Más de 250 ciudadanos panameños con padecimientos oculares pasaron una evaluación previa, para someterse a cirugías oftálmicas entre el 5 y el 14 de agosto en David, distrito de la provincia Chiriquí, en Panamá, en el marco del ejercicio PANAMAX ALFA 2024.
Médicos militares, parte de un Ejercicio de Entrenamiento de Preparación Médica en Oftalmología (MEDRETE), al que se refieren como EYEDRETE, un ejercicio conjunto dirigido por el Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM) y llevado a cabo por la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (JTF-Bravo), realizaron cirugías en el Hospital Rafael Hernández, de la Caja de Seguro Social (CSS) de Panamá. El personal médico estaba compuesto por 15 cirujanos y 15 auxiliares, entre enfermeros y paramédicos.
“Estas EYEDRETEs son coordinadas con las autoridades locales del país anfitrión, incluyendo al Ministerio de Salud y la Embajada de los EE. UU. en la nación”, dijo a Diálogo el 3 de septiembre el doctor Miguel Coello, coordinador médico de JTF-Bravo. “Además, colaboran otras entidades del gobierno como las aduanas y diferentes entidades, que otorgan permisos para que los oftalmólogos de la brigada, con sus credenciales aprobadas, puedan ejercer de forma temporal y gratuita”.
El Dr. Coello ha coordinado muchas más brigadas médicas en Honduras, Guatemala y Panamá a lo largo de los años. EN 2007, En 2007, tras el gran terremoto de 8 grados en Perú, coordinó una EYEDRETE con un contingente de la JTF-Bravo para apoyar de inmediato a la pobliación en las áreas más dañadas.
La Embajada estadounidense informó que en 2024, las cirugías oculares en Panamá fueron 257. Aún cuando solo estaban programadas 150 intervenciones, la cobertura fue ampliada porque la lista de espera era de 300 personas. En 2023 fueron 263 pacientes pero realizaron 288 cirugías, porque algunos beneficiarios fueron intervenidos con más de un procedimiento.
Nueva Vida

Para Ildaura Bonilla, de 60 años y residente de la provincia Chiriquí, la pérdida de visión comenzó durante la pandemia de COVID-19. Aunque ya tenía alguna afectación, su vista disminuyó drásticamente en esa época. Su padecimiento la llevó a tomar resoluciones que alteraron su vida y afectaron su economía familiar.
“Tuve que renunciar a mi trabajo. No me era posible seguir, porque en el trayecto de la casa a mi labor me caía por falta de visión. Mi familia estaba muy preocupada de que algo más grave me ocurriera en la calle y perdí mi independencia por completo”, dijo Bonilla a Diálogo. “El doctor me diagnosticó cataratas severas en ambos ojos a consecuencia de la diabetes”.
Durante la brigada EYEDRETE de julio de 2023, doña Ildaura fue sometida a su primera cirugía, en el ojo derecho. Un año después, el 7 de agosto de 2024, después de realizar algunos trámites en el Ministerio de Salud de Panamá, fue enviada a la brigada de JTF-Bravo instalada en David, donde le realizaron la segunda cirugía, esta vez en su ojo izquierdo. “Al día siguiente de la operación, cuando me quitaron el parche, vi claro todo. Fue una alegría muy grande volver a ver la luz”, recordó.
Cuando abrió los ojos, fue una sorpresa encontrar nuevamente frente a ella al Dr. Coello y al personal médico militar que realizaron ambas cirugías. Ahora disfruta de la recuperación total de su visión.
“Ya puedo ver, ayudar en muchas cosas y leer, ver y hacer cosas que yo antes ya no podía. Para mí eso me ha devuelto la vida. Ahora puedo seguir adelante, independiente. En el EYEDRETE yo evalué el trato humanitario que tienen hacia las personas. Si vuelven, seguro en mí tendrán un apoyo”, dijo.
País amigo
La embajadora de los EE. UU. en Panamá Mari Carmen Aponte, viajó a David el 8 de agosto, para hacer oficial la donación de un centro humanitario de almacenamiento valorado en USD 1 millón, que aumentará la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia en las provincias de Chiriquí, Bocas del Toro y Veraguas; y en la comarca indígena Ngäbe Buglé.
“Cuando visité Chiriquí el año pasado [2023] nos pidieron traer programas humanitarios. Hoy cumplimos ese compromiso como país amigo”, dijo la embajadora Aponte. “Este centro humanitario que entregamos al Sistema Nacional de Protección Civil, permitirá atender rápidamente a la población en caso de emergencias y desastres naturales. Es hermoso ver como estos programas humanitarios entre nuestros dos países llevan bienestar a miles de familias”.
Durante su visita, la embajadora realizó un recorrido por el hospital Rafael Hernández, para observar el trabajo de JTF-Bravo.
“Desde 2013, cada año se realiza al menos una jornada de cirugías de cataratas entre el personal médico del Comando Sur y las autoridades de salud de Panamá, quienes hasta la fecha devolvieron la visión a más de 2000 panameños”, informó la Embajada de los EE. UU. en Panamá. “Anteriormente, se habían realizado estas jornadas en las provincias de Panamá y Veraguas. Esta es la primera jornada de cirugías en que el personal del Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social participan de manera conjunta con los médicos estadounidenses”.
Futuro luminoso
El Dr. Coello relató que para que la misión EYEDRETE logre el objetivo deseado de beneficiar a ciudadanos como Bonilla, deben planificar con un año de antelación. Por eso, “desde finales de agosto de 2024 comenzamos los preparativos para el 2025, porque los fondos para realizar los EYEDRETE de JTF-Bravo provienen del Departamento de Defensa de los EE. UU. a través de SOUTHCOM y cuando un proyecto es aprobado, da acceso a los fondos necesarios para comprar los implementos que serán utilizados en cada brigada”, aseguró.
La embajadora Aponte finalizó subrayando “el compromiso de los Estados Unidos, para seguir fortaleciendo la relación entre ambos países a través de esfuerzos de asistencia humanitaria, que beneficien a toda la población”.