Fuerzas Armadas de México llevan ayuda humanitaria a naciones amigas

A través del Plan DNIII-E la Secretaría de la Defensa Nacional de México proporciona ayuda humanitaria inmediata a países afectados por desastres naturales.
Julieta Pelcastre/Diálogo | 14 mayo 2018

Respuesta Rápida

El plan de auxilio a la población civil, conocido como Plan DNIII-E, de la Secretaría de la Defensa Nacional mexicana, es un instrumento clave para otorgar ayuda humanitaria a los países amigos que la necesiten. (Foto: Julieta Pelcastre, Diálogo)

Una tarea relevante de la Secretaría de la Defensa Nacional de México (SEDENA) es socorrer a otros países en caso de desastres naturales. Los procedimientos del Plan DNIII- E, están organizados en operaciones que pueden utilizarse tanto en territorio nacional como en el extranjero, para garantizar la seguridad de la población ante eventos inesperados que la coloquen en estado de peligro.

“Esta ayuda humanitaria se realiza bajo un esquema de coordinación y cooperación con las autoridades del país hermano afectado. Ya sea que el Estado mexicano ofrezca la ayuda o que el presidente de la nación dañada la solicite en forma directa a nuestro país”, dijo a Diálogo el Mayor de Infantería DEM del Ejército Juan Manuel Corral Hernández, jefe del Grupo de Gestión de Riesgos de la subsección de Protección Civil del Estado Mayor de la SEDENA.

El plan de auxilio a la población civil en casos de desastre, denominado Plan DN-III-E, está vinculado con el Sistema Nacional de Protección Civil. El plan fija los lineamientos generales y planifica el despliegue de los recursos humanos y materiales del Ejército y la Fuerza Aérea mexicanos, para garantizar la oportuna asistencia a las poblaciones afectadas por cualquier tipo de desastre.

“Hemos contribuido en labores de búsqueda, salvamento y asistencia, remoción de escombros, apoyo a las autoridades civiles, administración de albergues, restablecimiento en las vías de comunicación, evacuaciones y ayuda médica”, comentó a Diálogo el Mayor Gabriel Medina Zamora, piloto de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM). “México siempre responde de manera inmediata con ayuda humanitaria a los países hermanos”.

El Plan DNIII-E, aplicado desde 1996, cuenta con tres fases: prevención, auxilio y recuperación. Su fuerza de apoyo está integrado por dos componentes: el terrestre, conformado por ingenieros, personal especializado y maquinaria pesada de última tecnología, y el aéreo constituido por aeronaves tanto de ala fija como rotatoria.

“A la fecha [mayo 2018] hemos salido con personal especializado a prestar ayuda en 42 ocasiones a 20 diferentes países”, resaltó el May. Corral. “El Gobierno mexicano envía equipos de respuesta de la Marina, Ejército, FAM, Policía Federal y Protección Civil con equipamiento para brindar apoyo en labores de asistencia a países que puedan resultar lacerados por desastres, en particular sismos e inundaciones”.

Dar y recibir

Las Fuerzas Armadas Mexicanas siempre están listas para auxiliar a las naciones amigas o a los países que lo necesiten. “No vemos de qué nacionalidad es la persona; si [lo] requiere, se le proporciona la ayuda que esté a nuestra disposición”, comentó el May. Medina. “Lo hacemos con gusto a través de los procedimientos del Plan DNIII-E, en coordinación con las fuerzas armadas y autoridades de las naciones afectadas”.

México cuenta con efectivos militares preparados, organizados y adiestrados en caso de auxilio a la población civil para ayudar a otros países en caso de desastres naturales. (Foto: Julieta Pelcastre, Diálogo)

México desplegó a sus efectivos militares y civiles en misiones de ayuda humanitaria luego de los terremotos en Haití y Chile en 2010. Estuvo también en los tsunamis de Indonesia en 2004 y Japón 2011, el huracán Katrina en los Estados Unidos en 2005, el huracán Mitch en Centroamérica en 1998, así como en el reciente incendio forestal en Nicaragua, en abril de 2018.

A solicitud del Gobierno de Nicaragua, en esa ocasión, México envío un helicóptero de la FAM con dos helibaldes con capacidad de 2000 litros de agua, con su respectiva tripulación. Con el equipo reforzaron las labores de extinción del incendio que afectó la Reserva Biológica Indio Maíz, donde el fuego destruyó más de 5000 hectáreas de bosque.

México también mostró su solidaridad al pueblo ecuatoriano. En 2017 el país envió un Boeing 727 de la Policía Federal, con un contingente de efectivos de la Policía Federal, el Ejército, la FAM, la Marina y personal de la Cruz Roja Mexicana y Protección Civil, para apoyar a los damnificados por el sismo de 7,8 grados que azotó el 16 de abril al país andino.

“Cada misión de ayuda es una experiencia nueva, difícil de describir, porque se ve mucho sufrimiento en la gente. Lo importante es ser solidarios con aquellos que lo requieren en instantes donde se pone a prueba la fortaleza”, comentó a Diálogo el Cabo Auxiliar de Materiales de Guerra Rafael Cisneros, piloto de la FAM, que participó en las labores de búsqueda de personas atrapadas, reconocimiento y valoración de daños en Ecuador, luego del terremoto de 2017.

De igual manera la comunidad internacional mostró su fraternidad a México después de los terremotos de septiembre de 2017. Más de 20 naciones amigas asistieron las labores de rescate con unidades profesionales especializadas y maquinaria pesada. La asistencia fue transportada en aviones militares y comerciales para operar con prontitud. “Dar y recibir es una muestra de solidaridad”, enfatizó el May. Medina.

Unir fuerzas

“Como los fenómenos naturales no reconocen fronteras, debemos unir fuerzas y estar preparados”, resaltó el Cabo Cisneros. Los desastres naturales han aumentado en gran medida durante la última década. Cada siniestro pone en peligro la vida de millones de civiles, según el sitio web de asistencia humanitaria de las Naciones Unidas.

Los adiestramientos y capacitaciones permiten estandarizar el trabajo para operar de manera conjunta y eficiente con diferentes instituciones tanto a nivel nacional como internacional. “Quienes participamos en misiones de asistencia humanitaria operamos bajo estándares internacionales”, comentó a Diálogo el Cabo Auxiliar de Materiales de Guerra Mario Alberto Rosas García, integrante del Equipo de Rescate Humano de la FAM. “Las unidades militares que ayudan en casos de desastre están certificadas, tienen excelente condición física, saben trabajar bajo presión y en equipo”.

“México cuenta con personal y fuerzas armadas preparadas, organizadas y adiestradas en caso de auxilio a la población civil ya sea en el territorio nacional o fuera de él”, finalizó el May. Corral. “Con frecuencia, oficiales de otros países son capacitados en el Centro de Estudios del Ejército Mexicano en el Curso de Protección Civil y en la aplicación del Plan DNIII-E”.

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