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Cooperación internacional, clave para derrotar organizaciones criminales

El trabajo en equipo y los lazos de amistad entre las naciones son herramientas fundamentales para mantener la estabilidad regional.
Geraldine Cook/Diálogo | 19 enero 2017

General Carlos Eduardo Bueno Vargas, comandante de la Fuerza Aérea de Colombia busca modernizar la fuerza aérea y prepararla para los desafíos del futuro. (Foto: Relaciones Públicas de la 12.a Fuerza Aérea/Fuerzas Aéreas del Sur)

Desde que el General Carlos Eduardo Bueno Vargas asumió el cargo de comandante de la Fuerza Aérea de Colombia, en julio del 2015, su meta fue muy concreta: modernizar la Fuerza Aérea y preparar a la institución para el fortalecimiento y los desafíos del futuro. Sin embargo, hoy sus prioridades se han extendido. Además de buscar la transformación institucional para ser más efectiva, su institución trabaja hombro a hombro con las demás fuerzas armadas del país para concluir el proceso de paz colombiano.

Por eso, desde el día de su nombramiento como líder de las fuerzas aéreas, el Gral. Bueno se comprometió con sus oficiales, suboficiales, cadetes, alumnos, soldados y personal civil, a trabajar en equipo y velar por el bien común de la organización.

El Gral. Bueno conversó con Diálogo sobre sus prioridades como comandante, la cooperación internacional y los intereses comunes de la región, durante la Conferencia de los Jefes de las Fuerzas Aéreas Centroamericanas 2017, que se llevó a cabo el 12 y 13 de diciembre en la ciudad de Tucson, Arizona.

Diálogo: ¿Cuál es la importancia de la presencia de Colombia en la Conferencia de los Jefes de las Fuerzas Aéreas Centroamericanas?

General Carlos Eduardo Bueno Vargas: Primero que todo estoy muy agradecido de que el General Mark D. Kelly, comandante de la 12. ª Fuerza Aérea, me haya invitado a esta conferencia que está más dedicada al tema de Centroamérica. Sin embargo, considerando la relación tan importante que tenemos con todos los países centroamericanos y del Caribe en diferentes actividades, me parece muy importante poder estar acá y conocer a los representantes que vinieron de cada país. Algunos de estos países van a tener relevos en los mandos militares, y es supremamente importante tener esa cercanía con las personas, como lo expresó el Gral. Kelly, ya que primero se construyen lazos de amistad y luego la cooperación fluye mucho más fácilmente. Agradezco mucho la oportunidad de ser el único país de Sudamérica en venir a esta conferencia, a esta reunión tan importante.

Diálogo: ¿Cuál es el objetivo de la participación de Colombia en la conferencia?

Gral. Bueno: Primero, establecer relaciones de amistad, repasar los temas más importantes y de interés que cada uno de los países participantes tiene, y ver la forma como Colombia los puede ayudar. Tenemos varios objetivos específicos con Guatemala. Por ejemplo, hay una gran cooperación con ellos en el tema de capacitación. En cuanto al tema de defensa aérea, radares, sistemas de integración mando y control, ellos están muy interesados en el sistema de información HORUS, que es el sistema colombiano de integración de información de mando y control. Por otra parte, ellos también quieren profundizar en el entrenamiento en temas de visores nocturnos. Cada país tiene algunas necesidades y en la medida de las posibilidades en que Colombia lo pueda hacer, la Fuerza Aérea de Colombia los ayudará. Con la República Dominicana también estamos orientados en el tema del entrenamiento.

Las capacidades que ha adquirido la Fuerza Aérea colombiana –como producto de la experiencia en el conflicto que, gracias a Dios, está llegando a su final–, nos da la posibilidad de transmitir esos conocimientos. Tenemos muchos acuerdos también de interdicción aérea. Es sumamente importante estar ahí con toda la discusión para renovar lo que llamamos los POV o Planes de Operación Vigentes, y los ejercicios de entrenamiento para mejorar nuestras capacidades conjuntas de interdicción aérea. Y, como lo hicimos en la conferencia, analizar las que puedan ser las amenazas emergentes del crimen transnacional y cómo pueden afectar a nuestros países para buscar de manera combinada con cada una de nuestras capacidades, volvernos más efectivos en la lucha contra estas situaciones emergentes. Ayer, por ejemplo, hablábamos del tema de las maras y la forma como pueden desestabilizar la seguridad en algunos países, cómo este fenómeno puede exportarse y cuáles serían las estrategias para confrontarlas, entre muchos otros temas que para Colombia son fundamentales en cuanto a las interrelaciones con nuestros aliados de Centroamérica.

