La industria militar colombiana comercializa armas y tecnología en el escenario internacional

La industria militar ha trabajado arduamente en los últimos años para desarrollar nuevos productos y tecnología para combatir no solo al grupo guerrillero, sino también a otras organizaciones delictivas transnacionales.
Julieta Pelcastre | 25 enero 2014

Arma militar: El lanzagranadas MGL MK-1 utiliza municiones de 40 mm y puede disparar 18 proyectiles por minuto. Es fabricado por la Industria Militar de Colombia (INDUMIL). [Fotografía: INDUMIL]

La industria de equipos militares de Colombia, que generó ventas por $450 millones (USD) en 2013, está buscando incrementar las ventas mediante una agresiva comercialización de productos y servicios que pueden ayudar a los gobiernos y empresas privadas en la lucha contra los grupos del crimen organizado.

Los productos y servicios militares colombianos son de alta calidad y tienen mucha demanda en todo el mundo, dijo el General José Javier Pérez Mejía, Viceministro del Grupo Social Empresarial de Defensa (GSED), comentó la agencia de noticias colombiana Innova en un artículo publicado el 30 de diciembre de 2013. El GSED es parte del Ministerio de Defensa. La firma colombiana es responsable de dirigir y orientar la política corporativa de 19 compañías que están al servicio de la industria de la defensa.

"El futuro de la industria militar colombiana es prometedor. Creemos que en los próximos años podríamos estar en las grandes ligas durante los tiempos de paz, no de guerra", dijo el General José Javier Pérez Mejía, Viceministro del Grupo Social Empresarial de Defensa (GSED), el 30 de diciembre, a la agencia de noticias Innova Colombia.

El gobierno está comprometido con las negociaciones de paz realizadas en La Habana con los representantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Las FARC han luchado contra el gobierno durante 50 años. Un acuerdo de paz podría crear más oportunidades para que la industria de la defensa se enfoque en investigación y la innovación, y no en producir las armas y municiones que las Fuerzas Armadas necesitan para luchar contra las FARC, dijo Pérez Mejía.

Además de suministrar el equipo necesario para combatir a las FARC, en los últimos años la industria militar ha trabajado arduamente para desarrollar nuevos productos y tecnología para combatir no solo al grupo guerrillero, sino también a otras organizaciones delictivas transnacionales, según Germán Sahid Garnica, analista de seguridad de la Universidad del Rosario, en Bogotá.

"La industria militar está diversificando su cartera de servicios y equipos que generan una ventaja estratégica contra diversas amenazas criminales", comentó Sahid Garnica.

Mercado internacional

Ya que su industria militar vende más bienes y servicios en el mercado internacional, Colombia deberia forjar "amplias alianzas" cuando se trata de la comercialización de los productos al extranjero, declaró Pérez Mejía.

Realizar investigaciones para desarrollar nuevas tecnologías y otros productos es muy caro para las empresas de la industria militar, señaló Sahid Garnica.

Sin embargo, Colombia tiene la capacidad de exportar tecnología militar de calidad a precios razonables y también puede proporcionar conocimiento y entrenamiento de tropas que tienen experiencia en “combate asimétrico” en contra de una organización guerrillera, dijo Sahid Garnica.

"Colombia ha logrado combinar la doctrina y la práctica", agregó el analista de seguridad.

Crecimiento exponencial. Las fuerzas de seguridad de Colombia han aumentado drásticamente en la última década. En 2001, el país tenía 300,000 agentes de la Policía Nacional y las fuerzas militares. En 2012, el número de los agentes de la Policía Nacional y las fuerzas militares había aumentado a 450,000, de acuerdo con los reportes publicados.

Así también la industria militar del país, que ha desarrollado y producido armas tácticas y estratégicas para el uso de los militares contra las FARC y las organizaciones delictivas transnacionales, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), los Urabeños y los Rastrojos. Estos grupos están involucrados en el tráfico de drogas, el secuestro, la extorsión y otras actividades delictivas.

Las empresas colombianas impulsan la innovación

Entre las empresas colombianas que están desarrollando innovaciones en la tecnología relacionada con la seguridad están INDUMIL (Industria Militar de Colombia), COTECMAR (Corporación de Ciencia y Tecnología Marítima de Colombia), CODALTEC (Corporación de Alta Tecnología) y CIAC (Corporación de la Industria Aeronáutica de Colombia).

Algunas de las empresas son conocidas en todo el mundo. Por ejemplo, los analistas de la industria militar consideran que INDUMIL es una compañía de tecnología de vanguardia, con más de 57 años de experiencia en la producción y venta de municiones, explosivos y otras armas.

