Los Marines preparan a militares peruanos para combatir a los terroristas y carteles de drogas

Las lecciones de combate obtenidas con tanto esfuerzo de Irak y Afganistán se están implementando en las selvas montañosas de Perú, donde el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos ha estado ayudando a las fuerzas militares a combatir a los insurgentes y narcotraficantes.
Por Gina Harkins (publicado por primera vez en Marine Corps Times) | 5 enero 2015

El Sargento Tercero Matthew Petty ayuda a un Infante de Marina peruano durante un entrenamiento de tiro. Las tropas peruanas han recurrido al Cuerpo de Marines de los EE. UU. para que los orienten durante un entrenamiento para operaciones contrainsurgencia. [Foto: Rob Curtis/Cuerpo de Marines de los EE. UU.]

Las lecciones de combate obtenidas con tanto esfuerzo de Irak y Afganistán se están implementando en las selvas montañosas de Perú, donde el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos ha estado ayudando a las fuerzas militares a combatir a los insurgentes y narcotraficantes.

El Cuerpo Sur de los Marines de los Estados Unidos, un pequeño equipo de cooperación en materia de seguridad, regresó a los Estados Unidos a fines de noviembre luego de realizar una misión de capacitación de seis semanas en Villa Rica, un distrito de la provincia central de Oxapampa, en Perú. Se trata de una zona montañosa comprendida por un área selvática de densa vegetación, similar a la que se encuentra en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), una región peruana donde confluyen múltiples valles ribereños y que continúa siendo una fortaleza para el grupo terrorista Sendero Luminoso. Los Infantes de Marina de Perú mantienen una lucha permanente contra el grupo, que ha resurgido en los últimos años como consecuencia de su alianza con carteles de drogas en un país que es el principal productor de cocaína a nivel mundial.

Los peruanos han acudido a los Marines de EE. UU. en busca de ayuda para combatir estas amenazas locales de insurgentes. El Almirante Luis De La Flor Rivero, comandante del Cuerpo de Infantes de Marina de Perú afirmó a Marine Corps Times que la lucha contra la insurgencia y los carteles en el VRAEM es su prioridad principal. Cada seis meses, envía cerca de 600 de sus Infantes de Marina allí.

En un escenario similar al que vivió el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos durante los levantamientos de Irak y Afganistán, De La Flor Rivero afirmó que está trabajando para incrementar el tamaño de su fuerza de 3,500 a 6,000 hombres, con el fin de aumentar el tiempo de permanencia de sus tropas entre las misiones. Dado que cada vez son más los Infantes de Marina que se envían al VRAEM, el entrenamiento que realizan con los Marines de los Estados Unidos es fundamental, afirmó.

El General John Kelly, jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, visitó el VRAEM en septiembre para debatir con autoridades peruanas sobre la mejor forma de que los Estados Unidos entre en alianza con Perú para intercambiar conocimientos en materia de combate. Kelly comentó a Marine Corps Times durante una entrevista en Lima que los peruanos estaban interesados en contrarrestar el creciente uso de artefactos explosivos improvisados (IED, por sus siglas en inglés) que los insurgentes y carteles utilizan para atacar a las tropas.

De La Flor Rivero comentó que los insurgentes están constantemente desarrollando nuevas técnicas de IED, pero a través del conocimiento, sus Infantes de Marina pueden combatir mejor la amenaza.

“La mejor forma de hacerlo es reunir las experiencias que nuestros Infantes de Marina enfrentan en el VRAEM con las vivencias que los Marines de los Estados Unidos experimentaron en sus conflictos", afirmó. “Al integrarlas e intercambiar ideas, aumentamos nuestro conocimiento del problema y encontramos mejores formas de prevenir este tipo de armas”.

El Sargento de artillería Tim Lynch, técnico de la Unidad Móvil de Eliminación de Artefactos Explosivos, contó que trabajó con los peruanos para ayudar a identificar y abordar los tipos de artefactos explosivos improvisados con los que probablemente se encuentren en sus misiones. Las amenazas que enfrentan incluyen una mezcla de situaciones que los Marines estadounidenses han visto alrededor del mundo, incluidas las trampas explosivas que mutilaron a las tropas en las selvas de Vietnam.

Lynch comentó que el terreno es completamente opuesto al que los Marines estadounidenses estaban acostumbrados en Afganistán o Irak, y presenta desafíos particulares para los peruanos. Se desplazan con machetes para abrirse paso entre la vegetación, tarea que lleva tiempo. Pero si toman rutas más cortas y transitadas, aumenta la probabilidad de encontrar IED en el camino, comentó.

Se entrenaron con aproximadamente 120 Marines que se dirigieron pronto al VRAEM y aproximadamente 50 comandos peruanos. Lynch comentó que los comandos tienen técnicos deEliminación de Artefactos Explosivos (EOD, por su sigla en inglés) que se capacitan para enfrentar las amenazas, pero la información era nueva para muchos de los Marines.

En septiembre, los Marines de los Estados Unidos, junto con la Fuerza de Tareas Aeroterrestre de Infantería de Marina para Objetivos Especiales del Sur, una unidad que navegó por Sudamérica a bordo del buque de asalto anfibio América, les enseñaron a los peruanos otro factor relacionado con los IED: los métodos de salvamento en combate.

“Con la experiencia en combate que hemos obtenido, les hemos enseñado a controlar una hemorragia, algo que ayudará a salvar vidas”, comentó el Sargento Médico Clarence Perry. “Deben enfrentar infecciones debido al entorno selvático; por lo tanto, querían saber cómo pueden utilizar las plantas de los lugares que los rodean”.

Perry comentó que los peruanos no tienen acceso al equipo médico con el que cuentan los Marines de los Estados Unidos y los sargentos médicos, por lo tanto, querían aprender a utilizar sus materiales para ayudar a salvar las vidas de sus colegas.

“No siempre cuentan con camillas para trasladar a los pacientes, por eso nos enseñaron algunas formas de cargarlos y cómo utilizar los uniformes para improvisar el traslado de nuestros compañeros a una zona segura”, comentó.

El Cabo Edgar Alvarado, un instructor de combate en montaña que acaba de regresar de Villa Rica, señaló que el terreno en el que deben desplazarse los peruanos hace indispensable el uso de un equipo médico completo para trasladar a los Infantes de Marina heridos. Por lo tanto, les mostró cómo asegurarse de que las sogas que utilizan para hacer rápel y crear puentes respondieran a sus exigencias.

“Les dije que pensaran lo siguiente: “¿Cuándo se rompe una soga?”, explica.“¿Cuándo dejamos de confiar en la soga? Porque hay una vida en juego”.

Alvarado comentó que observar el modo de operación de los peruanos en la selva le dio ideas sobre cómo de los Marines de los Estados Unidos pueden realizar los entrenamientos de combate en montaña. Los peruanos son innovadores, comentó, y demuestran que no hay una sola forma de hacer las cosas. Dijo que planea compartir algunos consejos con su cadena de mando para entrenar a los Marines de los Estados Unidos en terreno montañoso.

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