Comunidades indígenas panameñas reciben ayuda humanitaria

El SENAFRONT brindó apoyo y alegría a poblaciones remotas de la selva del extremo oriental de Panamá.
Roberto López Dubois/Diálogo | 13 febrero 2018

Capacitación y Desarrollo

Efectivos de Servicio Nacional de Fronteras de Panamá brindaron servicios médicos, alegría y diversión a los aldeanos de la provincia panameña de Darién. (Foto: Roberto López Dubois, Diálogo)

Comunidades de la provincia panameña de Darién, fronteriza con Colombia, se beneficiaron de una jornada de apoyo por parte del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (SENAFRONT). El apoyo humanitario denominado Operación Halcón, en coordinación con la Embajada de los EE. UU. y entidades de salud panameñas, se llevó a cabo del 25 al 27 de enero de 2018.

Miembros de SENAFRONT evacúan a un paciente con malaria durante la Operación Halcón, un esfuerzo humanitario en la provincia de Darién. (Foto: Roberto López Dubois, Diálogo)

Más de 450 personas de las poblaciones indígenas de Buenos Aires, Bella Vista, Galilea, Llano Bonito y Manené –donde se realizó la jornada– recibieron atención médica y suministros varios. Unos 30 elementos del SENAFRONT, acompañados por una docena de personal médico, viajaron hacia Darién en una flota de helicópteros del 1.er Batallón del 228.º Regimiento de Aviación de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo, un componente del Comando Sur de los EE. UU. (SOUTHCOM), en Soto Cano, Honduras.

“Buscamos crear un vínculo con los miembros de la comunidad y mantener la seguridad en el área”, dijo a Diálogo el Mayor Jorge Bosques Cortés, jefe del Primer Batallón Fluvial Sambú del SENAFRONT. “Además [buscamos] ayudar a las instituciones de asistencia a llegar y operar con seguridad en las áreas lejanas de la provincia de Darién”.

Apoyo de salud

Los residentes de poblados apartados en el territorio selvático y ribereño de Darién navegaron por horas en busca de atención médica. Poco a poco, piraguas llegaron a Manené donde los aldeanos formaron fila para ser atendidos. Los adultos recibieron exámenes para detección temprana de enfermedades crónicas tales como exámenes glucémicos y perfiles lipídicos, mientras se colocaron a los niños varias vacunas de prevención de enfermedades transmisibles.

“Las personas acuden a recibir atención ya que les brindan servicios de laboratorio, medicina general, exámenes médicos y reciben los medicamentos para sus tratamientos”, explicó la doctora Elizabeth Castro, de la Región de Salud de Darién, una división del Ministerio de Salud de Panamá. “La institución [el Ministerio de Salud] programa visitas cada seis meses porque es muy difícil para ellos acudir a las instalaciones de salud en otros lugares”.

Las entidades de salud –médicos generales, farmacéuticos, varios técnicos, un odontólogo y una enfermera– dieron 296 consultas de medicina general, 77 procedimientos odontológicos, 151 laboratorios y 190 inyecciones. Asimismo se enfrentaron a casos urgentes como el de un residente de la comunidad de Galilea cuya condición deterioraba.

Los médicos determinaron que el paciente de 48 años tenía malaria. En aquel momento, el equipo Halcón demostró su efectividad y rapidez de respuesta: después de administrarle fluidos por vía intravenosa evacuó al paciente en una camilla por helicóptero hacia un hospital para proporcionar el tratamiento adecuado.

La Embajada de los EE. UU. apoyó la jornada humanitaria organizada por el SENAFRONT con una flota de helicópteros del 1.er Batallón del 228.º Regimiento de Aviación de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo. (Foto: Roberto López Dubois, Diálogo)

Alegría y agradecimiento

Además del apoyo médico, los aldeanos recibieron suministros de primera necesidad como medicinas, bolsas de comida y ropa. “El pueblo necesita estas giras porque hay muchas enfermedades”, dijo a Diálogo Francisco Guaynora, dirigente de la comunidad de Manené. “La comunidad está conforme con los medicamentos, las bolsas de comida y demás”.

Más que ayuda social, la jornada brindó alegría con cantos, bailes y diversión para los adultos y los niños quienes fueron sorprendidos con piñatas y juguetes. La visita del payaso Pompín –un elemento del SENAFRONT– cambió los llantos por sonrisas al regalarles dulces al momento de recibir las vacunas.

“Las experiencias recogidas y la labor en asuntos civiles de la Operación Halcón, es un esfuerzo binacional que fue más allá de las intenciones de suplir necesidades esenciales y de salud”, dijo de la jornada realizada con el apoyo de SOUTHCOM el Comisionado Eric Estrada, nuevo director del SENAFRONT. “Esta integración de esfuerzos pone en ejecución una estrategia encaminada a restarle influencia al narcotráfico y a los grupos al margen de la ley con la población fronteriza”.

Zona de peligro

Halcón concentró sus esfuerzos en la zona de Darién, también conocida como el Tapón de Darién, una jungla densa y húmeda de 575 000 hectáreas que Panamá comparte con Colombia. La zona se ubica en el extremo oriental de la provincia panameña de Darién y la parte norte del departamento colombiano de Chocó.

Las poblaciones indígenas que ocupan el lugar inhóspito, cuyas únicas conexiones con el resto del mundo son caudalosos ríos y pocas trochas, sufre de vulnerabilidades alimentarias y de salud. Según cifras de la Fundación del Trabajo de Panamá –un centro de estudios para la equidad social– el 87 por ciento de las familias indígenas se encuentran en condiciones de extrema pobreza con ganancias anuales que alcanzan los US$ 639. La región apartada también sirve para transitar drogas y migrantes indocumentados con destino a los EE. UU.

Asimismo, la zona contaba con las incursiones de miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia (FARC) antes de que la guerrilla y Colombia firmaran el acuerdo de paz a finales de 2016. “Hemos visto mucho cambios porque antes aquí entraba la gente del monte [las FARC] pero ahora ya no caminan por acá en la comunidad”, dijo Guayanora.

“El apoyo constante del personal del Comando Sur permitió direccionar toda clase de esfuerzos y recursos del Gobierno de Panamá, tendientes a consolidar el control territorial, la legitimidad del Estado en los lugares más recónditos y brindarle a la población del Darién una protección estratégica”, concluyó el Comisionado Estrada. “Esta acción se integra perfectamente al plan de campaña del SENAFRONT y cumple con el fin último de generar las condiciones necesaria para la sostenibilidad del clima de paz y de prosperidad en las áreas de fronteras”.

Compartir
Comentarios:
Le Gusta la Historia? Si 12
Cargando las Conversaciones