Fuerzas Armadas y Policía trabajan en conjunto para mejorar la seguridad pública en Guatemala

Military and Police Cooperate to Improve Public Safety in Guatemala

Por Dialogo
febrero 05, 2015





Las Fuerzas Combinadas de Seguridad de Guatemala, compuestas por efectivos del Ejército y de la Policía Nacional Civil (PNC) mejoran la seguridad pública realizando patrullajes y registro de vehículos, a la vez que capturan a peligrosos sospechosos.

La fuerza de seguridad fue creada en el año 2000, y sus 4.500 efectivos castrenses y 3.000 agentes de la PNC concentran sus esfuerzos especialmente en la Ciudad de Guatemala y los departamentos de Zacapa, Escuintla y Huehuetenango.

En los patrullajes, soldados y policías generalmente trabajan en equipos formados por dos soldados y un oficial de policía. En los puestos de registro, donde los efectivos militares y policiales verifican que los vehículos no hayan sido robados y no transporten contrabando, como armas ilegales, municiones o drogas, hay dos efectivos militares y dos agentes de policía.

Los militares que trabajan al lado de los agentes policiales están divididos en nueve escuadrones, de los cuales seis están asignados a la Ciudad de Guatemala, y los otros tres realizan operativos en otros departamentos. Existen 10 fuerzas de tarea dentro de los escuadrones, cada una de las cuales combate un tipo específico de delito, como extorsión o robo.

Soldados entrenados para trabajar con la población civil


Además del entrenamiento militar, los oficiales del Ejército asignados a las Fuerzas Combinadas de Seguridad reciben capacitación adicional en cómo proteger los derechos humanos y las mejores maneras de relacionarse con la población civil, según el Coronel de Artillería Manuel Pineda, jefe del Sexto Escuadrón del Ejército.

La cooperación internacional es un importante componente de la iniciativa.

“Hemos recibido apoyo de gobiernos amigos, cooperación que incluye el equipamiento no letal y el entrenamiento especial para operaciones militares distintas a la guerra. El eje que hemos seguido durante estos últimos años, por orden del presidente Otto Pérez Molina, ha sido el de recuperar capacidades en materia de seguridad, aprovechar las mismas para complementar la seguridad pública y dar apoyo en seguridad ciudadana”, declaró el ministro de la Defensa, Manuel López Ambrocio, el 30 de junio de 2014.

Los efectivos militares están respaldando las iniciativas policiales para mejorar la seguridad de diversas maneras. En 2014, el Ejército participó en 116.154 operaciones de seguridad ciudadana: 42.600 patrullajes a pie; 26.620 puestos de control y registro; 20.040 patrullajes en vehículo; 5.700 allanamientos y más de 2.000 operaciones de seguridad en paradas de autobuses.

Este trabajo conjunto está arrojando resultados positivos. Por ejemplo, al 15 de diciembre de 2014, se habían registrado 4.748 muertes violentas en el año, mientras que en el 2013 fueron 5.155.

En 2013, las autoridades policiales registraron 4.226 homicidios cometidos con armas de fuego, mientras que en el 2014 la cifra bajó a 3.932. En 2013 se registraron 566 asesinatos por arma blanca; esta cantidad descendió a 484 casos en 2014.

Cooperación permanente


El Ejército continuará cooperando con la PNC hasta que la fuerza policial logre entrenar a la cantidad de oficiales que necesita para asegurar la seguridad en todo el país, según el ministro de Defensa Ambrocio.

Para fines de 2015 la PNC contará con 35.000 oficiales, con lo que las Fuerzas Combinadas de Seguridad podrían separarse, según el ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla.

El objetivo no es sustituir a las fuerzas de seguridad civil, sino apoyarlas hasta que alcancen los niveles de cantidad y calidad que el plan de gobierno dispone, añadió Ambrocio.

“Llegado ese momento, estamos preparados para retirarnos de este esquema y enfocarnos en profundizar nuestras capacidades en los ámbitos propios, para lo cual estamos iniciando los procesos de modernización a nuestro alcance, como por ejemplo, la recuperación de movilidad, equipamiento especial e individual, la comunicación táctica y el armamento”, explicó.






