Becas brindan oportunidades a jóvenes colombianos

Grants Offer Opportunities to Colombia’s Youth

Por Myriam Ortega/Diálogo
marzo 07, 2018

La Armada Nacional y la Policía Nacional de Colombia cuentan con el respaldo de la Embajada de los EE. UU. en ese país, por medio del programa de becas de la Oficina de Asuntos Internacionales contra el Narcotráfico y Aplicación de la Ley (INL en inglés), del Departamento de Estado. El programa, con una inversión de más de US$ 15 millones desde 2013, ha apoyado a casi 4000 jóvenes de bajos recursos económicos pertenecientes a minorías étnicas colombianas, que desean seguir la carrera de las armas.

“El objetivo del programa es ayudar a la Armada, tanto a sus componentes navales como de infantería de marina, para incorporar a los aspirantes que no puedan pagar los costos de la escuela de formación [matrícula, equipo de dotación y otros costos adicionales], y que cumplan con sus protocolos de reclutamiento”, dijo a Diálogo Chris Landberg, director del INL en Colombia. “Las becas están destinadas a las comunidades afrocolombianas, indígenas y vulnerables que residen en zonas donde las oportunidades para conseguir empleo profesional son escasas”.

La beca cubre la matrícula más una bonificación mensual de sostenimiento, uniformes y materiales requeridos para completar todo el curso de formación. INL aporta el 75 por ciento y la Armada el 25 por ciento restante. “Sin embargo, es responsabilidad de los estudiantes elegidos aprovechar la oportunidad, manteniendo el rendimiento académico y cumpliendo con todas las reglas de la escuela de formación de la Armada”, aseguró Landberg.

Las becas constituyen parte del trabajo del INL en Colombia para contrarrestar el crimen internacional y el narcotráfico, y fortalecer las fuerzas públicas, los tribunales y los sistemas penitenciarios. Son operaciones coordinadas con diferentes ministerios del Gobierno colombiano. “[Las] instituciones representativas de la diversidad colombiana benefician no solamente a las mismas instituciones, sino también a las poblaciones a las que sirven”, aseguró Landberg.

“El programa para la Armada está enfocado principalmente en San Andrés Islas, zonas alrededor de Cartagena y zonas del Pacífico. Paulatinamente se está expandiendo para jóvenes del Amazonas, Bolívar, Choco y Urabá”, agregó.

“Es importante reconocer el apoyo que el INL ha dado a Colombia, no solo para buscar que tengamos mejores capacidades a nivel operacional, sino también desde el punto de vista de cooperación y desarrollo”, dijo por su parte el Contralmte. Herrera. “Es decir, aquí no solamente hay que buscar soluciones de fuerza, sino soluciones preventivas”.

Timoneles de paz

Para aumentar las probabilidades de éxito en el proceso de formación como suboficial naval o de la Infantería de Marina, el Gobierno colombiano además ha impulsado iniciativas regionales que promueven el interés de los jóvenes para vincularse a las Fuerzas Armadas o para continuar sus estudios universitarios. Así es como nació el programa Timoneles de Paz en Urabá, Antioquia, región noroccidental del país.

“Timoneles de Paz es un programa que desarrollamos durante el 2017 en un colegio, con los alumnos de los grados 10.º y 11.º, y con la Universidad de Antioquia”, dijo a Diálogo el Contralmirante Juan Francisco Herrera Leal, comandante de la Fuerza de Tarea Contra el Narcotráfico N.º 73 Neptuno. “Un timonel es la persona que lleva el rumbo en un buque, y debe saber para dónde va para no encallar. Quiere decir que estos jóvenes van a saber a dónde quieren ir. De paz, porque uno de los problemas de Urabá es el [pandillerismo] juvenil”.

A través del programa la Armada acercó a colegiales urabeños con estudiantes de Ciencias del Mar de la Universidad de Antioquia, para participar en reuniones, conferencias y labores lúdicas para despertar su interés en proyectos de vida desde la perspectiva militar o desde esa universidad pública. “Con la Armada Nacional, cada vez que venía un buque los invitábamos a bordo, ellos navegaban en ese buque acá por el golfo [de Urabá, en el caribe colombiano], y eso les dio a ellos una actitud diferente”, puntualizó el Contralmte. Herrera.

Algunos ejercicios vincularon a los padres de familia. También realizaron jornadas de investigación en las que los jóvenes conocieron los equipos utilizados en el mar. Además visitaron la zona de reserva natural del Cantón de la Armada, en el Urabá, con recorridos para observar la biodiversidad.

El resultado del proceso fue medido por estudiantes de la Universidad de Antioquia, quienes concluyeron que los participantes transformaron el miedo ante las pandillas juveniles y la falta de motivación por el interés en alcanzar un proyecto de vida. “[Después de tener] la oportunidad de participar en el programa de Ciencias del Mar, algunos están interesados en entrar a esta carrera, otros dijeron que querían entrar a la Armada Nacional”, aseguró el Contralmte. Herrera. “Esto dio una visión diferente a los jóvenes de las oportunidades que tienen para desarrollarse”.


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