Honduras: Fuerza Nacional Antiextorsión somete al crimen organizado

Honduras: National Anti-Extortion Force Subdues Organized Crime

Por Dialogo
diciembre 17, 2014




El impacto de la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA) de Honduras desde su creación en marzo del 3013: Desmantelamiento de 300 bandas de extorsión. Más de 1.100 sospechosos de extorsión arrestados. Y alrededor de 2.39€ millones ahorrados de sus planes de obtención ilícita de dinero.

Pero éstos son solamente números. Para los blancos y víctimas de la extorsión en Honduras, los esfuerzos de la FNA no tienen precio.

“Yo creo que el público tiene confianza en esta unidad porque los resultados hablan por sí mismos”, señaló Wilfredo Méndez, analista de seguridad y coordinador del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (CIPRODEH).

La FNA está integrada por miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, fiscales especiales y analistas de investigación, todos ellos dedicados a combatir la extorsión. Antes de la creación de la unidad, el Ministerio Público (MP) era el único organismo responsable de combatir la extorsión; desde 2011 a 2012, el mismo arrestó a 210 personas y logró 112 casos judiciales. Desde ese entonces, los números muestran un cambio drástico.

“Estos resultados positivos se deben al apoyo proporcionado por el Estado y a la cooperación de los países vecinos: entrenamiento de alto nivel, equipamiento y tecnología de alta calidad y, además de eso, los agentes son seleccionados con base en su trayectoria y su desempeño superiores”, dijo un funcionario de la FNA, quien pidió permanecer en el anonimato.

De acuerdo con Pacheco, los agentes reciben entrenamiento en operaciones especiales y técnicas de armas de fuego cada tres meses. La FNA puede solicitar el apoyo táctico del Grupo Especial Antiextorsiones (GEA) de El Salvador; de la Unidad de Antiextorsión y Secuestro (UNASE) y de los Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA), de Colombia; además, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) proporciona recursos y apoyo técnico.

El país está dando prioridad a la lucha contra este delito, lo que se evidencia en el apoyo prestado por la rama judicial, que ha asignado 10 fiscales especiales en Tegucigalpa, seis en San Pedro Sula, dos en La Ceiba y uno en Comayagua, que son los lugares con la mayor incidencia de casos de extorsión. Cuentan también con jueces especiales para juzgar los casos.

La FNA logra resultados positivos


El éxito de la FNA goza del beneficio de una herramienta especial: la protección de testigos.

“La protección de la identidad de la víctima permite que la persona se sienta confiada para denunciar los delitos, ya que la base de datos se maneja con estricta confidencialidad hasta el punto de que, cuando se envían los archivos al MP, no se revelan los nombres, solo se asigna un código a cada caso y solamente el juez especial recibe la información completa en un sobre sellado", dijo el funcionario de la FNA.

Mientras tanto, el gobierno hondureño ha tomado medidas adicionales para combatir la extorsión. En marzo de 2014, Diálogo
informó que las autoridades hondureñas habían decidido bloquear las llamadas telefónicas desde teléfonos celulares en las 24 cárceles del país, pero incluso después de esta medida el público reportó que seguía sufriendo de extorsión originada en las cárceles.

“Nosotros descubrimos que algunas personas estaban siendo extorsionadas por presuntos delincuentes que se encontraban en la cárcel, pero las llamadas se efectuaban desde cabinas telefónicas públicas ubicadas dentro de las cárceles", dijo el funcionario de la FNA.

Para impedir esto al mismo tiempo que se salvaguardan los derechos humanos de los prisioneros, la FNA solicitó que se reubicaran las cabinas a un área donde los guardias pudieran supervisar las llamadas.

La comunidad empresarial invierte con confianza


La extorsión no es solo un peligro para la seguridad nacional, sino que también causa daño a la economía. Rafael Medina, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), dijo que en los pasados cuatro años 17.000 microempresas cerraron sus puertas en todo el país debido a que no pudieron seguir pagando a los extorsionistas. Pero en 2014 se ha revertido esta tendencia.

“La capacidad de respuesta de la FNA ha reducido este delito, lo cual ha aumentado las percepciones positivas de la comunidad empresarial, lo que ha resultado en la apertura de 700 negocios nuevos en el año hasta la fecha", dijo Medina.

Hasta el 31 de octubre, la FNA había impedido la entrega de US$ 915.281 a extorsionistas, mientras que en 2013 la suma llegó a US$ 1.708.920.

Añadió que habrá una nueva enmienda al Artículo 222 del Código Penal. “La extorsión dejará de ser un delito privado y se convertirá en un delito público. En otras palabras, en los actuales momentos necesitamos una queja para poder actuar contra los extorsionistas, pero con este enmienda podremos investigar cuando nos percatemos de que se está cometiendo este delito en un área", aclaró el funcionario de la FNA. No obstante, pidió al público mantener la presión y continuar reportando este delito.

En dos años de enfrentamientos con extorsionistas, cuatro agentes de la FNA han resultado heridos, ya que los sospechosos están equipados con armas de alto calibre.

“Los agentes de la FNA están entrenados para investigar y analizar a cabalidad, pero a la vez están preparados para los enfrentamientos directos, porque lo que combatimos es el crimen organizado. Ésta es una guerra que estamos ganando", resaltó.

Para las víctimas de la extorsión, la FNA ha proporcionado los siguientes números telefónicos: (504) 96418480, en Tegucigalpa; en San Pedro Sula (504) 95741341; en Comayagua (504) 27400509, y (504) 94821268 en La Ceiba.



