naturaleza y sus amenazas a la de Rusia, India o China. Además del crimen organizado, no se percibe ninguna amenaza aguda, interna ni colectiva a la seguridad nacional que obligue a Brasil a reconsiderar su política de defensa".

Peter Hakim, presidente emérito de Diálogo Interamericano, también cuestiona la propuesta de Amorim. Recientemente escribió que Brasil "no enfrenta hostilidades graves de ninguno de sus países vecinos, ni sus tropas están en guerra con nadie. No tiene enemigos. Por lo tanto, ¿por qué aumentar el gasto militar en un 25 o 30%, que equivale a unos US$9 a US$10 mil millones anuales?”.

Grandes proyectos de defensa ya están en marcha

Aún así, será todo un desafío para el gobierno de Brasil convencer a sus ciudadanos de la necesidad de gastar más en defensa.

Fue bajo el mandato del exministro de Defensa Nelson Jobim en 2007 y 2008 que Brasil lanzó exitosamente su actual agenda de seguridad, centrada en la creación de una institución de defensa digna de una potencia mundial, junto con la protección de la vasta selva amazónica y los hallazgos petroleros en aguas profundas del país, en el Atlántico Sur. Hakim mencionó esta estrategia oficial aunque no se manifestó satisfecho.

“Es posible que Brasil esté más preocupado que lo que demuestra con respecto al surgimiento del narcotráfico desde y hacia Brasil, que se ha convertido en uno de los más grandes consumidores de cocaína del mundo", destacó. Hace poco, Brasil fue noticia en todo el mundo cuando anunció un gran operativo militar antidelito en el Amazonas, en la frontera norte del país.

Según un informe de la BBC, más de 8.500 efectivos militares participan de la llamada Operación Ágata 4, que permite el bombardeo de las pistas de aterrizaje ilegales utilizadas por los narcotraficantes y la incautación de aeronaves que transportan drogas desde Colombia y Bolivia, los países productores de droga más importantes de la región.

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