La compañía es conocida por desarrollar los rifles de asalto Galil SAR y Galil AR, la producción de bombas inteligentes para la Fuerza Aérea Colombiana y el mantenimiento de los vehículos de infantería del Ejército. También desarrolló la pistola Córdoba Colombiana. Paraguay, Chile, Perú y Ecuador se encuentran entre los primeros países en comprar la pistola semiautomática.

Cooperación naval

Además de producir armas y tecnología para mejorar la seguridad, algunas empresas de la industria militar también ayudan a los países a cooperar en la lucha contra el crimen organizado. Por ejemplo, en años recientes, COTECMAR desarrolló, construyó y exportó a Brasil cuatro lanchas de patrullaje fluvial LPR-40 MKII.

Brasil y Colombia trabajaron juntos en el desarrollo y el diseño de la lancha de patrullaje para el uso en el Río Amazonas. Oficiales navales de ambos países han estado trabajando en la iniciativa desde 2011.

El ‘7 de Agosto’

En diciembre de 2013, COTECMAR entrego un Navío para Patrullaje en Altamar (OPV, por sus siglas en inglés) a las Fuerzas Armadas de Colombia. La compañía tiene un contrato para entregar finalmente seis OPV a las Fuerzas Armadas.

El OPV también es conocido como “7 de Agosto”. Está diseñado para operar en colaboración con helicópteros y lanchas interceptoras de alta velocidad.

Además de las tareas de seguridad, el OPV también puede ayudar a los oficiales a proporcionar ayuda humanitaria en casos de desastres naturales y se puede utilizar en operaciones de búsqueda y rescate.

La industria militar de Colombia está edificando firmemente su capacidad de desarrollar y producir las embarcaciones, dijo Sahid Garnica.

"En diez años, Colombia será capaz de construir una flota estratégica, fragatas", agregó Sahid Garnica.

Mantenimiento de aeronaves de la Fuerza Aérea

El CIAC realiza el mantenimiento y la reparación de aeronaves altamente complejas. La compañía también está modernizando la aeronave EMB 312 T27 Tucano utilizada por la Fuerza Aérea Colombiana (FAC).

Como parte del programa de modernización, la aeronave Tucano estará equipada con nuevas alas y tren de aterrizaje, así como un nuevo sistema de navegación y comunicaciones Rockwell Collins.

A fines de 2013, Embraer Defesa & Segurança, una empresa brasileña, acordó certificar al CIAC para convertirse en la única empresa capaz de modernizar las aeronaves Tucano, excepto las pertenecientes a la Fuerza Aérea Brasileña.

Producción y modernización

El CIAC también está produciendo la aeronave T-90 Calima, que los oficiales usarán para fortalecer las capacidades del Grupo de Entrenamiento de Vuelo (GRUEV) de la Fuerza Aérea Colombiana.

El gobierno colombiano está estudiando la posibilidad de construir una planta para producir explosivos de nitrato de amonio porque los programas de desarrollo de infraestructura en Colombia en los próximos años se centrará en la construcción de carreteras, vías férreas y túneles", dijo el General Pérez Mejía.

La industria de la defensa colombiana colabora con Corea del Sur en la construcción de los barcos para patrullaje oceánico y con Israel en la fabricación de piezas para el rifle Galil.

La industria de la defensa ayuda a proporcionar seguridad

Las armas y las innovaciones tecnológicas desarrolladas por la industria militar son importantes para la defensa nacional de Colombia, explicó Sahid Garnica.

"Colombia se da cuenta de que para desarrollar el poder del estado en términos tradicionales, es necesaria una industria militar permanente", comentó Sahid Garnica. "La tecnología de la industria de la defensa es importante en la lucha contra la delincuencia. El trabajo de inteligencia es el arma más poderosa que las Fuerzas Armadas tienen para desmantelar las estructuras del crimen organizado transnacional."

La industria de la defensa puede marcar una diferencia en el campo de las operaciones al producir armas y tecnología que proporcionen a las fuerzas de seguridad una ventaja estratégica, comentó el Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, en noviembre de 2013, en la inauguración del Primer Encuentro de la Industria de la Defensa.

En 2013, la industria militar colombiana contribuyó al éxito de una parte de la iniciativa de seguridad conocida como "Espada de Honor", en la que participan cuatro fuerzas navales de Colombia y la Fuerza de Tarea Conjunta contra el Tráfico de Drogas, "Poseidón", según el diario El Tiempo.

La Marina Colombiana capturó a 417 presuntos narcotraficantes, entre ellos 154 presuntos miembros de pandillas, dijeron las autoridades. Las fuerzas navales también decomisaron 64 toneladas de cocaína, con un valor estimado de $16 mil millones (USD).

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