Fuerzas Armadas de Honduras combaten plaga de gorgojos de pino en un esfuerzo por salvar los bosques

Los soldados han aplicado un potente insecticida orgánico para detener el brote de la plaga del gorgojo que ha dañado aproximadamente 400.000 hectáreas de bosques en el país centroamericano.
Julieta Pelcastre | 21 enero 2016

Soldados hondureños del Comando de Apoyo al Manejo de Ecosistemas y Ambiente (C-9) combaten una plaga de escarabajos descortezadores en la cuenca del Río del Hombre el 3 de diciembre. [Foto: Cortesía de la Secretaría de Defensa Nacional]

Los soldados hondureños han aplicado un potente insecticida orgánico para detener la plaga del gorgojo que ha dañado aproximadamente 400.000 hectáreas de bosques y alterado el ecosistema y la calidad del aire de este país centroamericano. Este trabajo lo está llevando a cabo el Primer Batallón de Artillería asignado a la zona Zambrano, 30 kilómetros al norte de la capital, donde el brote de gorgojo de pino ha causado lo que los científicos definen como una “catástrofe ecológica”, según el Comando C-9 de la Secretaría de Defensa Nacional (SEDENA).

Como parte del compromiso de proteger y velar por los recursos naturales y forestales del país, “350 soldados de las Fuerzas Armadas Hondureñas, operando a través del Comando de Apoyo al Manejo de Ecosistemas y Ambiente de Fuerzas Armadas C-9, unieron sus esfuerzos con el Instituto de Conservación Forestal (ICF) en la lucha contra esta plaga dañina del gorgojo en el país”, informó el Comando C-9 a Diálogo (Los oficiales del Comando C-9 pidieron que no se identificara por nombre a los oficiales de este comando).

A principios de diciembre, el Comando C-9 fumigó con productos minerales orgánicos los árboles infestados, así como también los que aún no estaban afectados, con el fin de detener el avance de los gorgojos en la Cuenca del Río del Hombre, cerca del Segundo Batallón de Infantería Aerotransportada Táctica en el valle de Támara, en el departamento de Francisco Morazán. “Este producto orgánico no sólo reducirá las pérdidas económicas, sino que también ayudará a reducir la contaminación, a disminuir considerablemente toneladas de combustible por hectárea, a evitar la necesidad del cambio de uso de suelo, a generar una mayor captura de carbono, así como a un incremento de la biodiversidad en la flora y en la fauna”, explicó el Comando C-9.

Los árboles atacados por la plaga segregan resina como mecanismo de defensa y tienen pequeños orificios de salida en la corteza. Las Fuerzas Armadas rociaron los árboles con el material orgánico como experimento para determinar si la sustancia actúa como repelente o insecticida capaz de erradicar el gorgojo descortezador. El pesticida aplicado a los árboles afectados podría reducir la tala excesiva o el sobrecorte que los trabajadores estaban usando como método de control directo, con lo que se reduce el daño al bosque, según el Comando C-9.

“Estamos a la espera de los resultados de la aplicación de este producto químico", informó a Diálogo Ángel Zepeda, Jefe del Departamento Forestal del ICF. "Las Fuerzas Armadas posiblemente proporcionarán los resultados en la IV Reunión Técnica del Foro Internacional de Marca País 2016, que se llevará a cabo a finales de enero, en el occidente de Honduras."

Maximizar los recursos humanos y logísticos

Además de llevar a cabo el experimento con el producto orgánico, las Fuerzas Armadas, en conjunción con el ICF, están utilizando otros recursos humanos y logísticos para combatir el problema. El Comando C-9 instaló cinco cámaras de vigilancia para la detección temprana de la plaga del gorgojo y de incendios forestales en el Cerro de Hula, Cerro Triquilapa, Valle del Zamorano, Ciudad España y Amarateca.

“Se trata de un proyecto pionero en el país y en la región centroamericana", explicó el Teniente de Ingeniería Sammy Ramírez, del Comando C-9. "Únicamente las Fuerzas Armadas de Honduras tienen este método y esta tecnología de detección. Se esperan mejores resultados en el verano de 2016, con la instalación de 20 cámaras adicionales.”

Las misiones realizadas por la Fuerza Aérea Hondureña (FAH) permitieron a las autoridades militares detectar el impacto del gorgojo descortezador en los diferentes municipios. La información proporcionada por la FAH fue “utilizada por las autoridades en la toma de decisiones oportunas para combatir el brote de gorgojos”, indicó el Comando C-9.

Las autoridades pusieron en acción el Plan de Acción para el Control del Gorgojo Descortezador del Pino, el cual surgió como un decreto de emergencia del gobierno, en el municipio de La Unión, en el departamento de Olancho, el 5 de agosto, en respuesta a una emergencia nacional que comenzó en 2013 en el municipio de Gualaco, también en Olancho. En septiembre de 2015, el ICF entrenó a 100 miembros de las Fuerzas Armadas en varias medidas, incluyendo cómo usar las motosierras para controlar los brotes. Este entrenamiento es parte de un esfuerzo "sostenido" contra el insecto, una iniciativa que incluye establecer zonas de contención entre las áreas boscosas sanas y las infestadas, explicó Ángel Zepeda.

Impacto ambiental

Además de causar daño económico, los insectos también están dañando el ambiente y los ecosistemas del país. Los gorgojos están "afectando las microcuencas y contaminando el aire puro que respiran los hondureños, ocasionando un daño severo al ecosistema", de acuerdo con un comunicado de prensa de las Fuerzas Armadas del 3 de diciembre. “Por otra parte, el cambio climático ha resultado en manifestaciones como el fenómeno climatológico de El Niño, cuyas altas temperaturas y sequías más prolongadas en años recientes están produciendo estrés hídrico en los árboles, lo cual ha favorecido la propagación de la plaga del gorgojo descortezador del pino Dendroctonus, de una manera nunca antes vista en la historia del país”, informó el Comando C-9.

Honduras posee 5,4 millones de hectáreas de bosques, que cubren más de la mitad del país. De esta extensión, 3 millones de hectáreas son adecuadas para pinares, según el reporte “Gorgojo descortezador e incendios: Una combinación devastadora para los pinares de América Central”, emitido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). En 1964, la plaga se extendía por el territorio hondureño a razón de 150.000 hectáreas mensuales – la más devastadora epidemia de gorgojo del pino meridional jamás registrada – de acuerdo con la FAO.

Apoyo internacional

A esta batalla que libra Honduras contra la plaga de gorgojos, se han incorporado diferentes organismos internacionales como el Servicio Forestal de los Estados Unidos, la Comisión Nacional Forestal de México y la Corporación Nacional Forestal de Chile, los cuales han proporcionado asistencia técnica, comentó Ángel Zepeda.

Con apoyo de la comunidad internacional, incluyendo a Estados Unidos, Alemania y la Unión Europea, Honduras creó en agosto de 2015 una Comisión Interinstitucional para erradicar la plaga del gorgojo descortezador. La Comisión, que es apoyada por el Comando C-9 y es dirigida por el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, se encarga del corte de árboles afectados y el aprovechamiento de la madera para obtener fondos para combatir la plaga, así como también la reforestación de las áreas afectadas. “Sin embargo, a pesar de los significativos esfuerzos nacionales, la plaga continúa afectando nuestros bosques, habiendo afectado hasta la fecha 57 municipios de ocho departamentos”, indicó el Comando C-9.

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