Jamaica encuentra nuevas formas de combatir el tráfico ilegal

Jamaica Finds New Ways to Combat Illicit Trafficking

Por Dialogo
febrero 04, 2015





Descubierta por Cristóbal Colón en 1494, Jamaica estuvo bajo ocupación española desde 1509. En 1655, la isla fue capturada por los ingleses y confirmada como posesión británica por el Tratado de Madrid de 1670. En 1944 se estableció el autogobierno, que se prolongó gradualmente hasta que Jamaica alcanzó su independencia el 6 de agosto de 1962.

Con el tiempo, este país isleño se hizo conocido mundialmente por su música –el reggae y Bob Marley particularmente– y como una suerte de lugar de libertad espiritual, donde el consumo de marihuana, si bien es ilegal, ha sido tolerado.

Lamentablemente, esta imagen relajada ha sido mal interpretada por algunas personas que consideraron al país como un refugio seguro en el que los capos narcotraficantes comenzaron a establecer sus bases. Al igual que otros países de la región, los delitos violentos aumentaron, particularmente en Kingston, Spanish Town y Montego Bay. Si bien la presencia de efectivos de seguridad y antidelitos se ha intensificado en las zonas urbanas más importantes en los últimos años, la violencia relacionada con la droga y las pandillas, incluidos los tiroteos, continúa siendo un problema significativo.

Para conversar sobre éste y otros temas, Diálogo
conversó con el General de División Antony B. Anderson, Jefe de la Defensa de Jamaica, durante la XIII Conferencia de Seguridad de las Naciones Caribeñas (CANSEC) que se realizó en Nassau, Bahamas, del 20 al 23 de enero.

DIÁLOGO:
¿Cómo ha afectado realmente el tráfico ilegal a Jamaica?

Teniente General Anderson:
El tráfico ilegal ha sido todo un tema aquí durante bastante tiempo. Originalmente, se trataba de la exportación de marihuana que se cultiva en Jamaica y que era exportada a los mercados que [la] solicitaban y así funcionaba. Más adelante, quizás en la década de los 90, comenzamos a observar un flujo de cocaína hacia Jamaica y la utilización del país como puerto de transbordo para la misma. Esto cambió parcialmente la perspectiva hasta comienzos de la década del 2000, cuando una cantidad significativa de la cocaína dirigida a Estados Unidos llegaba allí por medio de Jamaica.

DIÁLOGO:
¿Qué fue lo que cambió?

Teniente General Anderson:
Probablemente mediante algunas iniciativas conjuntas, multinacionales y multiagenciales, cinco de los traficantes más importantes de origen jamaiquino fueron capturados, y se iniciaron causas contra ellos. Luego fueron extraditados a los Estados Unidos, donde fueron enjuiciados y finalmente enviados a prisión. Esto causó tal vez una disminución de un 85% en la cantidad de cocaína que era transportada a través de Jamaica. La importancia de esto, por supuesto, es que una vez que llegas a la cabeza...la cabeza es la que entiende la totalidad de la red y tiene los vínculos en otros países, probablemente los países productores, [que tienen vínculos] en los países consumidores, etc. Cuando son eliminados, los tipos menos importantes que apoyan sus esfuerzos realmente no tienen forma de reconstruir esa red.

DIÁLOGO:
¿Se reinició la actividad?

Teniente General Anderson:
Hay un período en el que la actividad cae significativamente. Y luego con el tiempo, según lo que acontece en otros sitios o [cuán] difícil sea traficar a través de otras regiones y otras rutas, se puede observar una tendencia hacia el retorno de la actividad. Por lo tanto, realmente necesitamos estar muy al tanto de lo que sucede. Hay que contar con una buena inteligencia. Necesitamos tener buenos aliados cuando se trata de lidiar con este tipo de redes.

DIÁLOGO:
General, uno de los casos más prominentes de esos que mencionó recién fue el de “Dudus” Coke… [ Christopher Michael Coke, también conocido como
Dudus, es un traficante jamaiquino y el antiguo líder de la violenta pandilla narcotraficante
Shower Posse , iniciada por su padre, Lester Coke, que exportaba grandes cantidades de marihuana y cocaína a los EE. UU.].


Teniente General Anderson:
Sí.

DIÁLOGO:
En aquel caso, Jamaica trabajó con otros países, especialmente con el Reino Unido si no me equivoco, ¿correcto?

Teniente General Anderson:
Correcto, y con los Estados Unidos...

