La JTF-Bravo asesora y educa a la comunidad hondureña

El llanto de los bebés y las risas de los niños que juegan inundan la sala de espera en una pequeña clínica en una aldea remota en las montañas, mientras docenas de madres esperan para ser atendidas.
Sargento Tercero Eric Summers Jr./ Relaciones Públicas de JTF Bravo. Editado por Diálogo | 2 julio 2019

Capacitación y Desarrollo

Una niña hondureña observa mientras su madre recibe instrucciones de salud preventiva durante un Ejercicio de Entrenamiento en Preparación Médica Pediátrica, el 23 de mayo de 2019, en La Paz, Honduras. Las misiones de MEDRETE permiten que el personal de la JTF-Bravo entrene en sus áreas de especialización, además de proporcionar un servicio y fortalecer la relación con la nación anfitriona. Los militares examinaron a unos 120 pacientes durante la misión.

Médicos del Elemento Médico (MEDEL en inglés) de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo y del Batallón N.º 1 del Regimiento de Aviación N.º 228, trabajaron en conjunto para evaluar las necesidades de Florida de San José, una pequeña comunidad de La Paz, Honduras, durante un Ejercicio de Entrenamiento en Preparación Médica (MEDRETE en inglés) Pediátrica el 22 y 23 de mayo.

“Asesoramos en materia de desnutrición y abordamos esta problemática en una comunidad pediátrica local, que seleccionó el Ministerio de Salud de Honduras”, dijo la Capitán del Ejército de los EE. UU. Allyssa Montemayor, enfermera registrada de MEDEL y oficial a cargo del MEDRETE. “Llevaron a cabo una evaluación en donde estudiaron a una comunidad, para ver cuáles eran sus necesidades de salud pública. Después de identificar las necesidades, quisieron que recopiláramos más datos sobre estos asuntos. Reunimos todos estos datos y los enviamos al Ministerio de Salud, con la esperanza de crear políticas de salud pública y que nuestros médicos, enfermeras y proveedores recibieran entrenamiento real con la población, en un entorno de salud pública”.

El equipo médico para examinar a niños de 6 meses a 5 años de edad estuvo formado por una enfermera certificada, médicos, y una enfermera y un técnico de salud pública.

“Cuando llegamos, hablamos con madres y niños y les pedimos que completaran los formularios”, dijo la Cap. Montemayor. “Luego fueron a la primera estación con los médicos y enfermeras; medimos su estatura, peso, circunferencia braquial y también sus niveles de hemoglobina”.

La Cap. Montemayor explicó que la hemoglobina es una molécula hallada en los glóbulos rojos, que transporta oxígeno al resto del cuerpo. Si los análisis evidencian ciertos niveles, esto puede ser un indicativo de desnutrición.

“Colocamos todos los valores en la calculadora estadística para determinar si el niño está desnutrido o no”, continuó. “Los resultados también consideran la elevación del lugar donde se realiza el estudio. Todo esto es muy importante porque a mayor altura del lugar en donde se hace el estudio, la persona requiere más hemoglobina en su sangre, porque significa que hay menor presión del aire para respirar cantidades adecuadas de oxígeno.

“Ambos estudios se realizaron en marzo y mayo; descubrimos que casi el 50 por ciento de los niños no tenían suficiente hemoglobina en la sangre, lo que indicaba anemia grave”, explicó. “Es un tipo de anemia que puede evitarse con una nutrición adecuada”.

El Especialista del Ejército de los EE. UU. Colin Yap, médico del Elemento Médico de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo, pincha el dedo de una niña para medir sus niveles de hemoglobina, durante un Ejercicio de Entrenamiento en Preparación Médica Pediátrica, el 23 de mayo de 2019 en La Paz, Honduras. Las misiones de MEDRETE permiten que el personal de la JTF-Bravo entrene en sus áreas de especialización, además de proporcionar un servicio y fortalecer la relación con la nación anfitriona. Los militares examinaron a unos 120 pacientes durante la misión.

Miembros de la sección de salud pública de MEDEL también tuvieron un papel clave durante el entrenamiento.

“MEDRETE pretende dejar un legado duradero y la salud pública tiene un papel importante en este proceso”, explicó la Cap. Montemayor. “No podemos curar ni solucionar sus problemas, pero podemos darles educación, que se transmitirá de generación en generación, y probablemente los ayude a prevenir estos problemas en el futuro”.

El Mayor del Ejército de los EE. UU. Jorge Chaves, enfermero de salud pública de MEDEL, coincide en que estos  impactos pueden generar cambios a futuro. Mientras realiza estudios en el área, también habla con los residentes locales sobre la alimentación de los niños, vacunas y precauciones de higiene y ambientales.

“La educación suele ser el primer paso del cambio”, dijo el May. Chaves. “Si ponemos estos asuntos en su lugar podremos lograr un impacto que perdure. Podremos tener un impacto de modo que la comunidad desarrolle una perspectiva de salud con el tiempo. Si recopilamos esa información hoy y recurrimos a ella en el futuro tendremos dos puntos de comparación, para saber si las intervenciones son eficaces.

Además de brindar información de salud preventiva a la comunidad, el departamento de salud pública también recopila datos del entorno, incluyendo análisis de mosquitos para encontrar qué enfermedades pueden transportar, además de análisis de agua. Los resultados también se envían al Ministerio de Salud de Honduras.

Los MEDRETE no solo brindan información a la nación anfitriona; también sirven como aprendizaje para todos los involucrados.

“Quieren que estemos allí, nos esperan con gusto para trabajar juntos; es emocionante para ellos y muy instructivo para nosotros”. Sobre el trabajo con médicos locales, el May. Chaves dijo que “a veces podemos hacer lo correcto y lo hacemos de distintas formas. Es una oportunidad de aprender las técnicas y prácticas que funcionan en ese ambiente, mientras que ellos pueden aprender de nosotros las mejores prácticas y cómo aplicar los recursos que tenemos”.

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