Honduras y República Dominicana promueven intercambio de cadetes navales

Honduras and the Dominican Republic Promote Navy Cadet Exchange

Por Kay Valle/Diálogo
mayo 04, 2018

A principios de enero de 2018, un cadete naval hondureño ingresó la Academia Naval Vicealmirante César Augusto De Windt Lavandier, en Santo Domingo, República Dominicana. El Cadete Darwin José Pinto Osorto permanecerá en la academia naval dominicana hasta 2021.

La ocasión forma parte de un intercambio educativo suscrito entre las armadas de ambos países con el objetivo de fortalecer la cooperación e incrementar la interoperabilidad entre las fuerzas navales. Asimismo, el intercambio refleja la confianza entre los países y estrecha los lazos de amistad entre los futuros oficiales militares.

“Los beneficios son amplios”, dijo a Diálogo el Capitán de Fragata de la Armada de Honduras Alexander Carvajal Bocanegra, director de la Academia Naval de Honduras. “Comienzan con la educación, conocimiento de otras culturas, amistad entre compañeros que en el futuro podrán coordinar asuntos entre fuerzas navales”.

Por su parte, la Armada de Honduras recibió por primera vez a una cadete naval dominicana. La Guardiamarina de la Armada dominicana Nikaury Yaribel Nuñez de Oleo inició su formación académica militar en enero de 2015 en la Academia Naval de Honduras, ubicada en La Ceiba, ciudad portuaria del Caribe hondureño. Al graduarse en 2018, la Guardiamarina Nuñez será la primera dominicana licenciada en Ciencias Navales de la Academia Naval de Honduras.

Cooperación duradera

El intercambio de cadetes hondureños y dominicanos data de 1988, cuando ambos países suscribieron el convenio educativo. El primer cadete hondureño viajó a Santo Domingo en 1989 para empezar sus estudios en la academia naval de la República Dominicana.

“En Honduras no había academia naval hasta [el año] 2000”, detalló el Cap. de Frag. Carvajal. “El objetivo era comenzar a tener oficiales con una formación naval desde sus inicios de estudios”.

Hoy en día, los intercambios escolares militares entre ambos países son regulados por la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC), creada en 1997 y conformada por Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Honduras y la República Dominicana. Juntos, los países amigos no solo analizan y combaten las amenazas en común, sino también se dedican a la capacitación de sus tropas y futuros oficiales.

Altos estándares

“Las oportunidades de las que podemos gozar son bastantes”, dijo a Diálogo la Guardiamarina Nuñez. “Aunque la carrera no es fácil, es de mucho regocijo para mi saber que a través de mi vocación puedo enorgullecer a mi seres queridos y ser un factor motivante para otros que desean seguir la carrera de las armas”.

Luego de realizar concursos y evaluaciones para estudiar en el extranjero, los becados seleccionados son enviados a una de las escuelas navales de la CFAC por disposición de la organización. Cada año, un promedio de 30 cadetes navales forman parte del intercambio escolar de los países miembros de la CFAC. Desde el inicio del programa cientos de cadetes centroamericanos se han beneficiado del intercambio escolar.

“Algunos compañeros fueron enviados a otros países”, comentó la Guardiamarina Nuñez. “Satisfactoriamente [para mí] Honduras cuenta con una academia naval que a pesar de ser relativamente reciente cuenta con instructores y oficiales graduados en el extranjero, y el nivel educativo es mantenido en altos estándares por parte de los encargados”.

La instrucción de los cadetes navales consiste en una formación teórica de madrugada conformada por clases de base general, asignaturas de aéreas especificas referentes a aspectos náuticos y militares y asignaturas con base científica. En la tarde, los cadetes se dedican al entrenamiento físico orientado a la formación militar y actividades deportivas.

“En el horario de 07:00 a 12:00 horas se imparten las clases de formación académica fomentando el espíritu de abnegación y sacrificio en el ejercicio de sus tareas”, comentó el Cap. de Frag. Carvajal. “De 18:30 a 21:00 horas, la cubierta de cadetes realiza un tiempo de estudio obligatorio con el fin de reforzar los temas vistos durante el día”.

Los futuros oficiales navales serán licenciados en Ciencias Navales con el grado de alférez de fragata. Durante sus estudios, desarrollarán las habilidades y destrezas para ser competentes en la navegación de unidades de superficie para poder cumplir con las funciones operativas de las misiones de sus respectivas fuerzas navales.

Para la Guardiamarina Nuñez la experiencia con sus compañeros de escuela hondureños fue agradable. “A lo largo de los años aprendemos a trabajar y lidiar como equipo en la diversas actividades”, dijo. “Además soy de una isla y me gusta el mar. Ser naval es la mejor forma de hacer todo lo que me gusta”.

Por su parte el Cadete Pinto está agradecido por la oportunidad y anhela poder un día servir su patria. “Es una gran experiencia compartir con mis compañeros extranjeros quienes desde mi ingreso han sido de gran apoyo”, concluyó el Cadete Pinto. “Estoy logrando una meta que me propuse desde mi niñez y me siento muy contento de representar a mi país, Honduras, en esta hermana República Dominicana”.
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