DIÁLOGO:
¿Considera usted que el trabajo conjunto con otras naciones es exitoso cuando se trata de atacar una amenaza que afecta a todos?

Teniente General Anderson:
Absolutamente. De hecho, ellos [ los narcotraficantes
] de los que hablaba, efectivamente traficaron más que él [ Coke
].

Pero probablemente eran menos violentos. Existe una cierta cantidad de violencia que viene con la pandilla a la que Dudus estaba asociado que generó notoriedad o que los hizo más famosos.

DIÁLOGO:
Todos sabemos que para terminar con este problema, no solo se necesitan interdicciones y detenciones. ¿Puede decirnos algo sobre el Programa de Seguridad Ciudadana y Justicia de Jamaica (CSJP)?

Teniente General Anderson:
El programa CSJP subsidia a jóvenes –habitualmente del sexo masculino– para que reciban entrenamiento ocupacional. Después de un período de entrenamiento en el centro de entrenamiento ocupacional llegan a nosotros y trabajan con nuestros ingenieros militares en diferentes proyectos. Y esa interacción cotidiana con nuestros ingenieros, según constatamos, los ha hecho reconsiderar la vida en general. Aparte de eso, un día a la semana les enseñamos básicamente destrezas para el día a día. Analizamos todos los aspectos del dinero, las finanzas, las estrategias para conseguir empleo, temas como resolución de conflictos, cómo resolver las cosas sin recurrir inmediatamente a la violencia, que puede ser gran parte de su tendencia natural, etc. No enfatizamos que se vean como soldados ni se conviertan en uno de ellos.

DIÁLOGO:
Pero terminan haciéndolo de todos modos...

Teniente General Anderson:
¡Sí! Es sorprendente que con el tiempo simplemente empiezan a hacerlo de todos modos. Comienzan a incorporar una noción de puntualidad, por ejemplo; y para algunas personas, ese es un concepto totalmente extraño. [ risas
]. Quiero decir, uno escucha muchas anécdotas, el muchacho está por llegar, el autobús se rompe, luego recorre los kilómetros del trayecto que le restan corriendo para llegar a la hora. Ahora bien, esos cambios pueden parecer muy pequeños. Pero también está el factor de una mente cambiada y luego volver a los lugares de origen con una mentalidad distinta, una forma diferente de ver las cosas.

DIÁLOGO:
En un día habitual, ¿cúantos jóvenes se benefician de este programa?

Teniente General Anderson:
En el punto más alto de nuestro emprendimiento, tuvimos 450 integrantes. En promedio, tal vez tenemos unos 150 o 200 a la vez con grupos diferentes. Mantenemos los grupos por un año, otros grupos por seis meses a un año, según donde se encuentren. Y luego buscamos líderes que surjan de los grupos, los separamos y les damos capacitación en liderazgo para desarrollar sus destrezas naturales. Cuando el sector privado busca personas con sus destrezas, sus calificaciones, su variedad de destrezas ocupacionales, habitualmente los presentamos y llevamos adelante un proceso con ellos para ayudarlos a desempeñarse en ese tipo de entorno, cómo vestirse, qué necesitan para sobrevivir en ese entorno determinado, etc.

DIÁLOGO:
¿Cómo ha funcionado hasta ahora?

Teniente General Anderson:
La mayoría de los empleadores que los han contratado se han acercado a nuestro programa y solicitado más personas. Preferimos tener a los jóvenes de nuestro lado, el correcto, con nosotros, detrás de nuestras armas, y no del otro lado, combatiendo contra nosotros.

DIÁLOGO:
¿Existen otras iniciativas como esta?

Teniente General Anderson:
El ministerio de Seguridad Nacional lleva adelante una iniciativa llamada "Unidad para el Cambio". Se trata de un proceso integral para que la comunidad, la policía, los grupos civiles, etc. se reúnan y puedan generar cambios. Y esto en realidad es parte del concepto de patrullaje inteligente. Claramente, cuando una persona tiene un arma automática y la intención de asesinarte, obviamente el patrullaje inteligente no funciona en esa ocasión. Pero a veces hay comunidades que están contra la policía o contra nosotros y nuestros esfuerzos conjuntos. Se les enseña que deben actuar de esa manera. Realmente no lo sienten así, pero han sido entrenados de esa manera. Por cierto, no hay éxito posible sin el apoyo de la comunidad.

DIÁLOGO:
¿La Fuerza de la Defensa de Jamaica está compuesta por aproximadamente 4.000 miembros, verdad?

Teniente General Anderson:
Sí.

