Generales de EE. UU. y Guatemala hablan sobre las acciones conjuntas contra el narcotráfico

Generals from the U.S. and Guatemala Discuss Joint Actions against Drug Trafficking

Por Dialogo
junio 04, 2014



En abril, Guatemala fue anfitrión de la Conferencia de Seguridad Centroamericana (CENTSEC) por tercera vez, conjuntamente con el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM). Durante la reunión que fue la novena de este tipo se habló a fondo sobre la Operación Martillo y sus logros, los cuales se obtuvieron mediante lecciones aprendidas, análisis y disertaciones que efectuaron los diferentes actores. Además, se abordó la cuestión de cómo proseguir para seguir adelante con éxito. Al final, el General Rudy Israel Ortiz-Ruiz, jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional de Guatemala, y el General John Kelly, comandante de SOUTHCOM, brindaron una conferencia de prensa para responder las preguntas de los periodistas. A continuación, Diálogo presenta extractos de la misma.

Pregunta: ¿Cuáles son los resultados de la Operación Martillo, y cuáles son los planes y metas para la lucha contra el delito y el tráfico de drogas?

GENERAL KELLY: Cada uno de los países de la región , por supuesto dentro del marco de sus propias leyes y de las instrucciones que reciben de sus autoridades nacionales, sus presidentes o gobiernos, tienen su propio programa para contrarrestar el tráfico ilícito. Sin embargo, la Operación Martillo se focaliza en la región que abarcan Guatemala, Honduras, El Salvador y México. La sociedad que constituimos es producto de las naciones que trabajan de manera conjunta y coordinan sus esfuerzos. En realidad, Martillo es una asociación con los Estados Unidos, en la que se usan embarcaciones navales estadounidenses y de otras naciones asociadas para ejecutar interdicciones de drogas en grandes extensiones de alta mar. Aún en estos tiempos de presupuestos reducidos para todos, estamos siendo eficaces. Podríamos ser mucho más eficaces con recursos adicionales, pero la verdadera eficacia proviene de esta sociedad.

GERENAL ORTIZ-RUIZ: Quizás para ampliar la respuesta del General Kelly, puedo agregar que gracias a las interdicciones llevadas a cabo mediante Operación Martillo durante 2012, 2013 y lo que va de 2014, se logró reducir en un 62 % el total de las drogas que corren hacia el norte de Sudamérica. El destino del otro 20 % es Europa y África, mientras que un 18 % pasa a través del Caribe. Es por esto que se trata de uno de los logros más importantes a partir de enero de 2012 con la implementación de la Operación Martillo. Para nosotros, la Operación Martillo ha estado manifiesta en el litoral Pacífico y en el litoral Atlántico; este último cuenta con la cobertura de la Brigada de Infantería de Marina, de las Fuerzas Especiales Navales y del Comando Naval del Caribe, mientras que en el litoral Pacífico, se encuentran las Fuerzas Especiales Navales y Comando Naval del Pacífico, además de los Infantes de Marina de los Estados Unidos, que es la fuerza que ha permitido el desarrollo de la Operación Martillo.

Pregunta: General Ortiz, ustedes hablan de que existe una estrategia detrás de todo esto, pero me gustaría que nos explicara un poco en qué consiste la cooperación. ¿Hay nueva cooperación? ¿Cambió la estrategia en esta actividad? ¿Hubo mejoras? ¿Existen reclamos? Todo ese tipo de cosas. Ahora para el General Kelly, se dice que no funcionó la estrategia anti drogas. Usted hablaba de que se incauta un 40% de la droga que llega a los Estados Unidos. ¿Cree usted que hay que continuar con esa estrategia, o que ya es tiempo de detenerse, de pensar y decidir si vale la pena realizar otras acciones dentro de la estrategia, como la despenalización impulsada por Guatemala, u otras que pudieran surgir en el camino?

GERENAL ORTIZ-RUIZ: En cuanto a la primera parte, hay logros importantes para Guatemala en el tema de cooperación. De hecho, como producto de la Operación Martillo, se creó la Fuerza de Tarea Teculmán, que tiene como objetivo la interdicción de la amenaza, no solo del narcotráfico sino también del contrabando en la parte occidente del país. Además se creó la Brigada de Infantería de Marina para poder respaldar el litoral Atlántico. En la parte norte teníamos el problema de una enorme cantidad de vuelos y aterrizajes ilegales. Sin embargo, con la creación de la Brigada Especial de Operaciones de Selva, que opera coyunturalmente a la Operación Martillo, el año pasado hubo siete vuelos, de los cuales solo uno aterrizó en Guatemala. Este año tuvimos dos vuelos, uno de los cuales fue interceptado por la Infantería de Marina y las Fuerzas Especiales Navales. El resultado fue un importante decomiso. Eso prueba que en el espacio aéreo guatemalteco se ha denegado el acceso a estos aterrizajes ilegales, que anteriormente ocurrían. Esto fue posible gracias al apoyo de interdicción aérea. En cuanto a la parte terrestre, Guatemala también ha implementado su plan de interdicción, mediante el cual se establecerían 156 puestos de control y de registro para evitar que esta amenaza entre por tierra. Uno de los ejemplos que mencioné anteriormente es que se redujo a un 62 %, porque nosotros formamos parte del embudo que inician Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, y que luego incluye Panamá, Costa Rica, Honduras, Salvador... Es ahí es donde hemos aprovechado la cooperación de los Estados Unidos para la interdicción marítima. En la interdicción terrestre, Guatemala ha hecho la mayor parte.

