Unos 5000 soldados del Ejército de Guatemala protegen los pasos fronterizos con México, como parte del operativo Cinturón de Fuego, acentuado en los departamentos de San Marcos y Huehuetenango. La barrera de seguridad busca impedir la llegada de grupos criminales del narcotráfico a territorio guatemalteco, informó el medio estadounidense Los Angeles Press.
El 3 de septiembre se intensificaron las operaciones conjuntas de seguridad, luego de que cientos de pobladores huyeran de la localidad fronteriza de Amatenango, en el estado de Chiapas, México, hacia el municipio guatemalteco de Cuilco, frente al temor de que sus hijos fueran reclutados a la fuerza por los cárteles del crimen organizado que operan en la zona, confirmó la cadena France 24.
“Se reforzaron los cruces informales que se encuentran en los límites fronterizos y se realizan reconocimientos aéreos y con drones en esas áreas”, explicó a Diálogo el 30 de septiembre la Mayor de Infantería Anne Marie Argueta, vocera del Ejército de Guatemala. “Estas acciones proactivas evitan incursiones de grupos del crimen organizado transnacional a territorio guatemalteco”.

Las Fuerzas Armadas de Guatemala también desplegaron a sus Fuerzas Especiales Kaibil, una unidad de soldados élite, expertos en operaciones especiales y de inteligencia, detalló el 6 de septiembre la cadena televisiva mexicana Telediario.
“Se trata de los cárteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG), que se disputan el control de poblados limítrofes clave para el tráfico de drogas, armas y personas, entre ambos países”, consignó InSight Crime, una organización dedicada al estudio del crimen organizado en Latinoamérica.
En medio de la guerra que libran estos cárteles por el control del estado de Chiapas, los pobladores del municipio fronterizo de Santa Eulalia, en el departamento guatemalteco de Huehuetenango, denunciaron que civiles armados colocaron puntos de revisión de vehículos y personas “a plena luz del día”, reportó el 6 de septiembre el periódico mexicano Milenio.
“Estamos observando las operaciones que hacen ellos [los cárteles], de tal manera, que [hasta septiembre] hemos incautado casi 10 toneladas de drogas”, confirmó el General de División Henry David Sáenz Ramos, ministro de la Defensa de Guatemala, al periódico guatemalteco La Hora. “Sin embargo no hemos tenido una sola acción, de ningún tipo, con nuestros soldados o con nuestras unidades en territorio nacional. Por otro lado, hemos podido darle cobertura y seguridad a las poblaciones aledañas al límite político internacional con México”.
“No tenemos ningún indicio de que los narcos de países vecinos estén asentados en zonas fronterizas”, dijo Helver Beltetón, director general adjunto de la Policía Nacional Civil de Guatemala, al periódico guatemalteco Prensa Libre. “No podemos negar que tienen contactos en estas áreas, porque son cárteles grandes internacionales, pero que estén asentados en nuestro territorio, no es así”.
El CJNG inició en 2021 confrontaciones directas con el [también mexicano] Cártel de Sinaloa, por el control de los territorios fronterizos, relató la cadena de noticias argentina Infobae. En un operativo de las fuerzas federales de México, el 11 de septiembre de 2024 fue capturado en Villaflores, Chiapas, Marco Aurelio “N”, señalado como cabecilla del CJNG y ocho de sus colaboradores.
“Desde finales de julio, el Ejército de Guatemala reforzó el límite político internacional entre Guatemala y México, con soldados de Fuerzas Especiales Kaibil y Policías Militares y militares de la Quinta Brigada de Infantería, incrementando los patrullajes y operaciones en el área”, añadió la May. Argueta. “Esto, debido al desplazamiento de personas que ingresaron a nuestro territorio, huyendo de la violencia generada por los cárteles en su país”.
Los desplazados, según explicaron los líderes eclesiales de Chiapas durante una marcha de protesta, sobrellevan la falta de servicios básicos y alimentos; al mismo tiempo que los cárteles les obligaban a participar en retenes o a pagar cuotas o “derecho de piso”. “De esto han huido, dejando sus tierras y pertenencias”, agregó la agencia de noticias mexicana Siete 24.
Los investigadores de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, campus Guatemala, reconocen que existe un reto para documentar estas movilizaciones, producidas especialmente a lo largo de la frontera México-Guatemala, pues los ciudadanos de ambos países entran y salen de sus respectivos países sin notificarlo a las autoridades en Guatemala, detalló el medio Prensa Libre, el 21 de septiembre.
El operativo Cinturón de Fuego arrancó oficialmente el 4 de febrero por tiempo indefinido, para controlar los pasos fronterizos y realizar vigilancia aérea y terrestre, entre otras acciones. Las operaciones abarcan toda la longitud de la frontera entre Guatemala y México, extendiéndose 200 millas náuticas hacia el Océano Pacífico para vigilar el límite marítimo internacional. En esta operación también están desplegados unos 500 miembros de la Policía Nacional Civil de Guatemala y 700 de las Fuerzas Armadas de México. En su primer mes de funcionamiento, Cinturón de Fuego llevó a cabo más de 4.200 operaciones en tierra, incluidas 69 en el mar, indicó el Ministerio de Defensa guatemalteco.