DIÁLOGO
: Y usted acaba de mencionar el Programa de Seguridad Ciudadana y Justicia que puede llegar a unos 450 miembros de la población joven de Jamaica.

Teniente General Anderson:
Sí.

DIÁLOGO:
Entonces, se trata de una tarea inmensa, y, voy a citar algo que dijo una vez, que su filosofía es: “Lo difìcil puede hacerse instantáneamente y lo imposible solo lleva un tiempo más…” Por lo tanto, ¿piensa usted que esta tarea solo necesita algo más de tiempo?

Teniente General Anderson:
¡Oh, sí! Puede hacerse. Y lo estamos haciendo. Pasos muy pequeños, pero muy precisos pueden amplificar el éxito que estamos teniendo. Parece que existe una fórmula que está funcionando en términos de cómo abordar las cosas. Es decir, si uno habla con académicos, ellos tratan a la violencia como una epidemia. Llega a cierta escala. Luego el indicador más grande de un acto de violencia es un precedente, y el hecho es que realmente no importa quién cometió el acto de violencia y si éste es legítimo o no. Pero si lo tenemos, entonces es probable que vayamos a tener otro. Entonces el modo en que el mundo funciona es que los actos de violencia son una realidad. Pero queremos minimizarlos. Entonces en las conversaciones que tenemos cuando les hablamos a los muchachos sobre todo eso, enfatizamos que no se trata solamente de si hay que justificar nuestras acciones. Pero las mismas deben ser justificables. También deben ser necesarias. Porque puede ser justificable pero realmente no tenías la necesidad de cometerla. Pero sabes que cometiste el acto porque tanías una justificación. Por lo tanto, realmente solo se trata de dar ese paso adicional. Estoy aquí, como un soldado diciendo estas cosas, pero siempre pienso que tu fuerza, tu uso de la fuerza debería ser un escalpelo y no un martillo, porque lo que persigues realmente es el cáncer, no el cuerpo.




Descubierta por Cristóbal Colón en 1494, Jamaica estuvo bajo ocupación española desde 1509. En 1655, la isla fue capturada por los ingleses y confirmada como posesión británica por el Tratado de Madrid de 1670. En 1944 se estableció el autogobierno, que se prolongó gradualmente hasta que Jamaica alcanzó su independencia el 6 de agosto de 1962.

Con el tiempo, este país isleño se hizo conocido mundialmente por su música –el reggae y Bob Marley particularmente– y como una suerte de lugar de libertad espiritual, donde el consumo de marihuana, si bien es ilegal, ha sido tolerado.

Lamentablemente, esta imagen relajada ha sido mal interpretada por algunas personas que consideraron al país como un refugio seguro en el que los capos narcotraficantes comenzaron a establecer sus bases. Al igual que otros países de la región, los delitos violentos aumentaron, particularmente en Kingston, Spanish Town y Montego Bay. Si bien la presencia de efectivos de seguridad y antidelitos se ha intensificado en las zonas urbanas más importantes en los últimos años, la violencia relacionada con la droga y las pandillas, incluidos los tiroteos, continúa siendo un problema significativo.

Para conversar sobre éste y otros temas, Diálogo
conversó con el General de División Antony B. Anderson, Jefe de la Defensa de Jamaica, durante la XIII Conferencia de Seguridad de las Naciones Caribeñas (CANSEC) que se realizó en Nassau, Bahamas, del 20 al 23 de enero.

DIÁLOGO:
¿Cómo ha afectado realmente el tráfico ilegal a Jamaica?

Teniente General Anderson:
El tráfico ilegal ha sido todo un tema aquí durante bastante tiempo. Originalmente, se trataba de la exportación de marihuana que se cultiva en Jamaica y que era exportada a los mercados que [la] solicitaban y así funcionaba. Más adelante, quizás en la década de los 90, comenzamos a observar un flujo de cocaína hacia Jamaica y la utilización del país como puerto de transbordo para la misma. Esto cambió parcialmente la perspectiva hasta comienzos de la década del 2000, cuando una cantidad significativa de la cocaína dirigida a Estados Unidos llegaba allí por medio de Jamaica.

DIÁLOGO:
¿Qué fue lo que cambió?

