FTC-Bravo promueve cooperación regional desde hace 36 años

La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo promueve cooperación y seguridad regional en Centroamérica.
Geraldine Cook/ Diálogo | 17 abril 2019

Capacitación y Desarrollo

Líderes de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo visitan Costa Rica, el 6 de diciembre de 2018, en apoyo de un ejercicio de preparación médica. (Fotos: Aerotécnico Jefe de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Destinee Sweeney)

La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo (FTC-Bravo) cumple 36 años de ser un socio de confianza para Centroamérica y otros países. La fuerza de tarea, un comando subordinado del Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), está en la Base Aérea Soto Cano, en Comayagua, Honduras, desde su creación en 1983, cuando ambos países firmaron un acuerdo de asociación para promover la seguridad, estabilidad y prosperidad en el hemisferio occidental.

Pacientes de Huehuetenango, Guatemala, esperan en fila para registrarse y recibir atención médica y odontológica, como parte del Ejercicio de Entrenamiento de Preparación Médica en febrero de 2018, que ofreció asistencia médica a más de 1500 pacientes. (Foto: Teniente Kristine Racicot de la Marina de los EE. UU.)

“FTC-Bravo cumple una misión supremamente importante tanto para los EE. UU. como para nosotros”, dijo el General de División del Ejército de Honduras René Orlando Ponce Fonseca, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras. “Lo fundamental es resaltar la amistad, la cordialidad y la coordinación”.

La colaboración entre los EE. UU. y Honduras data de la década de 1960, cuando las fuerzas armadas de ambos países comenzaron a realizar ejercicios de entrenamiento combinado. El Gobierno de los EE. UU. utilizó la Base Aérea Palmerola, actual Base Aérea Soto Cano, como base de operaciones para apoyar sus objetivos de política exterior en la década de 1980. En 1983, el Congreso de los EE. UU. autorizó la creación de una fuerza de tarea conjunta, llamada al principio Fuerza de Tarea Conjunta-11, para después tomar el nombre de FTC-Alpha. En 1984, la fuerza adoptó su nombre actual: FTC-Bravo.

La misión inicial apoyó tareas de mando y control, administrativas y logísticas para ejercicios, despliegues y proyectos humanitarios y comunitarios. La fuerza de tarea comenzó a trabajar con todos los socios centroamericanos en operaciones conjuntas y combinadas, además de apoyar iniciativas de seguridad.

La base aérea trabaja las 24 horas para realizar misiones de asistencia humanitaria y de ayuda ante catástrofes, sincronizar operaciones contra redes criminales transnacionales, participar en ejercicios multilaterales con naciones amigas y construir las capacidades de estos países para promover la cooperación y seguridad regionales. “Estamos trabajando bajo los mismos objetivos ya que el hemisferio está amenazado por el narcotráfico, el tráfico de armas, el terrorismo. Si trabajamos juntos ayudamos a que las naciones tengan fuerzas bien equipadas y entrenadas, capaces de proporcionar respuestas rápidas y en tiempo y forma ante los problemas que surjan”, manifestó el Gral. de Div. Ponce.

La FTC-Bravo tiene un Estado Mayor Conjunto y cinco comandos de apoyo de misión principales: el 612.º Escuadrón de la Base Aérea, el Batallón de Fuerzas del Ejército, el Primer Batallón del 228.º Regimiento de Aviación (1-228.º), las Fuerzas de Seguridad Conjunta, y el Elemento Médico (MEDEL). “Estamos aquí para brindar asistencia humanitaria y ayuda ante catástrofes, para coordinar esfuerzos para combatir al crimen organizado transnacional y construir las capacidades de nuestros socios”, dijo el Coronel del Ejército de los EE. UU. Kevin Russel, comandante de la FTC-Bravo. 

Tres décadas de colaboración

Como parte de sus operaciones, la FTC-Bravo lleva a cabo los Entrenamientos de Preparación Médica (MEDRETE en inglés), ejercicios de construcción de capacidades, como el Ejercicio Centroamérica Compartiendo Conocimientos y Experiencias Operacionales Mutuas (CENTAM SMOKE en inglés), para entrenar unidades regionales de bomberos, entre otras tareas con Honduras y con vecinos regionales. “Con la FTC-Bravo hay una gran cooperación”, dijo el Gral. de Div. Ponce. “Hemos coordinado operaciones de reconocimiento aéreo con sus naves y nos han apoyado continuamente en misiones aeromédicas en diferentes puntos del país”.

Durante 36 años, la FTC-Bravo proporcionó asistencia humanitaria y respuesta ante catástrofes naturales y contingencias. Además, llevó a cabo entrenamientos militares y civiles para reforzar la relación de los EE. UU. con sus socios centroamericanos. Tan solo las brigadas humanitarias de MEDRETE atendieron a más de 480 000 personas en Centroamérica y el Caribe desde 1993.

