Guatemala integra nueva fuerza de tarea interinstitucional

Guatemala Creates New Interagency Task Force

Por Antonio Ordoñez/Diálogo
septiembre 04, 2018

Una nueva fuerza de tarea interinstitucional (FTI) guatemalteca tomará sus funciones a finales de 2018. La FTI Jaguar enfocará sus tareas en el departamento norteño de Petén, fronterizo con México y Belice.

Unos 300 elementos –entre oficiales del Ejército, la Policía Nacional Civil (PNC), y miembros de los ministerios de la Defensa y Público de Guatemala– conformarán la FTI Jaguar. El objetivo de la unidad será combatir las amenazas transnacionales como el narcotráfico, así como realizar operativos anticontrabando, controles de fronteras y otras acciones de seguridad.

“Está en fase de implementación”, dijo a Diálogo el Coronel del Ejército de Guatemala Óscar Pérez Figueroa, director de prensa del Ministerio de la Defensa. “Los planes son que tenga la misma estructura de las que ya existen y dadas las características de la región norte, se integrará a CONAP [el Consejo Nacional de Áreas Protegidas] y a DIPRONA [la División de Protección a la Naturaleza de la PNC]”.

Grupos élites

La FTI Jaguar se sumará a las tres fuerzas existentes, FTI Tecún Umán, FTI Chortí y FTI Xinca. Los grupos élites que vigilan las fronteras con México, El Salvador y Honduras fueron concebidos bajo el Gobierno de Otto Pérez Molina, presidente de Guatemala de 2012 a 2015.

FTI Tecún Umán fue inaugurada en diciembre de 2013. La fuerza, con sede en la base de Santa Ana Berlín, departamento de Quetzaltenango, opera en las zonas fronterizas con México de los departamentos de Quetzaltenango, San Marcos y Huehuetenango.

En julio de 2014, el Gobierno guatemalteco impulsó la FTI Chortí con sede el en municipio de Zacapa, departamento de Zacapa, y operaciones que se extienden a los departamentos de El Progreso y Chiquimula, fronterizos con Honduras. FTI Xinca inició sus operaciones en agosto de 2017 con patrullajes en los departamentos de Escuintla y Santa Rosa, así como en Jutiapa, fronterizo con El Salvador.

“En todas las fronteras se dan los mismos problemas en mayor o menor grado de acuerdo a los controles que las fuerzas de seguridad locales ejerzan para minimizar las acciones del crimen organizado”, comentó el Cnel. Pérez. “En ese sentido Guatemala empezó a reorganizar sus capacidades. Desde el punto de vista del concepto de fuerza de tarea, constituye la formación de unidades con diferentes capacidades, potencia de fuego y maniobra que elevan sus capacidades de respuesta en defensa”.

Las fuerzas de tareas se beneficiaron de entrenamientos intensos otorgados por instructores del Ejército de Guatemala con el apoyo del Ejército Sur de los EE. UU., la Guardia Nacional de Texas, la Guardia Nacional de Arkansas y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE. UU., entre otras instituciones. La formación continua abarcó varias materias como familiarización y adiestramiento de armas ligeras, operaciones en zonas urbanas, tácticas de defensa, técnicas de arresto, recopilación de inteligencia, control de tráfico y búsqueda de vehículos y personas.

“El Gobierno de los Estados Unidos ha colaborado con capacitaciones, recursos técnicos, donaciones, entrenamiento y demás aportes a las fuerzas de tarea interinstitucionales”, dijo a Diálogo Fernando Lucero, vocero del Ministerio de Gobernación de Guatemala. “Lo anterior consolida el fortalecimiento de dichas fuerzas con el objetivo de prevenir, combatir, desarticular y erradicar acciones criminales”.

Región selvática

La región de Petén, donde operará la FTI Jaguar, se caracteriza por una densa selva con exuberante vegetación. Cuenta con varias zonas protegidas como la Reserva de la Biósfera Maya, cuya área de más de 21 500 kilómetros cuadrados es el espacio natural protegido más grande de Guatemala.

“El departamento de Petén es el más grande y alejado del país”, dijo Lucero. “Por ende es un territorio que puede ser utilizado por sus condiciones de extensión geográfica y demás condiciones por las estructuras criminales para cometer sus ilícitos”.

La reserva que alberga sitios arqueológicos de la civilización Maya y una biodiversidad de fauna y flora única –con especies icónicas como el jaguar, puma y tapir– enfrenta las amenazas de actividades ilegales así como el contrabando de madera y vida silvestre, exploración petrolera y explotación agrícola. A estos desafíos se suman el narcotráfico, trasiego humano y demás delitos relacionados al crimen organizado transnacional.

“La característica del norte es que esta frontera es menos controlada”, explicó el Cnel. Pérez. “Hay biodiversidad, patrimonio ancestral, vestigios arqueológicos… todo pasa por acá. Una fuerza de tarea se enfocaría en el narcotráfico y contrabando”.

Puente terrestre y aéreo

Según datos de la Subdirección General de Análisis e Información Antinarcótica de la PNC, las autoridades guatemaltecas incautaron más de 13 toneladas de cocaína en 2017. Sin embargo, en su informe de la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos 2018, el Departamento de Estado de los EE. UU. estima que más de 1400 toneladas transitaron desde Guatemala hacia el norte ese mismo año. Según el reporte, Guatemala aún es vía principal para el tránsito de drogas, a la vez que continúa su lucha en contra de la producción local de marihuana y amapola.

La región selvática de Petén sirve como puente terrestre y aéreo para trasladar ilícitos a países fronterizos. El Ejército estima que la Reserva de la Biosfera Maya cuenta con docenas de pistas ilícitas que deben ser localizadas, identificadas y destruidas.

“La presencia de una fuerza de tarea interinstitucional, con las condiciones estratégicas, operativas y de inteligencia, resulta ser una herramienta toral para la erradicación de cultivo de drogas”, concluyó Lucero. “Asimismo [será para] el control de puntos fronterizos de tráfico de drogas, ubicación de pistas de aterrizaje clandestina, trata de personas y combate al contrabando en el departamento de Petén y demás departamentos aledaños”.
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