Teniente General Anderson:
Probablemente mediante algunas iniciativas conjuntas, multinacionales y multiagenciales, cinco de los traficantes más importantes de origen jamaiquino fueron capturados, y se iniciaron causas contra ellos. Luego fueron extraditados a los Estados Unidos, donde fueron enjuiciados y finalmente enviados a prisión. Esto causó tal vez una disminución de un 85% en la cantidad de cocaína que era transportada a través de Jamaica. La importancia de esto, por supuesto, es que una vez que llegas a la cabeza...la cabeza es la que entiende la totalidad de la red y tiene los vínculos en otros países, probablemente los países productores, [que tienen vínculos] en los países consumidores, etc. Cuando son eliminados, los tipos menos importantes que apoyan sus esfuerzos realmente no tienen forma de reconstruir esa red.

DIÁLOGO:
¿Se reinició la actividad?

Teniente General Anderson:
Hay un período en el que la actividad cae significativamente. Y luego con el tiempo, según lo que acontece en otros sitios o [cuán] difícil sea traficar a través de otras regiones y otras rutas, se puede observar una tendencia hacia el retorno de la actividad. Por lo tanto, realmente necesitamos estar muy al tanto de lo que sucede. Hay que contar con una buena inteligencia. Necesitamos tener buenos aliados cuando se trata de lidiar con este tipo de redes.

DIÁLOGO:
General, uno de los casos más prominentes de esos que mencionó recién fue el de “Dudus” Coke… [ Christopher Michael Coke, también conocido como
Dudus, es un traficante jamaiquino y el antiguo líder de la violenta pandilla narcotraficante
Shower Posse , iniciada por su padre, Lester Coke, que exportaba grandes cantidades de marihuana y cocaína a los EE. UU.].


Teniente General Anderson:
Sí.

DIÁLOGO:
En aquel caso, Jamaica trabajó con otros países, especialmente con el Reino Unido si no me equivoco, ¿correcto?

Teniente General Anderson:
Correcto, y con los Estados Unidos...

DIÁLOGO:
¿Considera usted que el trabajo conjunto con otras naciones es exitoso cuando se trata de atacar una amenaza que afecta a todos?

Teniente General Anderson:
Absolutamente. De hecho, ellos [ los narcotraficantes
] de los que hablaba, efectivamente traficaron más que él [ Coke
].

Pero probablemente eran menos violentos. Existe una cierta cantidad de violencia que viene con la pandilla a la que Dudus estaba asociado que generó notoriedad o que los hizo más famosos.

DIÁLOGO:
Todos sabemos que para terminar con este problema, no solo se necesitan interdicciones y detenciones. ¿Puede decirnos algo sobre el Programa de Seguridad Ciudadana y Justicia de Jamaica (CSJP)?

Teniente General Anderson:
El programa CSJP subsidia a jóvenes –habitualmente del sexo masculino– para que reciban entrenamiento ocupacional. Después de un período de entrenamiento en el centro de entrenamiento ocupacional llegan a nosotros y trabajan con nuestros ingenieros militares en diferentes proyectos. Y esa interacción cotidiana con nuestros ingenieros, según constatamos, los ha hecho reconsiderar la vida en general. Aparte de eso, un día a la semana les enseñamos básicamente destrezas para el día a día. Analizamos todos los aspectos del dinero, las finanzas, las estrategias para conseguir empleo, temas como resolución de conflictos, cómo resolver las cosas sin recurrir inmediatamente a la violencia, que puede ser gran parte de su tendencia natural, etc. No enfatizamos que se vean como soldados ni se conviertan en uno de ellos.

DIÁLOGO:
Pero terminan haciéndolo de todos modos...

Teniente General Anderson:
¡Sí! Es sorprendente que con el tiempo simplemente empiezan a hacerlo de todos modos. Comienzan a incorporar una noción de puntualidad, por ejemplo; y para algunas personas, ese es un concepto totalmente extraño. [ risas
]. Quiero decir, uno escucha muchas anécdotas, el muchacho está por llegar, el autobús se rompe, luego recorre los kilómetros del trayecto que le restan corriendo para llegar a la hora. Ahora bien, esos cambios pueden parecer muy pequeños. Pero también está el factor de una mente cambiada y luego volver a los lugares de origen con una mentalidad distinta, una forma diferente de ver las cosas.

DIÁLOGO:
En un día habitual, ¿cúantos jóvenes se benefician de este programa?

Teniente General Anderson:
En el punto más alto de nuestro emprendimiento, tuvimos 450 integrantes. En promedio, tal vez tenemos unos 150 o 200 a la vez con grupos diferentes. Mantenemos los grupos por un año, otros grupos por seis meses a un año, según donde se encuentren. Y luego buscamos líderes que surjan de los grupos, los separamos y les damos capacitación en liderazgo para desarrollar sus destrezas naturales. Cuando el sector privado busca personas con sus destrezas, sus calificaciones, su variedad de destrezas ocupacionales, habitualmente los presentamos y llevamos adelante un proceso con ellos para ayudarlos a desempeñarse en ese tipo de entorno, cómo vestirse, qué necesitan para sobrevivir en ese entorno determinado, etc.

