El avión militar más grande producido en Brasil a un paso de entrar en operación

Dos prototipos del KC-390 pasan por distintas fases de pruebas que reúnen en forma simultánea hasta a 150 militares de las Fuerzas Armadas de Brasil.
Nelza Oliveira/Diálogo | 5 febrero 2018

Capacitación y Desarrollo

El KC-390 vuela durante la fase de pruebas en la sede de Embraer, en Gavião Peixoto, estado de São Paulo. (Foto: Sargento Segundo de la FAB Bruno dos Santos Batista)

El 20 de diciembre de 2017 Embraer anunció que el KC-390, el avión militar brasileño más grande desarrollado y fabricado en el país, alcanzó la capacidad operacional inicial, que asegura las condiciones necesarias para que la aeronave entre en operación. Los dos prototipos de la aeronave tienen más de 1500 horas de vuelos de prueba y completaron más de 40 000 horas de prueba en tierra. Los dos prototipos KC-390 pasaron por distintas fases de pruebas en tierra y en vuelo desde 2015, lo que reunió en forma simultánea hasta 150 militares de las tres ramas: Ejército Brasileño (EB), Marina de Brasil (MB) y Fuerza Aérea Brasileña (FAB), bajo la coordinación de la FAB.

Imagen de la cabina de mando del KC-390. (Foto: Difusión Embraer)

En el transcurso de 2018 entregarán el primer KC-390 a la FAB, la primera clienta de la aeronave. Para alcanzar la capacidad final de operación, que otorgará el aval de la operatividad de la aeronave en misiones militares  la aeronave debe pasar por dos años más de pruebas con los militares, hasta finales de 2019.

“Nos complace anunciar la conquista de esta importante meta para el Programa KC-390”, dijo en un comunicado a la prensa Jackson Schneider, presidente y director ejecutivo de Embraer Defense & Security, división de la empresa encargada de los productos estratégicos y de defensa. “La fase de certificación avanzó de acuerdo a la planificación y las pruebas realizadas fueron satisfactorias, lo que probó la madurez de la aeronave y confirmó el desempeño y las capacidades anticipadas”.

Pruebas con los militares

El KC-390 reemplazará al carguero C-130 Hércules de la empresa Lockheed, que está en uso en la FAB desde que comenzó a producirse en la década de 1950. El nuevo avión tiene una capacidad para transportar hasta 80 pasajeros y 26 toneladas de carga, seis más que el C-130 Hércules. La aeronave está preparada para diversas misiones, como reabastecimiento en vuelo, búsqueda y salvamento, evacuación aeromédica y apoyo a las misiones humanitarias, transporte de tropas, lanzamiento de carga, tropas y paracaidistas, además de combate de incendios. El avión alcanza una velocidad máxima de 470 nudos (870 kilómetros por hora) y puede operar en ambientes hostiles, incluso desde pistas no preparadas o dañadas.

Desde que comenzó la fase de pruebas, se realizaron dos pruebas en vuelo de gran magnitud con personal militar, una en junio de 2016 para lanzar carga y otra en septiembre de 2017, con paracaidistas. Ambas reunieron a hombres de la FAB, el EB y la MB en la Base Aérea de Campo Grande, en Mato Grosso del Sur. La segunda contó con pruebas sin precedente de saltos nocturnos. Asimismo, hicieron ensayos de reabastecimiento de cazas en febrero de 2017, en la Base Aérea de Santa Cruz, en Río de Janeiro, pero solo con lo que se llama “contacto seco”, sin la transferencia efectiva de combustible.

Pruebas de lanzamiento de paracaidistas con el KC-390. (Foto: Sargento Segundo de la FAB Bruno dos Santos Batista)

Con los equipos instalados, el KC-390 puede realizar hasta dos operaciones de reabastecimiento en vuelo en forma simultánea. Las pruebas completas con la transferencia de combustible están programadas para llevarse a cabo durante el primer semestre de 2018 en Río de Janeiro. Los ensayos con la MB permitieron la certificación de los procedimientos de transporte de los vehículos de interés de la fuerza naval. “Todas ellas [las fases de prueba] son de gran provecho para el programa, además de permitir el inicio de la familiarización de los militares involucrados con la aeronave que, pronto, será la columna vertebral de la capacidad de transporte y reabastecimiento de Brasil”, afirmó Embraer en un comunicado para Diálogo.

“Realizamos ejercicios en tierra y en vuelo. De las pruebas en tierra, la más importante y la que contó con la participación de las tres fuerzas fue la de ensayos en la plataforma rig (un simulacro funcional y representativo de la aeronave) del sistema de manipulación y lanzamiento de cargas, en los que fueron probados y certificados los procedimientos de carga, fijación y descarga de los distintos tipos de cargamento, de plataformas a vehículos pesados. En esa misma instalación de ensayos hicimos todos los preparativos para la campaña de lanzamiento de carga en vuelo”, relató a Diálogo el Coronel Aviador Samir Mustafá, gerente del proyecto KC-390 en la Comisión Coordinadora del Programa Aeronave de Combate de la FAB. Las fases de prueba se extendieron a lo largo de 2017. “Las pruebas de lanzamiento de paracaidistas permitieron la certificación de los saltos, libres y enganchados, por las puertas laterales y por la rampa posterior de la aeronave, lo que incluyó saltos a gran altitud y también los que usan sistemas de visión nocturna”, afirmó.

Vuelos futuros

Fundada como empresa estatal en 1969, Embraer fue privatizada en 1994 y hoy es la tercera fabricante de aeronaves comerciales más grande del mundo, que tiene en su haber más de 8000 aviones producidos y cuenta con 18 000 empleados (el 85 por ciento de ellos en Brasil). La empresa tiene unidades industriales, oficinas y centros de distribución de piezas y servicios en las Américas, África, Asia y Europa. Pese a ser un conglomerado empresarial el Gobierno la considera estratégica, por lo que conserva una acción especial, llamada golden share, que le da el poder de vetar nuevos negocios.

A principios de 2018 surgieron reportajes en la prensa que especulaban que Embraer negociaba una unión con la estadounidense Boeing. En una nota a Diálogo, Embraer confirmó que ya tiene un acuerdo para venta y respaldo operacional del KC-390 con Boeing para mercados específicos donde se identificaron sinergias, pero por razones estratégicas no difundió cuáles son dichos mercados. La compañía brasileña también dijo que existe un gran interés en el KC-390 en el mercado internacional y confirmó que hay avances en las negociaciones con el Gobierno portugués para la venta de hasta seis aeronaves.

Puesto que se trata de propiedad intelectual desarrollada en Brasil, por cada avión que venda Embraer, el Gobierno brasileño obtendrá un beneficio que podrá reinvertirse en la economía. La FAB calcula que la demanda del mercado llegará aproximadamente a las 300 aeronaves exportadas en los próximos 20 años.

“Esperamos que esta aeronave tenga el éxito comercial digno del esfuerzo que se hizo para desarrollarla. En cuanto al producto, es una aeronave que supera las expectativas de cualquier cliente. Pudimos constatarlo en nuestros viajes de demostración de la aeronave, tanto en 2016 como en 2017, cuando todos los potenciales clientes de la aeronave quedaron encantados con sus capacidades y se sorprendieron positivamente”, agregó el Cnel. Samir.

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