Diálogo: En su opinión, ¿cuáles son los problemas más importantes de seguridad que enfrenta Colombia?

Gral. Bueno: Colombia en este momento, como todos lo saben, estamos en el inicio de la implementación del proceso de paz. Entre los acuerdos del proceso de paz está el tema de la concentración de los grupos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia o FARC. Mantener ese cese al fuego bilateral tiene sus complejidades. Sin embargo, existe todo el compromiso de las Fuerzas Armadas de Colombia con un sentido altamente democrático de respaldo a esta situación que es de interés para toda la nación. .En este momento tenemos que consolidar ese proceso para que termine bien. Que la reintegración a la sociedad y a la vida civil de los miembros de las FARC concluya como debe ser para que esa situación compleja de conflicto que tuvimos durante cinco décadas termine. Eso es el foco principal. Todavía persisten algunos grupos, como el Ejército de Liberación Nacional o ELN, que tienen alguna capacidad general de terrorismo. Existe toda la intención del Gobierno Nacional colombiano de sentarse a dialogar, pero hasta el momento no hay ninguna restricción operacional, y tenemos toda la ofensiva militar contra ese grupo. Otra amenaza que está surgiendo desde hace algunos años con alguna capacidad son los que llamamos los Grupos Armados Organizados o GAOs, pero ya tenemos la autorización, por intermedio de lo que llamamos la Directiva 1516, de poderlos confrontar militarmente. Cuando las capacidades de la policía sean excedidas, las fuerzas militares podrán emplear el uso legítimo de la fuerza contra estos grupos para evitar su propagación o el daño que le puedan hacer a la sociedad.

En términos del narcotráfico también tenemos que ser muy vigilantes. A principios de diciembre del 2016, ya se habían decomisado más de 330 toneladas de cocaína. En este tema hemos trabajado bastante con actividades propias de las Fuerzas Armadas de Colombia pero también con otros países. La minería criminal es otra situación emergente difícil que está siendo confrontada con todas las capacidades que tenemos. Este [tipo de] minería está haciendo mucho daño al medioambiente en nuestro país, deforestando selvas, contaminando ríos y generando ingresos bastante altos para las zonas que se dedican a esa actividad, las cuales terminan apoyando las actividades ilícitas.

Diálogo: ¿Cuál es la participación colombiana en los acuerdos o planes de cooperación regional para ayudar a combatir el crimen organizado transnacional?

Gral. Bueno: Tenemos toda la integración en diferentes programas. Por ejemplo, con los Estados Unidos tenemos un trabajo muy cercano con la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur. Ahí tenemos a nuestros representantes tanto de la Armada como de la Fuerza Aérea para ser más efectivos en la lucha contra el narcotráfico, y con toda esa cadena de detección e identificación y capturas. También tenemos el plan Air Bridge Denial (negación del puente aéreo), que es un programa muy exitoso de la Fuerza Aérea colombiana que cumple con todos los lineamientos de ley y mantiene el espacio aéreo colombiano libre de trazas ilegales. En el 2016 no tuvimos registrada ninguna traza ilegal, es un descenso impresionante si lo comparamos con el 2012, cuando habían más de 300 trazas ilegales surcando el territorio colombiano. Hoy nuestros cielos están libres de esta actividad ilícita gracias también al sistema integrado de información con los Estados Unidos, de radares propios y de aeronaves interceptoras. Ya estos delincuentes saben que son detectados e interceptados y, pues, evitan ese procedimiento; pero ahora los criminales intentan sacar la droga vía marítima. Sin embargo, hemos sido bastante efectivos con la Armada Nacional con el programa Asting, que utiliza nuestras plataformas de inteligencia para compartir la información a la Armada. Tambientenemos el programa USCAP [Plan de Acción de los Estados Unidos para Colombia].

Las capacidades que adquieren las fuerzas armadas de los países también redundan en una efectividad al momento de actuar contra las amenazas transnacionales. Hay una gran vinculación de trabajo combinado con varios países donde Colombia tiene toda la intención de seguir participando y de ser más efectivo. Todos los ejercicios internacionales donde vamos nos permiten adquirir más experiencia. Hay todo un compromiso de participación conjunta y con los Estados Unidos que es nuestro gran aliado estratégico. Por ejemplo la 12.ª Fuerza Aérea ha sido fundamental para el desarrollo de muchas iniciativas en Colombia y siempre estaremos muy agradecidos por ello, al igual que con el Comando Sur que siempre ha estado dispuesto a brindarnos su apoyo en la lucha contra todas las amenazas.

