Soldados indígenas protegen frontera brasileña

El Primer Pelotón Especial de Frontera cuenta entre sus efectivos soldados de la etnia Tiriós para garantizar la protección de la frontera brasileña con Surinam.
Taciana Moury/Diálogo | 18 enero 2018

Capacitación y Desarrollo

Militares del Ejército Brasileño y soldados de la etnia Tiriós participan conjuntamente en la vigilancia y la protección de la franja fronteriza con Surinam. (Foto: Ejército Brasileño)

Desde su fundación en 1648, el Ejército Brasileño (EB) mantiene un vínculo de colaboración con los indígenas brasileños en las selvas y las fronteras del país. El Primer Pelotón Especial de Frontera (1.er PEF) es un ejemplo de esa unión.

Los soldados indígenas auxilian en el contacto con los nativos de las 23 aldeas de la región. (Foto: Ejército Brasileño)

La unidad, instalada en el Parque del Tumucumaque, ubicado en los estados Amapá y Pará, tiene como función vigilar la franja fronteriza noroeste de Brasil, colindante con la República de Surinam, y cuenta con la ayuda de integrantes de la etnia Tiriós. El parque es un área de conservación de casi 4 millones de hectáreas, ubicada en la región fronteriza norte de Brasil.

El acceso al lugar donde se encuentra el 1.er PEF en Pará solo es posible por vía aérea, ya que los ríos son navegables únicamente en la época de lluvias, entre marzo y julio. Las ciudades más cercanas son Macapá, capital del Amapá, a 594 kilómetros; y Belém, capital de Pará, localizada a 940 km. Cerca de 2.000 personas de 23 tribus distintas de la etnia Tiriós residen en esta localidad y viven del cultivo, la recolección, la caza y la pesca.

El 1.er PEF está bajo las ordenes del Segundo Batallón de Infantería de Selva del EB (2.º BIS) conocido como Batallón Pedro Teixeira, ubicado en Belém. El batallón está conformado por aproximadamente 50 militares, entre ellos 12 soldados de la etnia Tiriós, quienes aportan sus conocimientos sobre la selva, que son elementales ante las particularidades de la región amazónica.

De acuerdo con el Coronel del EB Eduardo da Veiga Cabral, comandante del 2.º BIS, los efectivos del 1.er PEF son reemplazados cada 60 días y el médico del equipo cada 30. “Únicamente los 12 militares indígenas están fijos en la sede administrativa”, expresó el Cnel. Veiga. “Mantenemos un pelotón de infantería reforzado con militares que poseen habilidades esenciales para el buen desempeño de los servicios generales y de la vida administrativa de la unidad, además del personal de salud necesario para la atención básica”.

El 1.er PEF fue instalado en 2003, pero desde 1985 comenzaron las expediciones para el reconocimiento de la región y la implantación de la unidad militar. “El objetivo era garantizar la soberanía en la franja fronteriza con Surinam, país vecino y amigo, por medio de la ocupación, la presencia y la vigilancia de la región, además de brindar apoyo a las comunidades indígenas y cooperar con el desarrollo de la región”, dijo el Cnel. Veiga.

La vida en la selva

El Teniente del EB Josué Sobreira de Medeiros ha estado en el comando del 1.er PEF en dos oportunidades, y durante una entrevista con Diálogo reveló las principales operaciones realizadas en el lugar. “Se efectúan misiones de patrullaje y reconocimiento terrestre, aéreo y fluvial, así como también de defensa de las dependencias, mantenimiento y preparación de las instalaciones y los equipos; y apoyo a los indígenas locales por medio de operaciones cívico-sociales. También impartimos instrucción para adiestrar, preparar y emplear a la tropa en la selva”, explicó el Tte. Medeiros.

El acceso al 1.er PEF solo puede efectuarse por vía aérea. El cambio de equipo y los suministros llegan a la localidad mediante el apoyo de la Fuerza Aérea Brasileña. (Foto: Ejército Brasileño)

El oficial destacó la importancia de la estructura logística existente para cubrir las necesidades de los efectivos durante el período de 60 días ininterrumpidos en que permanecen en la sede administrativa en el Parque Tumucumaque. “El apoyo logístico lo proporciona una aeronave de la Fuerza Aérea Brasileña que facilita el cambio de los equipos y la provisión de suministros de emergencia de alimentos, materiales y máquinas”, afirmó el Tte. Medeiros.

Para el Ten. Medeiros contar con indígenas integrados al EB como soldados es muy importante para facilitar el contacto con la comunidad indígena de la región. “Poseen las costumbres de la población local y hablan el dialecto”, explicó, y agregó que la relación de los efectivos del 1.er PEF con la comunidad indígena es de amistad, basada en el apoyo recíproco.

Adaptación a la vida militar

Cuando el Soldado del EB Elton Kunumiwa Kaxuyana Tyrió se unió al Ejército pasó a tener más responsabilidades. “En la tribu no tenemos que cumplir un horario ni trabajamos todos los días. Ser militar es muy distinto”, dijo a Diálogo. El Sold. Elton se desempeña como fusilero, pero ha realizado otras funciones desde su alistamiento. “He sido intérprete durante las visitas de los militares a las aldeas de la tribu Tirió, guía en la región y piloto de las embarcaciones del 1.er PEF”, agregó.

El Sold. Elton reveló también que formar parte del EB es importante para la protección del territorio y para brindar asistencia al pueblo de su aldea. “Es bueno que la tribu tenga indígenas militares porque así ayudamos a nuestras familias con nuestros salarios y somos un ejemplo para los más jóvenes. Además, aprendemos a entrenar y nos comportamos de forma distinta a las demás personas de la tribu. A nuestros jefes les gusta porque estamos mejor preparados para proteger la aldea”, afirmó el Sold. Elton.

“Los soldados indígenas son dinámicos y se destacan en diversas actividades”, agregó el Cnel. Veiga. Explicó que los indígenas reciben el mismo adiestramiento que los demás soldados. “Primero pasan por un período de instrucción individual básica y, después, califican como soldados para ejercer las funciones operativas y logísticas de una unidad militar”, detalló.

De acuerdo con el Cnel. Veiga la adaptación de los indígenas fue rápida y los 12 soldados del pelotón están perfectamente integrados a la rutina militar. “Provienen de una cultura indígena donde ya existen jerarquías étnicas y esto facilita el proceso”, puntualizó.

El Cnel. Veiga explicó que la forma de ingreso de los indígenas está regida por el mismo proceso de selección para el servicio militar que contempla el alistamiento de hombres a partir de 18 años de edad. “Para el reclutamiento se traslada hasta el 1.er PEF un equipo de la Comisión de Selección de la 8.ª Región Militar, que selecciona a los ciudadanos indígenas que cumplan con los requisitos para la prestación del servicio militar y que sean voluntarios”, dijo. Los militares indígenas prestan el servicio militar inicial y posteriormente pueden permanecer en el servicio temporal durante un período de hasta siete años, añadió.

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