Profesionales civiles y militares se adiestran para responder ante desastres naturales

Alrededor de 150 militares y civiles participaron en un ejercicio de simulación con el objetivo de prepararse para la actuación conjunta de respuesta rápida a la población en casos de catástrofes.
Andréa Barretto/Diálogo | 20 septiembre 2017

Capacitación y Desarrollo

La tercera edición del Ejercicio Conjunto de Apoyo a la Defensa Civil contó con la participación de 150 profesionales, entre militares y civiles que debían interactuar para solucionar problemas de emergencias vinculadas a desastres. (Foto: Alexandre Manfrim, Ministerio de Defensa de Brasil)

Incendios forestales, lluvias torrenciales, inundaciones y accidentes en la industria química fueron algunos de los escenarios de emergencia que enfrentaron los casi 150 participantes de la tercera edición del Ejercicio Conjunto de Apoyo a la Defensa Civil (ECADEC), realizado del 31 de julio al 4 de agosto, por iniciativa del Ministerio de Defensa de Brasil, conjuntamente con el Ministerio de Integración y el Ministerio de Salud, así como también organismos estatales y municipales de Río de Janeiro. Reunidos en el 32.º Batallón de Infantería, en la ciudad de Petrópolis, en Río de Janeiro, militares de las tres fuerzas armadas y profesionales civiles de distintos órganos tuvieron que pensar en formas de actuación coordinadas para solucionar los problemas simulados presentados por los organizadores del adiestramiento, quienes tuvieron como referencia el desastre que ocurrió en la región serrana de Río de Janeiro en 2011, cuando las inundaciones y los deslizamientos de tierra dejaron un saldo de casi 1.000 muertos.

“El ejercicio está concebido para que cada uno aprenda cómo el otro actúa, para que podamos señalar esta integración entre las instituciones responsables y para que en el momento en que suceda una catástrofe estemos listos para dar a la población la respuesta que se merece”, afirmó el General de División de la Fuerza Aérea de Brasil (FAB) Hudson Costa Potiguara, jefe adjunto de operaciones del Ministerio de Defensa y director de la tercera edición del ECADEC. La participación en el ejercicio fue equilibrada: De los casi 75 militares presentes, la mayoría actuaba en los sectores de salud, asistencia social y en los hospitales de campaña. En el caso de los participantes civiles, provenían de órganos tales como la misma defensa civil, así como también del Cuerpo de Bomberos, la Policía Militar y la Cruz Roja, entre otros. La cooperación en las acciones de defensa civil se define bajo ley como una atribución secundaria de las Fuerzas Armadas y dicha responsabilidad la vienen ejerciendo a menudo los equipos militares en todo Brasil.

Red de actuación

Desde la primera edición en 2015, el ECADEC propone un adiestramiento mediante simulación, en el que los profesionales participantes actúan por medio de una plataforma electrónica. “El sistema utilizado es similar al de los juegos de guerra”, detalló el Gral. de Div. Potiguara.

En el ECADEC de 2017 los escenarios se elaboraron de forma virtual con el apoyo de tres programas: el Pacificador y el Combatiente, del Ejército Brasileño, y el Apolo, sistema creado por el Ministerio de Defensa y la Marina de Brasil. Con estas herramientas se generan redes de información, que plantean a los participantes las dificultades que deben afrontar quienes discuten en equipo e interactúan registrando sus soluciones de forma electrónica.

“Cuando la actividad aparece en rojo en la pantalla, quiere decir que la situación todavía está en proceso de resolución”, explicó el Gral. de Div. Potiguara a modo de ejemplo. “Si se muestra en verde, significa que se aplicó la solución adecuada. De esa forma, todos los que enfrentan la situación pueden ver que ya se ha resuelto.”

Robson Teixeira, subsecretario de Defensa Civil de Nova Friburgo, una de las ciudades de la región serrana afectadas por el desastre de 2011, fue uno de los participantes. “Recibimos información sobre la existencia de heridos, uno de ellos en estado más grave, en un lugar de difícil acceso”, comentó Teixeira sobre una de las actividades. “Se llamó a un helicóptero para rescatar a esas personas. La aeronave llegó al lugar donde se encontraban pero, al momento de levantar vuelo para regresar, sufrió un desperfecto. ¿Cómo resolveríamos ese problema?”, se preguntó. “Nuestra propuesta fue solicitar la colaboración del cuerpo de bomberos para que efectuara el transporte por tierra y movilizar maquinaria para despejar algunas vías”.

Las situaciones planteadas a los participantes eran simulaciones generadas mediante herramientas electrónicas que generaban redes de información. (Foto: Alexandre Manfrim, Ministerio de Defensa de Brasil)

Además de Teixeira, la Defensa Civil de Nova Friburgo contó con la participación de otras seis personas. Teixeira señaló que el adiestramiento fue una oportunidad de aprendizaje para todos. “Se trata de un ejercicio muy práctico porque observamos algunos aspectos que podemos perfeccionar en nuestra actuación conjunta con los demás organismos”, puntualizó.

De la realidad a la simulación

Si bien el adiestramiento se centró en los acontecimientos de 2011 en la región serrana de Río de Janeiro, las situaciones presentadas en el ECADEC se sostienen en hechos comunes a todo el territorio nacional. De acuerdo con una investigación realizada por el periódico Folha de São Paulo, basada en los datos publicados por el Ministerio de Integración Nacional, tan solo en agosto de 2017, 1.296 municipios, lo que equivale a más o menos un cuarto de las ciudades brasileñas, solicitaron la ayuda del gobierno federal a consecuencia de problemas por lluvias o por sequías

“En esta edición del ECADEC simulamos no solamente lo que sucedió en 2011, sino que además planteamos otras hipótesis apoyadas en el historial de acontecimientos de esta región y de todo Brasil. Por ejemplo, ahora comienza el período de sequía aquí, y no es infrecuente que se produzcan incendios”, destacó el Gral. de Div. Potiguara.

Por ello, entre los problemas planteados en la tercera edición del ejercicio conjunto, dos fueron especiales. En uno de ellos, un incendio está a punto de alcanzar un radar de la FAB en el Pico do Couto, localizado en un área de protección ambiental, a una elevación de 1.800 metros. Además de los daños relacionados con la destrucción del bosque, el desastre puede tener implicaciones para el tráfico aéreo. “Es posible que algo así suceda pero, lógicamente en términos del ejercicio, nos preparamos para que eso no ocurra”, destacó el Gral. de Div. Potiguara.

Otra hipótesis planteada fue la de un accidente industrial acaecido en la Refinería Duque de Caxias, en Río de Janeiro, planta estratégica para Brasil y responsable del 80 por ciento de la producción nacional de lubricantes y de la operación de procesamiento de gas natural más grande del país. En enero de 2017 una unidad de la refinería sufrió un incendio. Se logró controlar el fuego rápidamente sin causar mayores daños materiales ni físicos a los trabajadores.

Al final del ECADEC todas las soluciones presentadas para las distintas situaciones planteadas durante el ejercicio quedaron documentadas en un informe. “Especialmente [se documentó] aquello que se evaluó en cuanto a capacidad y que podría recibir propuestas de mejoramiento”, expresó el Gral. de Div. Potiguara, para compartirlo con las instituciones participantes.

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