Diálogo: ¿Cuál es la importancia de este tipo de cooperación internacional entre las fuerzas aéreas, especialmente entre Colombia y los Estados Unidos?

Gral. Bueno: Estas capacidades que tienen nuestras fuerzas aéreas sumadas generan sinergia.

Esta sinergia operacional les cierra las puertas a los delincuentes ya que les impide operar tranquila y libremente. Estas amenazas transnacionales tienen como común denominador la capacidad de interactuar en diferentes países y de activar sus redes. Necesitamos ir adelante para cerrarles esos espacios y valernos de cooperación y de integración de capacidades para ser más efectivos y disminuir o neutralizar esas amenazas.

Diálogo: Como comandante de las Fuerza Aéreas de Colombia, ¿cuál es su desafío más importante?

Gral. Bueno: En este momento las Fuerzas Armadas de Colombia han logrado convertirse en un referente regional, producto de lo que tuvimos que desarrollar en el conflicto nacional. En la actualidad, nuestro foco es enfrentarnos a la transformación institucional para los retos del futuro, lo que llamamos la etapa del postconflicto. La fuerza aérea se está adaptando para ese cambio organizacional sistémico para ser más efectivos frente a las amenazas que vienen, ser unos garantes del proceso de paz para que esa paz sea estable y duradera. Con Colombia en paz podremos dedicarnos también a colaborar con nuestros vecinos en las amenazas que nos sean comunes. Nuestra prioridad es la transformación institucional para ser más efectivos, la garantía con las otras fuerzas armadas del país para que el proceso de paz pueda ser implementado y llegue a feliz término, y seguir actuando con total contundencia contra las amenazas que aún persisten en Colombia para la seguridad de nuestros compatriotas y a los intereses comunes de la región.

Diálogo: ¿Cómo país miembro, cuál es la importancia del Sistema de Cooperación de las Fuerzas Aéreas Americanas para Colombia?

Gral. Bueno: Estar en SICOFAA, además de ser una tradición de varios años, nos ha ayudado mucho para los apoyos mutuos, el entrenamiento conjunto, el ejercicio combinado, la respuesta ante los desastres naturales y situaciones especiales como las que vivimos con el terremoto de Ecuador, o lo que hemos vivido en Haití, donde SICOFAA ha sido supremamente importante. De igual manera se coordinan todas estas reuniones que también tienen un carácter estratégico como la de CONJEFAME [Conferencia de los Jefes Aéreos de las Américas]. Creo que la importancia que tiene el SICOFAA es que su esencia es la de mantener la cooperación, la unidad y el apoyo mutuo, respetando los intereses nacionales de cada país pero sumando capacidades. Es una sinergia que ha sido fundamental a través de los años, y se ha puesto a prueba en situaciones reales complejas donde esta organización ha funcionado muy bien.

Este sistema regional de cooperación es supremamente importante porque mantiene la unidad y la amistad –todo principio de cooperación se fundamenta cuando hay lazos de amistad entre los comandantes que representan a sus fuerzas aéreas– y esto es lo que pasa en el SICOFAA. Hay un grupo de amigos con capacidades individuales –cada quien a su manera y a su medida– pero que sumadas son muy importantes, por eso considero que el SICOFAA es una organización vital para el empleo adecuado de las capacidades del poder aéreo en el continente.

Diálogo: ¿General, le gustaría agregar algo más?

Gral. Bueno: Como lo expresé ayer en la reunión, la Fuerza Aérea de Colombia tiene toda la disposición de colaborar con nuestros aliados en la región de Centroamérica y del Caribe. Obviamente debemos de tener interrelaciones también con las fuerzas aéreas sudamericanas. En estas amenazas comunes necesitamos prepararnos muy bien. Todo ese conocimiento que hemos adquirido, producto del conflicto que tuvimos, tan complejo y tan intenso durante varios años, nos permite tener capacidades y desarrollo que hoy podemos compartir. Reitero todo el sentimiento de la Fuerza Aérea de aprecio por nuestros colegas centroamericanos y de la región caribeña y nuestro espíritu de colaboración. Reitero el compromiso de la Fuerza Aérea colombiana de apoyo y cooperación internacional.

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