En Brasil, China se está expandiendo en dos sectores industriales estratégicos, la fibra óptica y el acero. Más de la mitad del mercado nacional de fibra óptica, que compra unos 10 millones de kilómetros de fibra al año, se importa, principalmente de China. Según el portal de comercio exterior del gobierno brasileño, Comex Stat, se pasó de una importación de fibra de Pekín en 2022 por valor de unos USD 11,5 millones a una importación en 2024 de fibra china por valor de USD 18,5 millones.
En cuanto al acero, según un reciente informe del Instituto del Acero de Brasil, que representa a las empresas siderúrgicas del país, de 2023 a 2024 se produjo un aumento significativo de las importaciones brasileñas de acero chino, del 50 por ciento, pasando de 2,89 millones de toneladas en 2023 a 3,3 millones de toneladas en 2024, de un total de 4,8 millones de toneladas importadas. Los datos indican que China se ha convertido en el mayor exportador de este producto a Brasil en detrimento de la producción interna del país latinoamericano, que cayó un 6,5 por ciento en el mismo periodo.

“Es una avalancha de acero chino. Es inaceptable y absurdo”, declaró a CNN Brasil Marco Polo Lopes, presidente del Instituto del Acero de Brasil.
Con el 1,8 por ciento de la producción mundial de acero, Brasil ocupa el noveno lugar en la lista de productores, dominada por China, con una cuota mundial del 54,7 por ciento. La invasión de acero chino en el país latinoamericano también está impactando en las exportaciones brasileñas del material. En 2024, 9,6 millones de toneladas de acero salieron de Brasil, por valor de USD 7700 millones. Estas cifras representan una reducción del 18,1 por ciento en cantidad y del 21,9 por ciento en valor, respectivamente, en comparación con el mismo período de 2023.
«La excesiva capacidad de producción de China se traduce en la exportación de grandes volúmenes de acero a bajos precios, afectando la competitividad de las empresas nacionales”, explica a Diálogo el economista brasileño Lucas Ferro, especialista en Inteligencia de Mercados y Comercio Internacional.
Dumping y otras prácticas predatorias
Según los expertos, la crisis de estos sectores fue provocada por prácticas de dumping. Pekín exporta a precios por debajo del valor de mercado, perjudicando a los productores locales.
“Esta estrategia es posible gracias a una combinación de factores, como la elevada capacidad de producción y las políticas gubernamentales que subvencionan a la industria china”, afirma Ferro. Según el economista, “el Gobierno de Pekín ofrece incentivos como créditos blandos, subvenciones directas y control de los costes de los insumos, lo que permite a las empresas exportar a precios artificialmente bajos”.
Las medidas proteccionistas adoptadas por algunos países, imponiendo aranceles y cuotas, también redirigen el exceso de producción hacia mercados más abiertos, como Brasil. “Esta dinámica intensifica la presión sobre la industria local, lo que requiere estrategias eficaces para proteger el mercado interno”, dice Ferro.
En el sector del acero, en abril de 2024, el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (MDIC) creó cuotas de importación para determinados productos siderúrgicos. Si se superan las cuotas, el impuesto de importación es del 25 por ciento durante un periodo de 12 meses.

En octubre de 2024, el sector de la fibra óptica también vio aumentar los impuestos de importación al 35 por ciento durante seis meses. “Sin embargo, la eficacia de estas medidas depende de una vigilancia constante y una sólida cooperación internacional”, afirma Ferro.
Además del dumping, China emplea otras prácticas depredadoras en el comercio del acero, como el contrabando técnico y la elusión. “El contrabando técnico consiste en infravalorar o clasificar erróneamente los productos para evitar aranceles más elevados. La elusión, por su parte, consiste en modificar ligeramente el producto o enviarlo a través de terceros países para eludir las medidas antidumping”, afirma Ferro. Según el experto, “estas estrategias socavan la eficacia de las barreras comerciales e intensifican la competencia desleal en los mercados mundiales”.
En 2024, también las empresas chinas de cables de fibra óptica fueron acusadas de dumping por dos empresas extranjeras que operan en Brasil, Prysmian y Furukawa.
“Aquí en Brasil, el precio de la fibra óptica china es un 60 por ciento inferior debido a los incentivos fiscales que el Gobierno chino aplica a quienes exportan fibra y cables», declaró el presidente de Prysmian en Brasil, Emerson Tonon, al sitio de noticias Convergencia Digital. Mientras que un kilómetro de fibra producida en Brasil cuesta USD 6, la importada de China cuesta USD 2,50.
La directora jurídica de Prysmian, Inaiê Reis, advirtió de los riesgos para Brasil de la expansión china. «El país será rehén de China en el sector de la fibra óptica», afirmó.
Pérdida de puestos de trabajo

Entre las principales consecuencias de la competencia desleal china están el cierre de fábricas y la pérdida de puestos de trabajo en Brasil. Según el diario Estado de Minas, en 2023 Gerdau, una de las mayores siderúrgicas del país, despidió a 700 trabajadores y redujo la producción de sus fábricas en Brasil debido al impacto de las exportaciones chinas. Además, en 2024, tuvo que suspender durante cinco meses los contratos laborales de unos 50 de sus trabajadores en la planta de São José dos Campos, en el estado de San Pablo.
«La paradoja es que las empresas mineras brasileñas exportan mineral de hierro a China, que lo transforma en acero y devuelve el producto a un precio inferior al del propio acero brasileño», declaró el sindicalista Weller Gonçalves al sitio brasileño de información económica Exame.
Debido a la invasión china, la planta de fibra óptica de Prysmian en Sorocaba, en el estado de San Pablo, cerró temporalmente en 2023 y en 2024 operó muy por debajo de su capacidad. De los 250 000 km de cables y fibras que puede fabricar al mes, Prysmian produce 100 000 km, según relata el sitio de noticias Convergencia Digital.
Con el mercado de la fibra óptica, China también está penetrando en regiones que le interesan para la explotación de recursos, como la Amazonia. En el proyecto ‘Programa Norte Conectado’, iniciado en 2023 para instalar 12 000 km de cabos de fibra óptica en los ríos de la cuenca amazónica, se han utilizado hasta ahora fibras ópticas de la china ZTT Submarine Cable & System, que las envió directamente de China al puerto de Manaus, en el estado de Amazonas. En 2019, el Banco Mundial había excluido a ZTT de sus proyectos de financiación durante 20 meses debido a “prácticas fraudulentas en el proyecto de rehabilitación de transmisión y distribución de Lusaka, en Zambia”. El proyecto en Amazonia cubrirá unas 60 ciudades y 10 millones de personas.
“El principal mecanismo de protección es un gran aumento de tarifas porque ofrece una protección más completa e inmediata contra los precios artificialmente bajos, estabilizando el mercado interno y permitiendo que la industria brasileña mantenga su competitividad”, afirma Ferro. Según el experto, “esta estrategia impide que la sobreproducción china afecte al mercado local” al ofrecer un escudo contra las prácticas de competencia desleal.



