Países de Latinoamérica y el Caribe enfocan entrenamiento en defensa química

Con actividades teóricas y prácticas el ejercicio actualiza conocimientos y entrena a militares especializados en prestar asistencia y protección en casos de emergencia química.
Andréa Barretto / Diálogo | 19 agosto 2019

Respuesta Rápida

Militares de 18 países, incluyendo Brasil, participaron en el Ejercicio Regional de Asistencia y Protección para los Estados Integrantes de la Región de Latinoamérica y el Caribe, en Río de Janeiro. (Foto: Ejército Brasileño)

Ataques enemigos, accidentes por fallas humanas, desastres naturales. Cualquiera de estos motivos puede activar la alarma de una amenaza química, exponiendo a las personas y a la naturaleza a elementos con un potencial sumamente dañino. El objetivo del Ejercicio Regional de Asistencia y Protección para los Estados Integrantes de la Región de Latinoamérica y el Caribe (EXBRALC IV) es permitir una respuesta rápida y eficiente en este tipo de emergencias.

Las actividades de EXBRALC IV incluyeron conferencias, instrucciones y ejercicios de simulación de emergencias químicas, desde la detección de agentes nocivos hasta la descontaminación. (Foto: Ejército Brasileño)

“La defensa química biológica, radiológica y nuclear (DQBRN) es de gran importancia para el mundo, en la prevención del uso de armas de destrucción masiva y accidentes con materiales industriales tóxicos. Hay tropas de DQBRN en casi todas las fuerzas armadas de países desarrollados o en vías de desarrollo”, dijo el Capitán del Ejército Brasileño (EB) Roney Magno de Sousa, instructor jefe de la división de DQBRN de la Escuela de Instrucción Especializada.

La edición de 2019 de EXBRALC tuvo lugar en Río de Janeiro del 3 al 7 de junio, en instalaciones del EB y la Marina de Brasil (MB). El entrenamiento contó con 38 participantes de 18 países: Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Ecuador, España, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Perú, Reino Unido, República Dominicana y Uruguay. Entre los brasileños asistieron militares de las fuerzas armadas,  oficiales de policía, bomberos y representantes de la Agencia de Inteligencia de Brasil.

Las actividades comenzaron con charlas de representantes de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), una institución internacional con sede en La Haya, Países Bajos, cuya misión es supervisar la aplicación de la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas. La intención de OPAQ es erradicar este tipo de armas del mundo. En las conferencias también hubo representantes del gobierno brasileño, que hablaron principalmente sobre la estructura de defensa química en Brasil y su legislación.

Cumpliendo etapas

Además de estas charlas, los participantes realizaron cursos teóricos. Esta vez, se les presentaron conceptos sobre cómo manejar los distintos tipos de equipos (protección individual, detección y descontaminación de agentes químicos) empleados en emergencias de este tipo.

El entrenamiento tuvo lugar en las instalaciones de la Marina y en el Ejército de Brasil. (Foto: Ejército Brasileño)

Esa etapa se llevó a cabo en instalaciones de la MB, donde también se realizó el primer ejercicio práctico de EXBRALC IV. En esta actividad, se simuló un evento de contaminación en una terminal portuaria. El desafío del grupo de capacitación fue recolectar muestras sospechosas de contaminación de agentes químicos, biológicos, radiológicos y nucleares, y entregar estas muestras a un laboratorio de análisis. La misión finalizó con la descontaminación de todo el personal.

“El ejercicio integrador buscó crear una situación en la que la autoridad marítima decidiera emplear la capacidad de respuesta de la Marina, restableciendo la condición operacional de una terminal portuaria y brindando beneficios a la sociedad brasileña”, explicó el Capitán de Navío Márcio da Mota Xerém, comandante del Centro para la Defensa Nuclear, Biológica, Química y Radiológica de la MB.

Además de este ejercicio, se llevaron a cabo tres talleres prácticos adicionales durante EXBRALC, esta vez bajo la coordinación del EB, en la Escuela de Instrucción Especializada. “Los dos primeros talleres abordaron simulaciones de ambientes contaminados con compuestos químicos industriales tóxicos en posibles situaciones cotidianas: un accidente en una estación de servicio, o bien en un contenedor con productos tóxicos en un puerto comercial”, comentó el Cap. Magno.

En estos escenarios, los estudiantes planificaron y realizaron el aislamiento y reconocimiento del sitio, recolección de muestras, tareas de protección personal contra agentes peligrosos y el registro de sus actividades, que terminó con los procedimientos de descontaminación.

El ejercicio final fue más grande, e incluyó el simulacro de un accidente con varias víctimas, donde  un autobús lleno de pasajeros se estrelló contra un camión que transportaba productos químicos.

Los participantes se dividieron en equipos con distintas tareas asignadas: logística, reconocimiento, primeros auxilios y clasificación, aislamiento del área, contención de la amenaza, recolección de muestras, evacuación de heridos y descontaminación, entre otros.

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