El impacto de la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA) de Honduras desde su creación en marzo del 3013: Desmantelamiento de 300 bandas de extorsión. Más de 1.100 sospechosos de extorsión arrestados. Y alrededor de 2.39€ millones ahorrados de sus planes de obtención ilícita de dinero.

Pero éstos son solamente números. Para los blancos y víctimas de la extorsión en Honduras, los esfuerzos de la FNA no tienen precio.

“Yo creo que el público tiene confianza en esta unidad porque los resultados hablan por sí mismos”, señaló Wilfredo Méndez, analista de seguridad y coordinador del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (CIPRODEH).

La FNA está integrada por miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, fiscales especiales y analistas de investigación, todos ellos dedicados a combatir la extorsión. Antes de la creación de la unidad, el Ministerio Público (MP) era el único organismo responsable de combatir la extorsión; desde 2011 a 2012, el mismo arrestó a 210 personas y logró 112 casos judiciales. Desde ese entonces, los números muestran un cambio drástico.

“Estos resultados positivos se deben al apoyo proporcionado por el Estado y a la cooperación de los países vecinos: entrenamiento de alto nivel, equipamiento y tecnología de alta calidad y, además de eso, los agentes son seleccionados con base en su trayectoria y su desempeño superiores”, dijo un funcionario de la FNA, quien pidió permanecer en el anonimato.

De acuerdo con Pacheco, los agentes reciben entrenamiento en operaciones especiales y técnicas de armas de fuego cada tres meses. La FNA puede solicitar el apoyo táctico del Grupo Especial Antiextorsiones (GEA) de El Salvador; de la Unidad de Antiextorsión y Secuestro (UNASE) y de los Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA), de Colombia; además, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) proporciona recursos y apoyo técnico.

El país está dando prioridad a la lucha contra este delito, lo que se evidencia en el apoyo prestado por la rama judicial, que ha asignado 10 fiscales especiales en Tegucigalpa, seis en San Pedro Sula, dos en La Ceiba y uno en Comayagua, que son los lugares con la mayor incidencia de casos de extorsión. Cuentan también con jueces especiales para juzgar los casos.

La FNA logra resultados positivos


El éxito de la FNA goza del beneficio de una herramienta especial: la protección de testigos.

“La protección de la identidad de la víctima permite que la persona se sienta confiada para denunciar los delitos, ya que la base de datos se maneja con estricta confidencialidad hasta el punto de que, cuando se envían los archivos al MP, no se revelan los nombres, solo se asigna un código a cada caso y solamente el juez especial recibe la información completa en un sobre sellado", dijo el funcionario de la FNA.

Mientras tanto, el gobierno hondureño ha tomado medidas adicionales para combatir la extorsión. En marzo de 2014, Diálogo
informó que las autoridades hondureñas habían decidido bloquear las llamadas telefónicas desde teléfonos celulares en las 24 cárceles del país, pero incluso después de esta medida el público reportó que seguía sufriendo de extorsión originada en las cárceles.

“Nosotros descubrimos que algunas personas estaban siendo extorsionadas por presuntos delincuentes que se encontraban en la cárcel, pero las llamadas se efectuaban desde cabinas telefónicas públicas ubicadas dentro de las cárceles", dijo el funcionario de la FNA.

Para impedir esto al mismo tiempo que se salvaguardan los derechos humanos de los prisioneros, la FNA solicitó que se reubicaran las cabinas a un área donde los guardias pudieran supervisar las llamadas.

La comunidad empresarial invierte con confianza


La extorsión no es solo un peligro para la seguridad nacional, sino que también causa daño a la economía. Rafael Medina, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), dijo que en los pasados cuatro años 17.000 microempresas cerraron sus puertas en todo el país debido a que no pudieron seguir pagando a los extorsionistas. Pero en 2014 se ha revertido esta tendencia.

“La capacidad de respuesta de la FNA ha reducido este delito, lo cual ha aumentado las percepciones positivas de la comunidad empresarial, lo que ha resultado en la apertura de 700 negocios nuevos en el año hasta la fecha", dijo Medina.

Hasta el 31 de octubre, la FNA había impedido la entrega de US$ 915.281 a extorsionistas, mientras que en 2013 la suma llegó a US$ 1.708.920.

Añadió que habrá una nueva enmienda al Artículo 222 del Código Penal. “La extorsión dejará de ser un delito privado y se convertirá en un delito público. En otras palabras, en los actuales momentos necesitamos una queja para poder actuar contra los extorsionistas, pero con este enmienda podremos investigar cuando nos percatemos de que se está cometiendo este delito en un área", aclaró el funcionario de la FNA. No obstante, pidió al público mantener la presión y continuar reportando este delito.

En dos años de enfrentamientos con extorsionistas, cuatro agentes de la FNA han resultado heridos, ya que los sospechosos están equipados con armas de alto calibre.

“Los agentes de la FNA están entrenados para investigar y analizar a cabalidad, pero a la vez están preparados para los enfrentamientos directos, porque lo que combatimos es el crimen organizado. Ésta es una guerra que estamos ganando", resaltó.

Para las víctimas de la extorsión, la FNA ha proporcionado los siguientes números telefónicos: (504) 96418480, en Tegucigalpa; en San Pedro Sula (504) 95741341; en Comayagua (504) 27400509, y (504) 94821268 en La Ceiba.
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