Las Fuerzas Combinadas de Seguridad de Guatemala, compuestas por efectivos del Ejército y de la Policía Nacional Civil (PNC) mejoran la seguridad pública realizando patrullajes y registro de vehículos, a la vez que capturan a peligrosos sospechosos.

La fuerza de seguridad fue creada en el año 2000, y sus 4.500 efectivos castrenses y 3.000 agentes de la PNC concentran sus esfuerzos especialmente en la Ciudad de Guatemala y los departamentos de Zacapa, Escuintla y Huehuetenango.

En los patrullajes, soldados y policías generalmente trabajan en equipos formados por dos soldados y un oficial de policía. En los puestos de registro, donde los efectivos militares y policiales verifican que los vehículos no hayan sido robados y no transporten contrabando, como armas ilegales, municiones o drogas, hay dos efectivos militares y dos agentes de policía.

Los militares que trabajan al lado de los agentes policiales están divididos en nueve escuadrones, de los cuales seis están asignados a la Ciudad de Guatemala, y los otros tres realizan operativos en otros departamentos. Existen 10 fuerzas de tarea dentro de los escuadrones, cada una de las cuales combate un tipo específico de delito, como extorsión o robo.

Soldados entrenados para trabajar con la población civil


Además del entrenamiento militar, los oficiales del Ejército asignados a las Fuerzas Combinadas de Seguridad reciben capacitación adicional en cómo proteger los derechos humanos y las mejores maneras de relacionarse con la población civil, según el Coronel de Artillería Manuel Pineda, jefe del Sexto Escuadrón del Ejército.

La cooperación internacional es un importante componente de la iniciativa.

“Hemos recibido apoyo de gobiernos amigos, cooperación que incluye el equipamiento no letal y el entrenamiento especial para operaciones militares distintas a la guerra. El eje que hemos seguido durante estos últimos años, por orden del presidente Otto Pérez Molina, ha sido el de recuperar capacidades en materia de seguridad, aprovechar las mismas para complementar la seguridad pública y dar apoyo en seguridad ciudadana”, declaró el ministro de la Defensa, Manuel López Ambrocio, el 30 de junio de 2014.

Los efectivos militares están respaldando las iniciativas policiales para mejorar la seguridad de diversas maneras. En 2014, el Ejército participó en 116.154 operaciones de seguridad ciudadana: 42.600 patrullajes a pie; 26.620 puestos de control y registro; 20.040 patrullajes en vehículo; 5.700 allanamientos y más de 2.000 operaciones de seguridad en paradas de autobuses.

Este trabajo conjunto está arrojando resultados positivos. Por ejemplo, al 15 de diciembre de 2014, se habían registrado 4.748 muertes violentas en el año, mientras que en el 2013 fueron 5.155.

En 2013, las autoridades policiales registraron 4.226 homicidios cometidos con armas de fuego, mientras que en el 2014 la cifra bajó a 3.932. En 2013 se registraron 566 asesinatos por arma blanca; esta cantidad descendió a 484 casos en 2014.

Cooperación permanente


El Ejército continuará cooperando con la PNC hasta que la fuerza policial logre entrenar a la cantidad de oficiales que necesita para asegurar la seguridad en todo el país, según el ministro de Defensa Ambrocio.

Para fines de 2015 la PNC contará con 35.000 oficiales, con lo que las Fuerzas Combinadas de Seguridad podrían separarse, según el ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla.

El objetivo no es sustituir a las fuerzas de seguridad civil, sino apoyarlas hasta que alcancen los niveles de cantidad y calidad que el plan de gobierno dispone, añadió Ambrocio.

“Llegado ese momento, estamos preparados para retirarnos de este esquema y enfocarnos en profundizar nuestras capacidades en los ámbitos propios, para lo cual estamos iniciando los procesos de modernización a nuestro alcance, como por ejemplo, la recuperación de movilidad, equipamiento especial e individual, la comunicación táctica y el armamento”, explicó.


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