Problema de drogas de América Latina: Funcionarios se reúnen para compartir estrategias que funcionan

Latin America’s Drug Problem: Officials Meet to Share Strategies That Work

Por Dialogo
septiembre 09, 2013



Los gobiernos a lo largo del Hemisferio Oeste han empezado a hablar acerca de tomar un nuevo enfoque de colaboración para las drogas, a experimentar con diferentes estrategias y a cuestionarse sobre el status quo. Pero una cosa no ha cambiado en el antiquísimo debate sobre cómo frenar el uso ilegal de drogas: las soluciones fáciles son escurridizas, y las ideas nuevas a menudo presentan más preguntas que respuestas.
A principios de este mes, funcionarios de Brasil, Colombia, Guatemala y los Estados Unidos se enfrentaron con estas espinosas preguntas en una discusión del panel en Washington titulada “El Nuevo Enfoque en las Américas hacia el Problema Global de las Drogas”.
La plática del 5 de septiembre fue parte de la XVII Conferencia Anual de la CAF patrocinada por el Banco de Desarrollo de América Latina, La Organización de los Estados Americanos (OEA) y Dialogo Interamericano. En gran parte se centró sobre la intención de legalizar la posesión de pequeñas cantidades de marihuana en países como Guatemala y Uruguay y lo que eso podría significar para la política de drogas y la seguridad en las Américas.
Nelson Jobim, ex ministro de defensa de Brasil, advirtió que los que proponen la legalización de la marihuana no están claros en cuanto a lo que implica un cambio tan sísmico en la política.
Por ejemplo, dijo, la legalización en teoría crearía diferentes capas de infractores – categorías que la aplicación de la ley y el sistema de justicia tendrían que clasificar.
“Habría que dar trato de delincuentes a los traficantes, y tratamiento médico a los consumidores”, dijo Jobim a un auditorio repleto. “Pero si legalizamos la marihuana, ¿qué hacemos con la gente que utiliza [la droga] pero no es adicta a ella? ¿Qué consecuencias administrativas debería haber?”

Jobim: La legalización de la droga, complicada en muchos niveles

Jobim manifestó que los funcionarios tendrían que desatar una cantidad de otras cuestiones legales también. ¿Quién, por ejemplo, decide sobre la cantidad de droga que una persona puede consumir para su uso personal — un juez, un doctor, las autoridades? Y si un adicto comete un crimen, ¿su consumo de drogas se debería tomar en consideración como un factor agravante?
Regionalmente, la legalización también provoca ciertos dilemas, advirtió.
“Estamos en lo correcto si decimos que las drogas son transnacionales”, agregó Jobim. ¿Pero qué pasa si un país legaliza dos drogas particulares, mientras que su nación vecina legaliza cuatro? ¿Y qué de la posibilidad de turismo motivado por drogas? ¿Las drogas legalizadas se considerarían un producto básico?
“¿Cómo manejaremos las drogas que se mueven entre países? ¿Cómo le aplicamos impuestos a esto?” preguntó Jobim, quien dijo que la clave para resolver dichas preguntas es llevar a cabo un dialogo honesto, abierto.
Eso es precisamente lo que está sucediendo, afirmó Luís Fernando Carrera Castro, ministro de relaciones exteriores de Guatemala.
“Por primera vez en las Américas hemos establecido una plataforma para debatir, separada de ideologías viejas. Necesitamos ver este problema hacia el futuro y no quedarnos atorados en el pasado”, explicó Carrera, agregando que se deben reescribir las leyes obsoletas.