Representantes de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo asignados al Batallón de Fuerzas del Ejército asistieron al Día de Artillería con sus homólogos hondureños en Zambrano, Honduras, el 4 de diciembre de 2018. (Fotos: Aerotécnico Jefe de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Destinee Sweeney)

“La FTC-Bravo es conocida en la región por sus brigadas médicas. Cuando es necesario, la FTC-Bravo está presente para dar respuesta”, dijo el Dr. Ricardo Avilés, oficial médico de enlace de la FTC-Bravo de Honduras desde 1994. “Los MEDRETE llegan a lugares a los que es difícil llegar. El trabajo conjunto del personal del Ministerio de Salud y la FTC-Bravo tiene un impacto en la región que asistimos”. 

Impacto local

Para Honduras, ese impacto es claro. "El Congreso Nacional de Honduras reconoció a la FTC-Bravo por ayudar a erradicar en el país enfermedades como el sarampión y la poliomielitis, además de colaborar en situaciones de brotes como la tosferina”, dijo Avilés. “La FTC-Bravo apoyó al Ministerio de Salud de Honduras en tareas de inmunización de forma regular. Solo el 40 por ciento de los pacientes estaba inmunizado en regiones como Gracias a Dios y Olancho. Nosotros aumentamos la cobertura de inmunización del 40 al 98 por ciento”.

Para el Teniente Coronel de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Christopher Cook, comandante del 1-228.º regimiento, el impacto histórico de la FTC-Bravo se basa en la consolidación de sus lazos duraderos con países de la región. “Hemos construido y desarrollamos relaciones duraderas; brindamos asistencia humanitaria, ayuda en caso de catástrofes y colaboración para promover los intereses de los EE. UU., al construir relaciones entre socios estratégicos en toda el área de operaciones de SOUTHCOM”, dijo el Tte. Cnel. Cook. “Históricamente, el 1-228.º es un recurso de desarrollo profesional para unidades de aviación de naciones amigas, con expertos en la materia que instruyen sobre las mejores prácticas en la ejecución de misiones de aviación”.

La región centroamericana es propensa a sufrir catástrofes naturales debido a su ubicación geográfica. La FTC-Bravo demostró su apoyo regional durante los esfuerzos de rescate y la operación de recuperación posterior al impacto del huracán Mitch en octubre de 1998; el terremoto de magnitud 8.0 en Perú en agosto de 2007; y en las islas de Sotavento luego del huracán María en septiembre de 2017, entre otras misiones.

Socio regional confiable

Para Guatemala, la FTC-Bravo es un socio sólido. “La cooperación internacional que brinda la FTC-Bravo para el combate a las amenazas en la región centroamericana es importante tanto en el ámbito de entrenamiento para las fuerzas del Ejército de Guatemala, como en el apoyo operacional interagencial”, dijo el General de División del Ejército de Guatemala Julio César Paz Bone, jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional de Guatemala. “La FTC-Bravo y Guatemala llevan a cabo ejercicios aéreos, terrestres y marítimos regularmente para entrenamiento táctico, operacional y estratégico, asistencia humanitaria y en caso de catástrofe, y operaciones de paz entre las fuerzas armadas de distintos países", indicó. El Ejército de Guatemala participa en instancias locales de MEDRETE, en donde además de brindar asistencia médica a residentes en zonas remotas, también se prepara para responder a posibles catástrofes naturales.

Desde 2014, la FTC-Bravo entrenó a más de 1500 miembros de las Fuerzas Armadas de Guatemala. “Se ha logrado un ambiente de confianza mutua para desarrollar una dinámica interoperacional entre las fuerzas armadas para abordar de mejor forma las amenazas comunes que afectan al istmo centroamericano”, agregó el Gral. de Div. Paz.

El Salvador también se benefició a partir de los esfuerzos de la FTC-Bravo para facilitar la interoperabilidad entre las fuerzas armadas de la región, en especial en la lucha contra amenazas emergentes en Centroamérica. “FTC-Bravo es importante para consolidar coordinaciones regionales en la lucha de amenazas comunes”, dijo el General de División Félix Núñez Escobar, jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada de El Salvador. “Tienen los recursos, materiales, y tecnologías más avanzadas a disposición en el área centroamericana lo que facilita su rápido empleo, en caso de solicitud de ayuda de alguna institución militar de la región”, expresó el Gral. de Div. Núñez. 

Con su sólida presencia en la región, el alcance de la FTC-Bravo es prueba contundente de los esfuerzos para colaborar, apoyar e interoperar con sus vecinos centroamericanos. “Los EE. UU. están aquí, y la gente no tiene que mirar más allá de la FTC-Bravo en la Base Aérea Soto Cano para comprender que a los EE. UU. les importa la región, nuestro vecindario y nuestros socios”, concluyó el Cnel. Russell.

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