Binomios caninos de Armada de México, esperanza después del terremoto

Perros salvavidas de la Armada de México refuerzan labores de búsqueda y rescate entre polvo y escombros.
Julieta Pelcastre/Diálogo | 6 octubre 2017

Frida está siempre atenta a las indicaciones de su guía, el 3.er Maestre de Infantería Israel Arauz Salinas, en la sección canina del cuartel general del alto mando naval de la Secretaría de Marina de México. (Foto: Julieta Pelcastre/Diálogo)

Durante las acciones de búsqueda y rescate realizadas en la Ciudad de México ante el terremoto de magnitud 7,1 del pasado 19 de septiembre, la Unidad Canina de la Secretaría de Marina de México (SEMAR) desplegó sus binomios caninos para localizar a personas atrapadas entre los escombros de edificios colapsados. El despliegue de los equipos se realizó dentro de la aplicación del Plan MX, que coordina y unifica, por primera vez en el país, las capacidades de todos los organismos del gobierno ante una emergencia.

“Ante el impacto de un terremoto, los binomios caninos de búsqueda y rescate son una herramienta importante a nivel mundial”, dijo a Diálogo el Capitán de Fragata Israel Monterde Cervantes, jefe de la Unidad Canina de SEMAR. “Su eficiencia nos ahorra tiempo para llegar a las personas vivas”.

Los perros destacaron por su destreza al explorar los restos de varios inmuebles colapsados. Entre ellos Frida, una labrador de ocho años que ha localizado a más de 50 personas a nivel nacional e internacional, 12 de ellas con vida.

Frida, Ecko y Evil en el cumplimiento de la misión

“Estos perros son unos héroes”, expresó a Diálogo Verónica Rivas, contadora independiente, que sufrió el sismo en el sur de la capital del país. “Representan esperanza y luz para muchas familias en casos de desastres naturales, como este brutal terremoto”.

Además, de colaborar en los deslaves ocurridos en Guatemala en 2015, así como en el terremoto de Ecuador en 2016, Frida y sus guías humanos fueron enviados a pocas horas del sismo a buscar vidas bajo los escombros del colegio Enrique Rébsamen, en el sur de la Ciudad de México, donde fueron rescatados con vida 11 menores de edad. Además, fueron recuperados los cuerpos de 19 menores de edad y siete adultos, informó SEMAR.

La gran veterana se reportó puntual, con su equipo de protección personal: un visor que protege sus ojos del polvo y sustancias irritantes, botas sintéticas para no dañar sus patas y un arnés militar que le protege parte de la espalda y el torso para descender o ascender con ayuda de su manejador en áreas difíciles. Frida ahora es conocida mundialmente, pues su imagen fue difundida en todos los medios internacionales de comunicación. Incluso, en algunos países no latinos la conocen como “Marina” por la identificación en su arnés.

“Frida siempre estuvo atenta a su olfato en la escuela donde se esperaba localizar indicios de personal posiblemente confinado”, comentó a Diálogo, el 3.er Maestre de Infantería Israel Arauz Salinas, manejador canino y entrenador de perros de la Unidad Canina de SEMAR. El oficial es guía de Frida desde hace tres años.

“Frida es la perra con más experiencia de los binomios de búsqueda y rescate de la institución naval”, aseguró el Cap. de Frag. Monterde. “Su inteligencia y capacidad olfativa le permiten detectar a una persona hasta 10 metros bajo los escombros. Tiene algo especial en su forma de ser y en su temperamento y tiene un sexto sentido para el trabajo que realiza”.

Ecko y Evil, dos pastores belgas malinois de año y medio de edad se sumaron a las labores de rescate en la escuela. Luego fueron desplegados a otras zonas colapsadas de la gran urbe para reforzar las misiones de búsqueda. Ellos realizaron varios marcajes en al menos 38 edificios derrumbados en la capital mexicana.

Los binomios trabajaron jornadas de 30 minutos, luego de ese tiempo salían a descansar aproximadamente una hora para recuperarse y volver a ingresar a la estructura colapsada y buscar vidas. Desarrollaron sus labores en condiciones adversas: aglomeración de personas, exceso de ruido y lluvia.

Marinos mexicanos entrenan a canino de la unidad de rescate para fijar su atractor (juguete). (Foto: Julieta Pelcastre/Diálogo)

“No pueden trabajar horas continuas. No son perros atletas de alto rendimiento, necesitan tiempo para recuperarse, por eso los rotamos en las misiones”, explicó el Cap. de Frag. Monterde. “Pero ellos fueron una pieza importante porque alertaron sobre la presencia de personas entre los escombros”, agregó el 3.er Mtre. Arauz.

Los esfuerzos se vieron reforzados con al menos 80 binomios caninos de organismos federales y civiles, que participaron en los trabajos para salvar vidas. El Ministerio de Relaciones Exteriores de México informó que ayudaron a México en forma incondicional 32 unidades caninas provenientes de países amigos como los EE. UU., Canadá, España, Israel, Japón, Colombia y Chile.

“El desempeño de los perros viene de la mano del manejador que debe entender el temperamento del can y cómo puede trabajar mejor”, precisó el Cap. de Frag. Monterde. “Los guías conocen muy bien a su compañero. Ambos desarrollan un vínculo único, una conexión natural”. Los guías seleccionados están altamente preparados en el estudio de los perros, su alimentación, mantenimiento, primeros auxilios, adiestramiento y estructuras colapsadas.

Unidad que salva vidas

La Unidad Canina de SEMAR fue creada a mediados de 1980. Se especializó en binomios de búsqueda y rescate luego del gran terremoto de magnitud 8,1 de 1985, que dejo miles de víctimas fatales, heridos y desaparecidos.

“Hemos avanzado bastante desde el sismo del 85. Tenemos muchos avances en el tema de protección civil”, resaltó el Cap. de Frag. Monterde. “Somos uno de los mejores en esta materia a nivel Latinoamérica”.

Para enfrentar los retos impuestos por la naturaleza y el enemigo, SEMAR tiene más de 270 binomios caninos a nivel nacional distribuidos en todas las secciones caninas. La mayor parte de los binomios son especialistas en la detección de narcóticos, papel moneda, protección, rescate acuático e identificación de explosivos. Seis binomios conforman el equipo de búsqueda y rescate de SEMAR, cuatro son de búsqueda de personas y dos para localizar restos humanos. “Pareciera poco, pero es un número positivo”, especificó el Cap. de Frag. Monterde.

Frida, Ecko y Evil fueron entrenados desde los tres meses de edad. El entrenamiento de 14 meses se desarrolló en tres etapas: la de socialización para acercarse a la gente; la de fijación de su atractor (juguete o pelota) y la fase de identificación y reconocimiento de aromas similares a los reales que tiene una persona atrapada en una estructura colapsada. Al finalizar las etapas, los perros fueron evaluados mediante pruebas físicas y de rendimiento para ser operativos.

Aprender de las naciones amigas

El trabajar con otros equipos de rescate internacionales en las emergencias permitió a los marinos mexicanos conocer otras técnicas de búsqueda y localización de personas. Además han tenido la oportunidad de conocer y manejar equipos sofisticados de detección de personas.

“Este cúmulo de experiencias nos alimenta para desarrollar mejor nuestro trabajo”, comentó el Cap. de Frag. Monterde. “El resultado de este trabajo conjunto fue el intercambio de experiencias y conocimientos tanto con los equipos de rescate como del manejo de los binomios. Todo este intercambio que pudimos hacer con las demás naciones es una de las lecciones aprendidas que tenemos que tomar en cuenta”, concluyó.

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