OEA exhorta a un debate abierto sobre el azote de drogas hemisféricas

Además del debate sobre la legalización, explicó, los gobiernos a lo largo de las Américas están examinando la violencia motivada por las drogas a través de un prisma de salud y humanitaria. Pero advirtió que las economías ilícitas se adaptan rápidamente a nuevas políticas y que no existe ninguna panacea al azote de las drogas.
“Necesitamos ser cautos acerca de desarrollar la esperanza”, dijo, alertando que aun las políticas innovadoras no van a ser una “bala de plata”. Pero Carrera si elogió a la OEA por vadear hacia la compleja cuestión y producir “un reporte que unifica y converge los debates del pasado”.
Ese exhaustivo estudio de $2 millones, publicado en mayo, hace reflexiones sobre los enfoques alternativos al problema de drogas del hemisferio, incluyendo la legalización — de la cual dice que los países deben explorar, en un esfuerzo por ponerle fin a la violencia en espiral y unas de las tasas más altas de homicidios del mundo.
“La intensidad de la violencia asociada con el tráfico de drogas — especialmente en países afectados por la producción, tránsito y tráfico de drogas ilegales — ha sido el factor principal en motivar la preocupación de los funcionarios jefes para formar parte más activa de este debate”, escribió el Secretario General de la OEA José Miguel Insulza en la introducción del reporte.

Insulza: El debate sobre este tema ‘ya estaba atrasado’

El reporte de 400 hojas dice que las tendencias regionales “se inclinan hacia la despenalización o legalización de la producción, venta y uso de la mariguana. Tarde o temprano, las decisiones sobre esta área deberán empezarse a tomar”. Agrega, sin embargo, que “otras voces sugieren que sea prematuro asumir que los enfoques actuales sobre el tema han fallado”.
Platicando con el panel de la CAF, Insulza afirmó que la colaboración es muy importante para enfrentarse al problema, así como las estrategias integrales.
“Este es el único continente donde se llevan a cabo todas las etapas de la producción de drogas”, dijo Insulza — desde la siembra hasta el embarque. América Latina sufre tanto las consecuencias en la salud de las drogas así como los crímenes violentos que las acompañan.
“El problema de la droga no se puede manejar exclusivamente por métodos de aplicación de la ley”, comentó, haciendo notar que tácticas como la despenalización, cortes de drogas, rehabilitación, prevención y los aspectos sociales y económicos del abuso de las drogas deben abordarse.
Aun así, Insulza dijo que estaba sorprendido por el impacto del estudio. “La mitad de los encabezados escritos sobre la OEA en el año anterior han sido acerca del reporte de las drogas, y la mayoría han sido positivos. Eso quiere decir que el debate sobre este tema estaba atrasado”.

Kerlikowske: ‘Todos estamos en verdad juntos en esto’

Gil Kerlikowske, director de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, dijo que su país apoya firmemente el estudio de la OEA.
“No hay mayor defensor de la reforma a las políticas sobre las drogas que los Estados Unidos”, declaró Kerlikowske, y agregó que el gobierno de EE.UU. destina cientos de millones de dólares a la investigación, prevención y programas de tratamiento por las drogas. “Sabemos que la prevención cuesta mucho menos a los contribuyentes. Algunos de los mejores métodos de tratamiento por drogas se han desarrollado en los Estados Unidos”.
Y sin embargo, la legalización no es la respuesta, argumentó.
“No creemos que legalizar las drogas va a mejorar la salud pública, ni va a reducir la violencia y el crimen”, dijo. “La gente acepta que los cárteles tienen muchas fuentes de ingresos... que incluyen cosas como secuestros y extorsiones que a menudo son mucho más rentables que lo que pueden ganar de traficar drogas”.
Pero hizo hincapié en que los Estados Unidos entienden que es “nuestra responsabilidad compartida reducir la demanda”. Ha habido progreso en ese frente. “Nuestro apetito por la cocaína, únicamente desde 2007, ha bajado dramáticamente — por más de 40 por ciento”, dijo Kerlikowske.
“Todos estamos involucrados juntos en esto. No hay tal cosa como un país de producción, un país de tránsito, o un país consumidor”, terminó diciendo. “Así que viendo cómo podemos observar y manejar este problema en forma integral sin señalar a nadie yo creo que es un paso importante en la dirección correcta”.
no xq algunos quieren trabajar y xq no ai trabajo loke ai esto x ejemplo como yo x mi fuera yo ya estubiera en las drogas trabajando ai xq no se encuentra trabajo
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