GENERAL KELLY: Luchar contra la droga constituye un verdadero proceso de múltiples niveles. Nunca se llega a un nivel cero. Pero empieza donde se produce la droga; si hablamos de cocaína, es primordialmente Colombia y Perú. Otra parte consiste en la fase donde la producción es transladada de un lugar a otro, lo que llamamos la "zona de tránsito," que es principalmente desde Centroamérica hacia los Estados Unidos. Allí es donde entra en juego la Operación Martillo. El año pasado, la combinación de todos nuestros esfuerzos sacó de circulación cientos de toneladas de cocaína. Con Martillo, y casi con cero violencia, logramos cientos de toneladas. Nadie llega a tierra en Centroamérica porque la circulación continúa en países como Guatemala, México, Honduras, El Salvador, Belice, donde todos hacen un trabajo estupendo. Es más difícil por la naturaleza del flujo del tráfico. Pero es tremenda labor que implica varias docenas de toneladas incautadas. En los Estados Unidos, el uso de cocaína se redujo significativamente debido a diversas campañas informativas; tal vez no haya disminuido lo suficiente pero se redujo significativamente. Debido a la reducción de la producción y cantidad de cocaína que ingresa, aumentó el costo. Y en cuanto a disponibilidad, es más difícil de obtener. La legalización de drogas es una cuestión de política. Por ley federal, el uso de drogas aún es ilegal en mi país. Si bien hay estados que han tomado sus propias decisiones, el delito de cada país no desaparece, aunque se haya despenalizado el consumo de drogas o se haya ignorado la circulación y el consumo de drogas. De hecho, aumenta. El consumo de drogas no se reduce, sino que aumenta. El costo social, primordialmente cuantificado en la pérdida de efectividad del sector médico es desorbitante. Todos los países que legalizaron las drogas desearían no haberlo hecho. Pero es una cuestión de política y yo soy simplemente un militar; no me permiten comentar sobre política y por lo tanto no lo haré.

Pregunta: General Kelly, quisiera saber cuál es su percepción en cuanto al aporte de los países de la región en la lucha contra el narcotráfico. Le pregunto porque nuestro presidente, Otto Pérez, hablaba en Panamá acerca de la despenalización y de los 50 años de lucha que no han aportado demasiado. Usted hablaba hace pocos minutos de que cada país que haya despenalizado el consumo se ha de arrepentir. Entonces, ¿cuál es su percepción respecto al aporte de los países de la región?

GENERAL KELLY: Primero, en cuestión de esfuerzos de los países centroamericanos, puedo usar una palabra: heroico. Fue algo heroico. No estoy de acuerdo con quienes aseguran que después de 55 años esto no ha dado frutos. Por el contrario, ha sido efectivo. Le acabo de explicar que se redujo el consumo de drogas, por lo menos en mi país, que es gran parte del problema de la demanda. Los países que trabajamos en esto no siempre estamos de acuerdo políticamente. Pero creo que algo en lo que cualquier país puede estar de acuerdo, en mi opinión, es que la droga es un cáncer y es un problema que debe abordarse. Como acabo de describir, no hay una sola solución para esto. Hay cuestiones médicas, de orden público, de ayuda a los campesinos productores de coca para que tengan acceso a alternativas de producción que les permitan sostenerse. Es un problema multifacético. No concuerdo con quienes dicen que esto es un problema sin solución y que deberíamos rendirnos. De nuevo, eso es un asunto de política sobre el que no puedo comentar.

Pregunta: Se habló de que se va a montar una nueva fuerza de tarea en la frontera con Honduras, la Fuerza de Tarea Chortí. ¿Qué tipo de cooperación va a existir entre el Comando Sur y esta fuerza de tarea? ¿Será solo un equipo, como en la Fuerza de Tarea Teconomán?

GERENAL ORTIZ-RUIZ: La Fuerza de Tarea Chortí va ya en muy buen trámite y pretende tener presencia en la frontera de Honduras, de unos 255 kilómetros. En materia de defensa, inicialmente la cuestión era conformar la fuerza. Nosotros vamos a cooperar con 100 soldados, quienes ya están finalizando la preparación. Luego, cada uno de estos soldados tendrá que pasar por un proceso de análisis y se prevé que para el mes de julio, si todo va bien con los tiempos que estamos manejando, comience su entrenamiento en Zacapa, en la 2da Brigada de Infantería. ¿Cómo participarán los Estados Unidos materialmente hablando? Cooperarán con 32 vehículos J-8.

Pregunta: ¿Cuál es el saldo del tráfico de drogas, armas y personas en Guatemala? ¿Y cómo hacen ustedes para que los efectivos no se involucren con estas organizaciones y no pasen a conformar estos grupos de narcotraficantes?

GENERAL ORTIZ-RUIZ: Definitivamente es una amenaza difícil. Sin embargo, podría decir que durante los últimos casi 10 años no hubo ninguna señal en tribunales de militares que indique que existen efectivos involucrados en esta amenaza. Del personal retirado, desconozco realmente si alguno de ellos llegó a los tribunales. Pero lo que sí les puedo garantizar es que el personal en servicio activo (nosotros dentro de nuestra reglamentación interna, a pesar de que esto no constituye una falta) tenemos controles muy severos sobre los delitos, lo cual creo que posibilita la ausencia de indicios directos de que esto suceda. En caso de que ocurriera, nosotros estaríamos en la obligación o disposición de ponerlos donde corresponda para la investigación y judicialización correspondiente.





Muy bien
Share