Militares de Honduras concluyen diplomado en coordinación con EE. UU. y Colombia

Los graduados del Diplomado Internacional de Acción Integral y Desarrollo pusieron en práctica lo aprendido con una brigada médica en beneficio de la población.
Iris Amador/Diálogo | 26 octubre 2018

Capacitación y Desarrollo

Militares de Colombia y Honduras impartieron juegos y diversas actividades para entretener a los niños del municipio de Ojojona, Honduras, en un evento de asistencia humanitaria el 27 de septiembre de 2018. (Foto: Capitán del Ejército de Colombia Helber Quintero)

Después de tres semanas de instrucción, el curso de Diplomado Internacional de Acción Integral y Desarrollo finalizó el 28 de septiembre, en la Base Aérea Coronel Hernán Acosta Mejía, en Tegucigalpa, Honduras. El curso forma parte de las iniciativas del Plan de Acción Estados Unidos-Colombia para Centroamérica y el Caribe (USCAP en inglés),.un programa de cooperación entre los países del hemisferio para fortalecer la seguridad regional. La iniciativa es patrocinada por el Comando Sur de los EE. UU y gestionada por Colombia.

Miembros del Ejército Nacional de Colombia impartieron el curso de diplomado a 26 alumnos de las Fuerzas Armadas de Honduras. Para poner en práctica lo aprendido, los participantes realizaron una brigada médica en el municipio de Ojojona, departamento de Francisco Morazán, un día antes de la clausura del curso.

“Mediante estas actividades se logra fortalecer la imagen institucional de las Fuerzas Armadas, mientras se contribuye al progreso y desarrollo de lugares con necesidades básicas insatisfechas”, dijo a Diálogo el Capitán del Ejército de Colombia Helber Quintero, instructor de la Escuela de Misiones Internacionales y Acción Integral en Colombia, quien estuvo al frente del equipo de cuatro instructores colombianos que impartieron el curso. “La misión fue capacitar a los militares hondureños para planear, preparar, ejecutar y evaluar campañas con la finalidad de beneficiar a las comunidades”.

El grupo de 18 oficiales y ocho suboficiales hondureños recién graduados organizaron a un equipo de médicos, odontólogos, psicólogos, expertos en nutrición y peluqueros para brindar servicios médicos, medicamentos gratuitos, asistencia social y actividades recreativas a los habitantes de Ojojona. Miembros de la Cruz Roja, el Comité Permanente de Contingencias, la Policía Nacional, el cuerpo de bomberos y otros voluntarios participaron de la brigada conjunta e interagencial. La alcaldía municipal y funcionarios de la Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social de Honduras se integraron al esfuerzo con un aporte de 500 bolsas con víveres.

“La actividad tuvo un gran impacto entre los pobladores”, dijo a Diálogo el Capitán del Ejército de Honduras Gilberto Aguilar. “[El éxito se debió] a la buena instrucción, el compromiso de cada oficial, la integración de las instituciones y el apoyo de la comunidad”.

Medicinas y risas

Más de 1400 personas fueron beneficiadas con la atención médica y social. Los niños pudieron gozar de una merienda, jugar en saltarines inflables y entretenerse con los soldados, quienes por unas horas intercambiaron sus uniformes por atuendos de payasos para hacer reír a los menores y regalarles globos en forma de animales.

“Llegó más gente de la que esperábamos”, dijo el Cap. Aguilar, quien se distinguió como el mejor alumno del curso por su liderazgo y habilidades organizativas. “Hicimos el acercamiento con los líderes [locales] y con los padres de familia de la escuela. Encontramos que la gente tiene deseos de ayudar. A veces solo hace falta que haya alguien que los enlace y los organice”.

Los 26 militares de las Fuerzas Armadas de Honduras reciberon reconocimientos por su participación en el curso de Diplomado Internacional de Acción Integral y Desarrollo. (Foto: Iris Amador, Diálogo)

Los instructores colombianos traían zapatos de color neón, pinturas y narices rojas en su equipaje. Según explicó el Cap. Quintero. “La idea es romper esquemas tradicionales de lo que la población civil piensa que es un soldado. Fue algo nuevo ver a un militar realizar esas dinámicas con los niños. Lo valoran, porque no esperaban verlos compartir esos espacios”. 

Defensores y amigos

El trabajo con la niñez es solo una de varias líneas de operación para acercarse a la población. El curso incluyó entrenamiento para otras actividades, algunas enfocadas en los adultos mayores; otras en prácticas agrícolas, como las implementadas por el Ejército de Colombia para sustituir sembradíos ilegales por cultivos productivos legales.

“La sensibilización militar es poder llegar al corazón de los habitantes de las comunidades mediante estas actividades, para que vean que el soldado es un amigo para ellos”, expresó el Cap. Quintero. “Las acciones unificadas repercuten en la seguridad de las comunidades y en la estabilización del país en general”.

Las Fuerzas Armadas de Honduras llevan a cabo un programa de actividades cívico-militares durante el transcurso del año en diferentes regiones del territorio nacional, pero los participantes del diplomado realizaron la iniciativa en Ojojona por su cuenta. Además de los servicios médicos, los padres de familia que sabían de electricidad ayudaron a reparar el sistema eléctrico de la escuela e implementaron un sistema de reciclaje de la basura.

Gracias a la gestión de los militares alumnos, el grupo logró obtener alrededor de una docena de electrodomésticos que rifaron entre los asistentes. “La gente iba feliz”, aseguró el Cap. Aguilar. “Algunos niños se quedaron todo el día con nosotros. Les dimos una merienda y no querían que nos fuéramos”.

Ese es el tipo de relación de confianza que el curso busca fomentar entre los soldados y las comunidades, de las cuales ellos mismos son miembros. Al cierre del curso, impartido en Honduras por primera vez, los participantes dijeron que esperan fortalecer enlaces mediante eventos deportivos, programas culturales y otras actividades recreativas como cine en el parque.

Miembros del alto mando militar de Honduras agradecieron a los representantes del Comando Sur de los EE. UU. y a Colombia. Declararon que el entrenamiento va a tener un efecto multiplicador para cumplir uno de los roles más importantes de las Fuerzas Armadas, para mitigar grandes necesidades de importantes sectores de la población. Uno de los instructores, el Sargento Segundo del Ejército de Colombia Elkin Contreras, expresó que mediante estas iniciativas el pueblo sabe que sus soldados “los protegen y no solo con las armas”.

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