En los últimos años, China ha desplegado en Latinoamérica una versión singular de su llamada “diplomacia del lobo guerrero”, caracterizada por un tono confrontativo en redes sociales y declaraciones públicas, mientras promueve campañas culturales, económicas y digitales que buscan presentarla como un socio confiable en la región. Esta estrategia dual, en la que conviven la polémica y la seducción, despierta preguntas sobre su impacto en la opinión pública, el espacio informativo y los lazos bilaterales.
El término “lobo guerrero” remite tanto a una exitosa saga de cine patriótico chino como al estilo combativo de ciertos diplomáticos del Partido Comunista de China (PCCh). Como señala la revista de actualidad The Diplomat, esta retórica se intensificó tras el brote de COVID-19, en un intento por contrarrestar acusaciones sobre manejo de la pandemia por parte de China y proyectar fuerza en el escenario internacional.
En Latinoamérica, la actitud del lobo guerrero se ha hecho sentir en respuestas inmediatas y confrontaciones de diplomáticos chinos frente a críticas sobre derechos humanos, inversiones o influencia geopolítica. El objetivo, explica The Diplomat, es contener narrativas adversas mediante redes sociales o medios estatales, consolidando así la presencia de China en la región.
Un estudio titulado Los muchachos que gritaron ¡Lobo Guerrero!, publicado en la revista Colombia Internacional, subraya que, aunque algunos diplomáticos optan por un estilo agresivo, la estrategia de China en Latinoamérica combina esa retórica con mecanismos clásicos como la cooperación económica, la visibilidad política y la diplomacia cultural.
Aunque la actitud belicosa ha disminuido en todo el mundo, en Latinoamérica la ofensiva digital persiste. Según el laboratorio de ideas Brookings Institution, los diplomáticos chinos usan plataformas como X para responder directamente a periodistas o críticos, a menudo con mensajes sarcásticos o confrontativos.
“Es importante entender que la estrategia de China, también en lo político y diplomático, sigue en evolución. Muchas veces se interpreta lo que ocurre como un resultado, cuando en realidad es parte de un proceso”, dijo a Diálogo Vladimir Rouvinski, director del Departamento de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad ICESI en Colombia. “Pekín muestra capacidad constante para ajustarse a los contextos y, al hacerlo, también los modifica”.
Respuestas públicas: casos emblemáticos
En México, la embajada china acusó en X, el 31 de julio, a Larry Rubin, presidente del laboratorio de ideas estadounidense American Society, de actuar con “mentalidad hegemonista” y “arrogancia”, tras advertir Rubin sobre los riesgos para México de que se acerque al grupo BRICS, en particular a Rusia y China, según reportó El Economista.
La misma embajada tildó a la compañía de artes escénicas Shen Yun, con sede en los Estados Unidos, y a su espectáculo, operado por el movimiento religioso Falun Gong, que presenta danza clásica china, música orquestal y actuaciones vocales, como una “herramienta política” utilizada por “una secta herética antisocial y antihumana”..
En diciembre de 2024, tras un anuncio conjunto de los Estados Unidos y Costa Rica sobre la intromisión de grupos cibercriminales chinos, el consejero de la Embajada de China en Costa Rica Xu Tiefei, publicó en X: “Guiado por el Norte, perderá el norte”. La declaración conjunta se emitió tras una revisión exhaustiva de la ciberseguridad en la que se detectó el hackeo de grupos criminales con sede en China en los sistemas de telecomunicaciones y tecnología de Costa Rica.
En Colombia, el embajador Zhu Jingyang reaccionó a un informe de Deutsche Welle sobre la censura del chatobto chino Deepseek, calificándolos de “odiadores de China” y “estúpidos”. También acusó al medio local Entorno de difundir información falsa sobre la llamada “trampa de la deuda” atribuida a China.
“La retórica confrontativa de Pekín no surge de decisiones individuales de sus diplomáticos. Aunque algunos mensajes parezcan espontáneos, responden a lineamientos desde el Partido Comunista de China”, destacó Rouvinski. “Embajadas, medios y campañas digitales forman parte de un ecosistema coordinado, lo que hace que esta estrategia resulte efectiva y difícil de contrarrestar”.
Control informativo y sus riesgos
La estrategia de China va más allá de las respuestas públicas e impulsa una ofensiva digital que difunde narrativas favorables y desacredita voces críticas. Este “poder blando” opera como herramienta geopolítica: campañas, alianzas locales y diplomacia digital buscan moldear el ecosistema informativo, reforzar la legitimidad de China y contener a potencias rivales, con riesgos para la libertad de expresión y el pluralismo, indica el centro de ideas centroamericano Expediente Abierto.
Según el mismo reporte, China adapta sus narrativas a cada país, exige cooperación “sin condiciones”, minimiza críticas a su modelo político y oculta violaciones a derechos humanos. Además de las embajadas y diplomáticos, utiliza medios estatales como Xinhua y CGTN en Español, prensa local afín y actores académicos o políticos.
Estas tácticas corresponden al concepto de Manipulación e Interferencia de Información Extranjera, aplicado para moldear la opinión pública, influir en procesos políticos y ampliar la influencia del PCCh, señala Expediente Abierto.
“El verdadero impacto de China aún está por verse”, advierte Rouvinski. “Con recursos, conocimiento y redes que pocos pueden igualar, el PCCh ha ganado influencia en universidades y la opinión pública, construyendo en la última década una imagen positiva en gran parte de Latinoamérica”.
Desafíos para los gobiernos de la región
Según Rouvinski, muchos gobiernos latinoamericanos responden sin una visión estratégica clara a la diplomacia china. “Siguen atrapados en la narrativa del sur global el antiimperialismo sin reconocer que detrás hay cálculos estratégicos de Pekín”, dice Rouvinski. “Al negarse a ver esa realidad, corren el riesgo de quedar atrapados en vínculos de dependencia difíciles de controlar”.
“China seguirá combinando retórica agresiva y diplomacia amistosa mientras le genere resultados. Al ser un régimen centralizado y autoritario, posee la capacidad de ajustar con rapidez su estrategia y redirigir el rumbo cuando lo considere necesario”, remachó Rouvinski. “Esto significa que Latinoamérica enfrentará de China una política flexible, calculada y difícil de anticipar”.


