Hizbulah opera en Venezuela

La calamidad política y humanitaria continúa en Venezuela y las actividades ilegales del grupo militante Hizbulah se hacen evidentes.
Yuri Hernandez/Diálogo | 12 mayo 2019

Una mujer chiita libanesa con una foto de Hassan Nasrallah, secretario general de Hizbulah pasa frente a un poster del slogan que dice “gracias presidente Hugo Chávez”. (Foto: AFP)

 La calamidad política y humanitaria continúa en Venezuela y las actividades ilegales del grupo militante Hizbulah se hacen evidentes. Nicolás Maduro tiene una relación estrecha con esta agrupación, ya que los fortalece a través de las finanzas.

Según el representante permanente de la organización de Estados Americanos (OEA) Gustavo Tarré, designado por el  presidente encargado Juan Guaidó, las operaciones de Hizbulah en territorio venezolano se volvieron “un centro importante del terrorismo internacional”. Advirtió que la “amenaza de la  interferencia extranjera” no se limita a Venezuela y se extiende por todo el continente americano y el hemisferio occidental.

Durante una  sesión del Consejo Permanente de la OEA, Tarré dijo que Venezuela se convirtió en “un factor desestabilizante de la paz” en toda la región, y es necesario “analizar en papel de actores externos en el país sudamericano”. Agregó que Venezuela también “está involucrada en conflictos externos, como el de Siria, en actividades contra la existencia del Estado de Israel, y una relación privilegiada con Irán”.

Tarré declaró que “también sabemos de la existencia de centros de entrenamiento y creación de identidad para terroristas de Hizbulah, también conocido como ISIS, hacen de Venezuela un importante centro para el terrorismo internacional”.

Hizbulah, una agrupación terrorista designada por los EE. UU., recibió sanciones del país norteamericano. En una entrevista reciente con la cadena Fox, el secretario de Estado de los EE. UU. dijo  que “la gente no reconoce que Hizbulah tiene células activas: los iraníes generan un impacto en el pueblo venezolano y toda Sudamérica. Tenemos la obligación de disminuir ese riesgo para el continente”.

De acuerdo con un artículo publicado en el periódico New York Times del 2 de mayo, Tareck El Aissami, ex vicepresidente de Venezuela, quien en la actualidad ocupa el cargo de Ministro de Industria del Sr. Maduro y uno de sus confidentes más cercanos, es objeto de investigaciones de amplio alcance por la propia agencia de inteligencia del país por sus lazos con el mundo criminal. Además, el artículo dice que El Aissami y su padre, Carlos Zaidan El Aissami, un inmigrante sirio que había trabajado con Hizbulah en las visitas de regreso a su país, participaron en un plan para capacitar a los miembros de Hizbulah en Venezuela, "con el objetivo de expandir redes de inteligencia en toda América Latina y, al mismo tiempo, trabajar en el tráfico de drogas".

Phillip Smyth, investigador del Instituto de Washington para Políticas del Cercano Oriente, dijo que quienes financian a Hizbulah “se autodesignaron en el gobierno [venezolano] en una diversidad de funciones. Todos están obteniendo algún rédito del aparato. Por lo tanto, no me resulta extraño que haya réplicas de Hizbulah en la red financiera. La forma en que lo hizo el Tesoro [de los EE. UU.] es designar algunos individuos claves, financiadores de Hizbulah, por lo cual tendrá su efecto”, dijo a VOA.

Smyth dijo que “ideológicamente, [Maduro] colocó sus fichas en grupos  como Hizbulah y los iraníes. Tienen las mismas motivaciones, que son antiestadounidenses”.

El Almirante de la Marina de los EE. UU. Craig S. Faller, jefe del Comando Sur de los EE. UU., dijo a los Servicios Armados del Senado de los EE. UU. que el “designado libanés de Hizbulah mantiene redes facilitadoras en la región que guarda armas y obtiene fondos del narcotráfico y del lavado de dinero”.

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