DIÁLOGO:
¿Cómo ha funcionado hasta ahora?

Teniente General Anderson:
La mayoría de los empleadores que los han contratado se han acercado a nuestro programa y solicitado más personas. Preferimos tener a los jóvenes de nuestro lado, el correcto, con nosotros, detrás de nuestras armas, y no del otro lado, combatiendo contra nosotros.

DIÁLOGO:
¿Existen otras iniciativas como esta?

Teniente General Anderson:
El ministerio de Seguridad Nacional lleva adelante una iniciativa llamada "Unidad para el Cambio". Se trata de un proceso integral para que la comunidad, la policía, los grupos civiles, etc. se reúnan y puedan generar cambios. Y esto en realidad es parte del concepto de patrullaje inteligente. Claramente, cuando una persona tiene un arma automática y la intención de asesinarte, obviamente el patrullaje inteligente no funciona en esa ocasión. Pero a veces hay comunidades que están contra la policía o contra nosotros y nuestros esfuerzos conjuntos. Se les enseña que deben actuar de esa manera. Realmente no lo sienten así, pero han sido entrenados de esa manera. Por cierto, no hay éxito posible sin el apoyo de la comunidad.

DIÁLOGO:
¿La Fuerza de la Defensa de Jamaica está compuesta por aproximadamente 4.000 miembros, verdad?

Teniente General Anderson:
Sí.

DIÁLOGO
: Y usted acaba de mencionar el Programa de Seguridad Ciudadana y Justicia que puede llegar a unos 450 miembros de la población joven de Jamaica.

Teniente General Anderson:
Sí.

DIÁLOGO:
Entonces, se trata de una tarea inmensa, y, voy a citar algo que dijo una vez, que su filosofía es: “Lo difìcil puede hacerse instantáneamente y lo imposible solo lleva un tiempo más…” Por lo tanto, ¿piensa usted que esta tarea solo necesita algo más de tiempo?

Teniente General Anderson:
¡Oh, sí! Puede hacerse. Y lo estamos haciendo. Pasos muy pequeños, pero muy precisos pueden amplificar el éxito que estamos teniendo. Parece que existe una fórmula que está funcionando en términos de cómo abordar las cosas. Es decir, si uno habla con académicos, ellos tratan a la violencia como una epidemia. Llega a cierta escala. Luego el indicador más grande de un acto de violencia es un precedente, y el hecho es que realmente no importa quién cometió el acto de violencia y si éste es legítimo o no. Pero si lo tenemos, entonces es probable que vayamos a tener otro. Entonces el modo en que el mundo funciona es que los actos de violencia son una realidad. Pero queremos minimizarlos. Entonces en las conversaciones que tenemos cuando les hablamos a los muchachos sobre todo eso, enfatizamos que no se trata solamente de si hay que justificar nuestras acciones. Pero las mismas deben ser justificables. También deben ser necesarias. Porque puede ser justificable pero realmente no tenías la necesidad de cometerla. Pero sabes que cometiste el acto porque tanías una justificación. Por lo tanto, realmente solo se trata de dar ese paso adicional. Estoy aquí, como un soldado diciendo estas cosas, pero siempre pienso que tu fuerza, tu uso de la fuerza debería ser un escalpelo y no un martillo, porque lo que persigues realmente es el cáncer, no el cuerpo.
creo el narcotraficante de droga así cm el de personas no se terminara nunca . no olviden que el vaticano mueve al mundo en todo sentido . La mayoria de la masa delincuencial, proviene de los hogares deshechos, de la pobreza, y la falta de scolaridad que conduce a oras metas, como es la vida fàcil, a costa de los que si trabajan, studian y labran sus metas. El factor moral y etico, son virtudes ausentes, en la delincuncia. El vicio, la protistucion, la narcodependenciA, y los delitod de cuello blanco, contribuyen a crear una patologia social. El problema de la delincuncia debe ser objeto de atenciòn partindo del hogar la escuela, y el conglomerado social enfermo. es alli, ldonde los gobierno deben vertir todo un recurso, para garantizar seguridad a los decentes. Ningùn paìs, escapa de estos flagelos de catgorìa de èbola. Acerquen un poco mas la iglesia a estos centros de prevenciones, y podran ver el resultado final.
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